6.5.26

Hablemos de dinero

Claro que tenemos que hablar de dinero. Esto de Laura Ferrero es una verdad como la copa de un pino. Lo que me fascina es que siga habiendo gente que monta eventos pensando que los ponentes no les va a importar cobrar. Yo me diseñe un algoritmo hace años, y se lo cuento a quien me pregunta. Algo así:





Vivir en el centro

Cada vez que salgo a provincias intento comprar le diario local. Descubro esta vez a Pepe Pérez Muelas, al hilo de los parques y los centros históricos. Subrayo este párrafo: Pesaroso, me dirigí al parque. El buen tiempo ayuda a apaciguar los lamentos. Como vivo en un barrio histórico, los pocos pisos que aún están habitados por residentes pertenecen a estirpes ilustres de abogados, arquitectos e intelectuales de otros tiempos. Fueron profesionales que en los años sesenta y setenta crearon sus pequeñas fortunas a base de trabajo y que han dejado a sus descendientes un buen piso en el centro. Los hijos, incapaces de seguir la estela de los mayores, avergonzados también del tufo conservador que aporta ser propietario sin hipoteca en estos tiempos, se han dedicado a estudiar Trabajo Social, a afiliarse a sindicatos y a merodear por las empresas familiares con tiempo fijo en la manifestación de turno. Sí, mi barrio está lleno de gente rica que votando a Podemos cree montar la última revolución bolchevique del siglo.  

5.5.26

Que la meritocracia no existe, dicen

Esto de Pablo Jarillo, el otro día en El País, explica bien el fracaso colectivo de la universidad española desde la Transición: "Muy pocas instituciones tienen interiorizada una meritocracia radical. En ninguno de los comités del MIT en los que he estado se le ha pasado a nadie por la cabeza no darle la plaza al mejor. Es inconcebible. Y es muy distinto decirlo que vivirlo, cuando tienes que analizar el caso de un colega tuyo. Conoces a su familia, a sus hijos, tienes amistad y, en una votación, te toca decir: “A esta persona hay que despedirla, porque, aunque es muy buena, no es extremadamente buena, que es el baremo que tenemos aquí en el MIT para quedarte como investigador”. Hay muy pocos sitios donde la gente esté dispuesta a hacer esto. Es muy incómodo."

Y no va a mejorar, con la izquierda dando la tabarra con que la meritocracia es una cosa franquista...

4.5.26

Tu lugar en el mundo

Murió hace unos días Adolfo Aristarain. Llegué a él con Un lugar en el mundo, descubierta, como tantas otras cosas, por el que entonces era uno de mis mejores amigos. Una película que no ha envejecido bien -el planteamiento es maniqueo a más no poder- pero que me emocionó mucho durante años. Me llegó cuando yo estaba, como el protagonista, "en esas edad de mierda en la que tienes que tomar decisiones cuando lo que menos te apetece es tomar decisiones".

Luego llegó Martín (Hache), La Ley de la frontera y alguna más, pero para mí, su cine siempre será Luppi en aquel fin del mundo ejerciendo de padre, maestro y amigo...

Que la tierra te sea leve...

3.5.26

Del muro a la carta

Entre viaje y viaje, cayó La provincia 53, locutado por Alsina, en Onda Cero. Un buen repaso a lo que fue la historia del Sáhara español, un territorio perdido, otro más, en la historia de España. Es un tema que no forma parte de nuestra conversación colectiva desde hace mucho tiempo. Mi conclusión: los saharauis no han dejado de equivocarse: se equivocaron queriendo echar a España a toda velocidad, con el vecino siniestro que tenían al norte; se equivocaron confiando en la sovietizada Argelia de la guerra fría, lo que los enemistó con los EEUU, y se equivocaron, en fin, pensando que la izquierda española podía ser un aliado sólido y creíble. 

Y de aquellos polvos, estos lodos...

2.5.26

Pesimismo indefinido

Esto de Peter Thiel, en su obra clásica, De cero a uno. Un retrato de los europeos, de hace más de diez años. Ahí va la definición del Pesimismo indefinido: Todas las culturas tienen un mito de decadencia a partir de alguna era dorada, y casi todos los pueblos a lo largo de la historia han sido pesimistas. Todavía hoy el pesimismo domina una gran parte del mundo. Un pesimista indefinido mira hacia un futuro sombrío, pero no tiene la menor idea de qué hacer con él. Esto describe a Europa desde comienzos de la década de 1970, cuando el continente sucumbió a una inadvertida deriva burocrática. Hoy toda la eurozona es una crisis a cámara lenta y nadie se hace cargo. El Banco Central Europeo (BCE) no hace nada más que improvisar. El Tesoro de Estados Unidos imprime «En Dios confiamos» en el dólar; el BCE bien podría imprimir en el euro: «Patea la lata cuando se te cruce en el camino». Los europeos sólo reaccionan ante algo cuando acontece y esperan que las cosas no vayan a peor. El pesimista indefinido no puede saber si el declive inevitable será rápido o lento, catastrófico o gradual. Lo único que puede hacer es esperar a que acontezca, y, entre tanto, se dedica a comer, beber y a estar contento: de ahí la famosa manía europea de las vacaciones.

1.5.26

¿De dónde vienen las ruedas de prensa?

La respuesta es conocida, y mucho más cercana a nosotros de lo que solemos pensar... Lo contaba el otro día Pedro Rodríguez en ABC: fue Wilson, a sugerencia de Tumulty...


30.4.26

¿Un pueblo?

Esto de Juan Claudio de RamónUn pueblo es, dice Ortega, una intimidad, un sistema de secretos que no puede ser descubierto haciendo resbalar la mirada sobre las páginas de The Economist ni escuchando un podcast en inglés.

Poco más que añadir.