El siniestro papel del expresidente Rodríguez-Calomarde-Zapatero. La visón de los demócratas de Iberoamérica (Armando Chaguaceda, en este caso) es esta: "Hay algo mucho más profundo que un simple tema de negocios o intereses personales. Zapatero introdujo un giro iliberal dentro de una parte importante de la izquierda española. Siempre digo -medio en broma, medio en serio- que Sánchez es «Orban con rostro humano». Un amigo mío me corrige: «Con rostro hermoso». El fenómeno es parecido: concentración de poder, tensión con otros poderes del Estado, uso político de la memoria histórica, cuestionamiento constante de la legitimidad del adversario... Y eso empieza, en buena medida, con Zapatero. Había una democracia imperfecta, con corrupción y problemas, pero funcional. Y en un momento dado una parte de esa izquierda decide importar métodos políticos que no pertenecían a la tradición democrática liberal europea, sino a ciertas izquierdas latinoamericanas. Ahí aparece el lawfare, la utilización de la historia como arma política, la lógica amigo-enemigo permanente".
12.6.26
11.6.26
Gregorio
Me puse con el documental sobre el acoso y asesinato de Gregorio Ordóñez, producido por El Diario Vasco.
Después de la cacería a la que la extrema izquierda nacionalista había sometido a la derecha española desde medidos de los setenta, Gregorio había convertido al PP en la primera fuerza política de San Sebastián. Algo intolerable para el nacionalismo cruento. ¿La derecha gobernando la capital de Guipúzcoa? Así que decidieron matarlo, por la espalda, mientras almorzaba desarmado.
Treinta años ya. La rata de Valentín Lasarte ejerció de chivato, el retrasado mental de Carasatorre y el pistolero García Castillo fueron los ejecutores. Toda la historia sigue poniendo los pelos de punta. La valentía de Ana Iríbar, la serenidad del niño huérfano que hoy es ya un hombre...
Y de fondo el odio, el odio de una parte de la sociedad vasca, odio en estado puro (ETA mátalos en las contramanifas que le hacían a Gesto por la Paz primero y luego a Basta Ya) contra la población que no pensaba como ellos (¨Los asesinos / llevan lazo azul"). Me pregunto siempre cómo habrá evolucionado esa gentuza. Esta tropa que tenía veinte o treinta años y que ahora serán señoros o nekanes de pelo verde con cincuenta o sesenta años... ¿Se habrán arrepentido alguna vez? ¿Habrán pensado en el daño causado no a construcciones míticas, sino a personas con nombre y apellidos? ¿Estarán orgullosos de su papel?
Acabé también la segunda de La Unidad. Magnífica, llena de giros y de tension...
10.6.26
La IA y la empresa (y V)
Por rematar. Ideas de interés en el libro de Luis Diéguez sobre la inteligencia artificial:
- La idea de que más de dos tercios de los cambios a la hora de meter la IA en una empresa son culturales, no tecnológicos.
- Gente a quien seguir: Suleyman y La ola que viene.
- Practicar la serendipia: leer mucho sobre cosas que puedan parecer inconexas...
- Usar herramientas como Google Keep y acostumbrase a trabajar con agentes.
- Cuidado con la "falsa ilusión de competencia" que genera la IA, el viejo efecto Dunning-Kruger
- ¿Por qué optar por el pensamiento generalista?
- Es más fácil saltar de un área de conocimiento a otra.
- La innovación, la de verdad, surge de la intersección entre diferentes campos.
- Trabajar en forma de T: profundidad en el palo vertical y amplitud en el horizontal.
- El futuro está en las personas neurodivergentes
9.6.26
La IA y la empresa (IV)
Con la llegada de los agentes, sostiene Diéguez, la IA va a reemplazar a los que hacen, pero no a los que dirigen. Triunfarán los pensadores libres, los que sean generalistas y tengan un cierto conocimiento global (B. Fuller). Por eso, en su decálogo el punto séptimo es "Conviértete en un generalista profundo", la especialización es para los insectos, y renuncia a competir con la IA en la ejecución de las tareas...
Me interesa el fenómeno BYOIA, imparable en las empresas, y también la reflexión sobre lo que Philip Anderson escribía en More is different: la reducción de todo a sus leyes fundamentales no sirve para explicar los sistemas complejos, debido a que al aumentar la escala parecen leyes nuevas.
También está Pareto, siempre está Pareto y el autor apuesta por el 80/20: la IA puede respondernos como máximo al 80% de lo que le pedimos, pero el 20% restante debe ser nuestra aportación basada en criterio propio. La IA no es un oráculo, es un colaborador potente.
De fondo, otro riesgo del que avisa el libro: el de la atrofia de las habilidades, es decir "el riesgo de que, al externalizar el conocimiento, los humanos perdamos capacidad de pensamiento crítico o pericia técnica básica, volviéndonos incapaces de supervisar a la IA aunque tengamos voluntad de hacerlo..."
5.6.26
La IA y la empresa (III)
Más temas de interés en el libro de Diéguez sobre la Inteligencia Artificial:
El conocimiento que no se puede articular con palabras no es capital cultural, es solo información prestada.
El líder del futuro: no es quien mejor pregunta a la IA, sino quien posee el capital cultural necesario para saber si la respuesta
de la máquina tiene sentido en el mundo real.
Si, como parece, muchas empresas están sustituyendo el
talento junior por la inteligencia artificial, en unos años tendrán un serio
problema cuando los sénior con criterio se retiren y no haya una nueva
generación que haya aprendido la cultura y el saber hacer necesario para tomar
decisiones de calado. Antes de tomar decisiones de adopción masiva de
inteligencia artificial buscando la eficacia acorto plazo, deberíamos pensar en
las consecuencias para la organización en el futuro.
Del decálogo que el autor propone para tener un criterio propio en la era de la inteligencia artificial me quedo con: el primero lee y deja de pedir resúmenes a la inteligencia artificial. El segundo cuando habla de la analogía como base del pensamiento. Y el último, que es el sexto: el patrimonio del conocimiento tácito. Identifica que parte del éxito de tu empresa no es digitalizable: el olfato comercial, la lealtad, la mística del equipo….
4.6.26
La IA y la empresa (II)
Más temas de interés, en el libro de Diéguez sobre la IA:
Citando a Maryanne Wolf: "La verdadera inteligencia, aquella que nos permite empatizar, prever crisis y expandir nuestro universo mental, nace de la profundidad de nuestro pensamiento, no de su velocidad.
Con el concepto al fondo de "capital cultural" de Gregorio Luri, el autor sostiene que "La ventaja competitiva ya no son los datos ni la información, sino su interpretación y conversión en conocimiento basados en tu propio criterio. A este criterio personal podemos llamarlo también sesgo positivo, ese sesgo que hace que cuando leemos un informe nos fijemos en ciertas partes y lo relacionemos con otras ideas que tenemos en nuestro cerebro biológico. Y es que, terminar el autor: "no se puede pensar de forma crítica sobre lo que se ignora."
3.6.26
Este párrafo
Nadie en España es capaz de escribir cosas como esta. Arcadi, el nieto de De la Espada, el pasado domingo: "[...] la religión fue un órgano del desarrollo humano, una tecnología cognitiva que ordenó el mundo cuando no había otra, y, como toda tecnología, envejece cuando llega una mejor. El documento que acusa a la técnica de «deshumanizar» no advierte que la religión fue la primera técnica, y que abandonar una técnica superada por otra mejor no es deshumanizarse: es exactamente lo que el hombre lleva haciendo desde que bajó del árbol y lo que lo hizo humano. Lo antihumano es la nostalgia de la herramienta vieja erigida en condena de la nueva. El acto más humano que existe es tratar de saber más hoy que ayer. El humanismo de Prevost es un humanismo de la finitud obligatoria: el límite no como dato a vencer, sino como dogma a venerar. Y un humanismo que ordena al hombre no crecer demasiado, no saber demasiado, no poder demasiado, es, con su propia palabra, antihumano. Babel otra vez: «Nada les será imposible» no era la amenaza; era la definición de la especie."
