18.1.22

"A todo lo que se mueva"

Es muy merengue Ruiz Quintano, pero tiene mucha gracia escribiendo. Hace unos días, en análisis del lunes, y a vueltas con Carleto Ancelotti: -Ese método era perfecto para mi amigo Gentile -cuenta en sus memorias-. El entrenador le decía: «Tú da patadas a todo lo que se mueva. Y también a la pelota. Si le das a la pelota, bien también». Gentile marcó a Zico, a Maradona, y fue una lapa.

17.1.22

Presentismo a todas horas

La ceguera del presente. Muy interesante este capítulo de La historia es Ayer, un podcast que, la verdad, no sé ni de quién es. 

Mirar el pasado con los ojos de hoy. Uno de los grandes males de nuestro tiempo...


15.1.22

Ortega y la historia

Sostenía Ortega y Gasset en Ideas para una historia de la filosofía (1942) que “La misión de la historia es hacernos verosímiles los otros hombres”. 

Sus vidas, afirmaba el intelectual madrileño, eran extrañas y distintas a las nuestras. 

Y así es.

14.1.22

Pornografía sentimental

Se nos está yendo el pudor. Toda esta exhibición pública del duelo de Luis GM tras la muerte de su pareja causa un poco de vergüenza ajena, sinceramente. Pero lo del sábado pasado perpetrado por la hija de Marsé ya es un delirio. Se sienta en el ordenador y perpetra una tribuna para contarnos (¿De verdad cree que es un tema interesante?) que el 10% de las cenizas de su padre (¿?) ya descansan en la finca donde está enterrada su editora.

Acaba el artículo además con una reivindicación -quejándose de lo difícil que es encontrarla- de la intimidad. Y yo, que no entiendo nada, me pregunto ¿Dónde quedó el pudor? ¿Dónde la intimidad?


13.1.22

Sobre el mundo que se fue

Aprovecho los ratos muertos para actualizarme en las revistas. Estaba con el número de Letras libres sobre los clásicos y me detengo en esto de Pablo Maurette. El último párrafo es magnífico: el mundo ha cambiado y muchas de las referencias clásicas quizá ya no sean tan fácilmente entendibles por el público de tipo medio. Lo pongo casi entero: "Durante más de dos milenios, la educación y la cultura en Occidente se centraron en el legado de Grecia y de Roma. Desde ya que Platón, el primer educador de Europa, no necesitaba aclararles a sus interlocutores quién había sido Aquiles. Pero, seis siglos más tarde, Plotino entiende que sus alumnos todavía saben lo que le pasó a Narciso. Y un milenio después, Dante no se detiene a desasnar al lector sobre por qué Bruto fue a parar al noveno círculo del infierno. Shakespeare da por sentado que su público sabe qué clase de hombre era Ulises. Thomas Mann cuenta con que su audiencia haya visto imágenes del spinario, la estatua clásica del joven efebo sentado extrayéndose una espina de la planta del pie. Y a Borges no se le ocurre explicar quién es el Minotauro cuando imagina el fluir de su consciencia. Esto empezó a cambiar después de la Segunda Guerra Mundial con la desaparición progresiva de las lenguas clásicas de los currículos en escuelas y programas universitarios. El mundo en el que uno no necesitaba un diploma en letras clásicas para saber qué castigo habían sufrido por su jactancia Níobe, Marsias y Aracne; el mundo en el que un abogado comprendía el dilema de Antígona o conocía el sentido literal de la frase “cruzar el Rubicón”, y una bióloga podía utilizar en conversación el verso timeo Danaos et dona ferentes, o el apotegma panta rei, y sabía lo que era un ablativo absoluto, ese mundo ya no existe. Una combinación de pragmatismo exitista, que considera que el estudio de los clásicos “no sirve para nada”, y el afán iconoclasta de las fuerzas progresistas por reformular el canon, considerado obsoleto, eurocéntrico y perpetuador de dinámicas de poder colonialista, ha resultado en un olvido colectivo que se intensifica cada día más. En un par de generaciones, el griego y el latín serán lo que son hoy el copto y el arameo, áreas de estudio minúsculas estudiadas en un puñado de instituciones de élite".

Un mundo que se fue…


12.1.22

El centro también es malo

Rematando El País del domingo. Resulta que el centro es también malo, dice un tal Müller, y los de centro son cripto-derechistas emboscados. Y es que "el centrismo no es automáticamente democrático".

Lo que era este periódico. 

Lo que hay que leer...


PS: Lo de F. Garea es un tema personal -la relación laboral de un trabajador con su empresa-. No merece más comentario.

11.1.22

Sociólogos en la barra del bar

Daba vergüenza ajena lo que escribió el domingo la directora del CIS durante el mandato del nefasto Rodríguez. Dos detalles: 

  • "En términos generales, el balance es positivo". Esto lo podría afirmar un miembro del gobierno, no un analista social. ¿Positivo para quién?
  • "La ciudadanía quiere más". ¿?

"Vallespín es un sectario, pero al menos hace análisis finos. Todos estos que le siguen son igual de sectarios, pero mucho menos sofisticados", me decía el otro día un cátedro de Ciencia Política.