La Tierra baldía, del gran Robert Kaplan. De lo mejor que he leído este año. Y clave para entender lo que está ocurriendo
Varias ideas para estos días de medio asueto:
- El poder de la tecnología para
cambiarlo todo: sin inventos como la radio el fascismo y el comunismo hubieran sido muy
difíciles. La modernidad llega de la mano de la tecnología
- La tecnología ha hecho más pequeño el
mundo: ahora estamos más interconectados y lo sabemos todo de manera más
rápida. Esto hace que estemos abrumados y que no tengamos tiempo de recuperar el aliento entre un
acontecimiento y otro. Cada lugar del mundo es ahora muy importante porque todo
está conectado, no solo de manera económica.
- La primera globalización encajaba muy bien
con el mundo de finales de los años ochenta: cuando acabó la guerra fría no había correo electrónico, ni
Internet, ni móviles. Y parecía que todo era economía en un mundo de progreso
automático y lineal. Un “presentismo” que parecía que podía durar para siempre.
- Las décadas de toma de
decisiones, en frío, en especialmente en Estados Unidos, coincidieron con la
época de la imprenta y la máquina de escribir: una forma de tecnología, que se
prestaba explicaciones, objetivas y detalladas de los asuntos, al tanto a las
personas como a los líderes a la moderación. Pero todo esto ha cambiado
