Se veía venir lo del cambio de gobierno de Maragall. Me detengo en algunos nombres.
- Se ha ido Rañé. Un hombre de la ugeté al que el presidente Maragall se hartó de despreciar, en público y en privado. Como los políticos, en general (también fuera de Cataluña, también los que no son del pesoe) son gente sin oficio ni beneficio, Rañé aguantó haciendo un papelón. Un día Maragall le dijo, hace seis meses, que en su gobierno no había sito para sindicalistas. Y este, en vez de decirle: "pues aquí te quedas, majo", agachó la cabeza. Es lo que tiene no tener dónde volver el día que se acaba la política. Estómagos agradecidos.
- Llega Francesc Baltasar, de Iniciativa, a Medio Ambiente. Trabajé con él, aunque no me recuerde. Un tipo de trato agradable, de la clásica y legendaria "izquierda-molona-de-fin-de-semana".
Suerte a todos ellos...
PD: Calidad democrática. Se detiene a militantes por ser del pepé, tras el señalamiento por el pravda local. Las informaciones de la prensa del régimen daban todos los datos "para que se hicera algo".
La democracia nos defiende de los extremistas. No queremos una democracia avanzada, señor presidente. Queremos un Estado de derecho en el marco de una democracia liberal.
¿Es pedir demasiado?