Esto que contaba Raúl Estévez el otro día en El Mundo: apenas quedan estaciones de medición sísmica en Venezuela. Antes de que llegara el socialismo de Hugo Chávez había unas 300 repartidas por todo el país, pero el día del terremoto apenas funcionaban tres o cuatro. Toda la entrevista es estremecedora. Los sismólogos se han ido yendo del país ante el fracaso del Estado: "En la Universidad de los Andes, en el laboratorio de sismología, trabajábamos 14 profesores y manteníamos 25 estaciones, pero desapareció por completo. El país quedó sin los profesionales necesarios para atender la sismicidad regional."
Es el fracaso absoluto de un modelo de gobierno predador y que cuesta vidas.




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