24.9.20

Frontera(s)

Acabé el viaje de Kapka Kassabova a la Frontera, ese mundo mágico y maldito que se extiende entre la parte europea de Turquía, el sur de Bulgaria y el oriente griego. Una frontera pobre y llena de fantasmas que no ha conocido la paz en los últimos siglos. Algunas de las reflexiones del libro podrían estar escritas en la mi tierra, tan parecidas son siempre las fronteras. De fondo, el carácter eterno de las migraciones y las minorías: búlgaros, kurdos, sirios... condenados a vagar con su identidad a cuestas. Montañas mágicas, historias terribles de la dictadura comunista búlgara y el acosos a identidades como la de los pomacos.

Algunas frases y diálogos que me anoto:

- Te has enamorado de Strandja. -No esperó mi respuesta- Ya lo verás. Quédate otra semana y no serás capaz de marcharte. [...] Así se las gasta la montaña.

- "Podríamos llamarlo “la paradoja de las montañas”, y tal vez sea universal: cuanto más dura es la historia y el terreno, más excepcional es la gente".

- Me preocupaba ser, en el fondo, una persona desarraigada y a la deriva, a pesar de mi falsa ilusión de sentirme en casa en cualquier casa.

- Ese mundo al que "seguirás volviendo, aunque no sepas por qué"

- Tal vez las historias de todas nuestras vidas es la historia de lo que hemos perdido y cómo procedemos a buscarla...

Pues eso.

22.9.20

El horror

Me puse a salto de mata -mientras la mi rapaza habla por teléfono y el mi zagal duerme- con la miniserie documental Corleone: Mafia y sangre.



Un repaso a la historia de la mafia en la segunda mitad del siglo XX a través de la aterradora En el fondo es la historia de Salvatore Riina, un paleto-psicópata que, disfrazado de campesino, llenó de terror y sangre el sur de Italia durante décadas. Recordaba los versos de Machado mientras la historia avanzaba: "Abunda el hombre malo del campo y de la aldea / capaz de insanos vicios y crímenes bestiales..."

Un país al que grupos militarizados desafían el monopolio de la violencia, como pasó en Italia, o en España con ETA o Colombia con el narco es un país jodido. Riina se pensó a salvo gracias a la complicidad de la élite política, hasta que se dio cuenta de que no era así y, matando a Salvo Lima, declaró la guerra sin cuartel al Estado italiano. El papel que los justos tuvieron que pagar: los inmortales Falcone y Borsellino en Italia, como los concejales del PP y del PSOE en España, no debe de ser olvidado. Nunca.   





21.9.20

El terror frío en el bando republicano

Conocí a hace años a Fernando del Rey. Ligado en aquella época a Mercedes Cabrera era un profesor honrado intelectualmente en una facultad en la que aquello no era demasiado habitual. Su entrevista el sábado en El Mundo es magnífica para entender que la memoria es plural y que ningún Estado puede dictarla. También, para entender que es mentira que el terror rojo en el bando republicano fuera descontrolado: fue una guerra terrible, con hijos de la gran puta en ambos bandos. No reconocerlo es no querer ver la realidad.

Este párrafo, en fin: "el proyecto de recuperar la memoria de los perdedores es ambiguo, porque parece obviar que hubo otro bando que también tuvo víctimas, o que hubo personas que no estaban en ningún bando y también fueron víctimas de la violencia."

Pues eso...



20.9.20

A vueltas con el sueño

 

Sigo con el libro, hermoso pero sectario, de Guillermo Altares sobre Europa y sus relatos. Esta reflexión sobre el tiempo y el sueño: "Estudiosos como Roger Ekirch han demostrado que antes de la era industrial, es decir, durante la mayor parte de la historia de la humanidad, las personas dormíamos en dos fases: la gente se acostaba después de cenar y dormía hasta la medianoche, luego se levantaba durante unas horas y rezaba, leía, hacía el amor, o cocinaba a la luz de las velas, y luego volvía a meterse en la cama hasta el amanecer. El sueño continuo es, en realidad un invento del siglo XIX."

Qué cosas...

19.9.20

Pegados al sofá

Acabamos la tercera temporada de Line of Duty, qué serie tan magnífica. Un guion inteligente, en la línea de The Wire, de los que te obligan a no perderse ni un instante de cada episodio. El final de cada capítulo te deja sin aliento... una maravilla. ¡Vamos a por la cuarta!:




18.9.20

Contra los neolectores

Pedro Simón clamaba el otro día en El Mundo y con razón, contra los neolectores, esa plaga que no son lectores sino barrabravas. Que se vayan a sus digitales de combate y que nos dejen en paz.

17.9.20

Lo digital y su estado de naturaleza

Viene calentito -y canadiense- este mes el número de la Revista de Occidente. Reflexiones sobre nuestra condición digital, sobre las series y sobre la Roja. Vayamos por partes, que me he pasado el tren leyéndola. Lo más interesante es que hay gente como Juan Luis Suárez por el mundo alante, que diría mi padre. Españoles reflexionando en el Culture Plex sobre estos temas. Para que luego nos vendan con la leyenda negra (algún día hablaremos de Juderías, muerto de gripe española en el 18). Y un aforismo de Suárez, para empezar describiendo nuestro mundo "la atención está capturada por el entretenimiento".

Interesante también la reflexión de F. Hegel que cita Pierre Gerlier Forest"La necesidad de un mayor bienestar no nace exactamente de nuestro interior de forma directa; es algo que nos sugieren aquellos que esperan sacar un beneficio de su creación". Para este autor "El estado de naturaleza digital se halla lejos de la utopía benigna que describen sus apóstoles y coexiste con un intento ambicioso y en gran medida exitosos de redefinir nuestro sistema de necesidades". Y es que, como somos parte del sistema, no lo podemos mirar desde fuera.

Melanie Millette sostiene en su ensayo sobre la utopía  de la tecnología salvadora que lo que ella denomina ideología del progreso "presenta las innovaciones como buenas por naturaleza, como si cualquier invención humana tuviera que conducir necesariamente a la mejora de nuestra condición, de nuestra relación con la naturaleza, e incluso de nuestra capacidad de dominarla".

En esta línea, y acabo ya, la idea de lo normal y la normalidad. "Así, en el siglo XIX, los pioneros de la demografía asociaron el cálculo de las probabilidades al estudio estadístico de las poblaciones. El sociólogo Armand Matterlar describe este momento como el comienzo del "culto al número", que señala la instauración de una normalidad social establecida estadísticamente a partir de lo que comparte el mayor número de individuos. Mattelart ve esta asociación como el comienzo de una estadística moral de la que emergerá un ciudadano medio, pero que también servirá para definir la normalidad y sus desviaciones dentro de una sociedad determinada."          

Solo un pero, un artículo tremendo -por académico y por sesgado- de Cascajosa. ¡¡Y con casi tres páginas de bibliografía!! No es esto, no es esto