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17.5.25

Cervantes en libertad y el mundo moderno

Doña Carmen Iglesias y sus conferencias en El Mundo, con referencia especial a don Miguel, el judío de Cervantes: "En el siglo XVIII empezó el mundo moderno, pero en el XVII ya empezamos a ver al hombre moderno. En el Quijote lo vemos y en su éxito tremendo también. ¿Por qué aparecen esos valores escritos en España? Es difícil hacer un juicio. Sí creo que la reina Isabel significó algo. Fue una gran estadista. Era una persona inteligente que creía en sus posibilidades. Y fijó un marco moral. Dijo que los indios eran igual que los españoles. Había un sentido moral que quedó en el paisaje."

De ese marco moral venimos...

19.11.20

Un poco de fútbol

Cultura de fútbol, en un seminario web, desde la Ortega y con el maestro Lafuente. Una reflexión interesante, sobre el deporte de masas y la cultura. Lástima que el ponente sea tan madridista. En cualquier caso, no se lo pierda, caro lector:


 

13.10.16

Harari, esta tarde en Madrid

Esta tarde, el autor de Sapiens estará en Madrid. No se lo pierda desocupado lector. No creo que haya nada más interesante que hacer hoy en toda la ciudad...

Y yo que me acabo de enterar y no voy a poder ir... :-(

25.12.12

Conferencia, tras la exposición...


Empieza la conferencia. Los chicos de las ediciones irreverentes han publicado la niña de los tirabuzones rubios, una nueva novela del burreiro Antonio López. Uno de los presentadores hace hincapié en el carácter humanista de Antonio, un médico que es no sólo una persona inteligente, sino también un hombre culto. Una de esas personas que son cada vez más excepcionales entre nosotros; hombres de ciencias abiertos a las humanidades (y al revés, hombres de las humanidades abiertos a las ciencias). Un hombre sabio, en el sentido que Taleb da a la palabra.

La obra no es una obra cómoda de leer. Ni es una obra fácil. La novela, desgrana el autor, reivindica el derecho de los niños a ser escuchados en caso de enfermedad.
Y mientras lo escucho, reflexiono: la enfermedad de un niño: uno de los motivos más poderosos para dudar de manera definitiva de la existencia de Dios.

Termina la presentación con un coloquio. La escritura como una forma de liberación, asegura Antonio. Qué familiar me resulta ese pensamiento. Llegan unos vinos: el setenta de Fariña, cortesía de ese bodeguero generoso tan zamorano que no parece español.  Unos abrazos. Un mundo, este, que se va terminando. Pero como dijo una vez Tito Livio: al fin y al cabo, el fin del mundo no va a suceder mañana.

Y menos hoy, que es Navidad.

19.10.12

El miedo a la caterva...


El precio como regulador. Hablaba de la magnífica conferencia de la profesora Laura Borràs Castanyer en el Caixa Forum el otro día. Una magnífica conferencia a la que accedimos a través de una organización lamentable. Para empezar, programar dos actos el mismo día a la misma hora. ¿tan apretados vamos de agenda que hay compartir tiempos y espacios? Ello obligar a partir el salón de actos en dos, dividiendo por lo tanto el (escaso) sitio disponible. Al llegar, una cola enorme. No te dejan sacar entrada ni para tu mujer, es indignante, lo que tuve que protestar ante el guardia, con mi mujer aparcando fuera… mientras tanto, gente que se va colando, en la mejor tradición española.  El acto es gratis. Y lo gratis no tiene valor. Ya dijo una de las ministras más lamentables del dizque gobierno del dizque Presidente Zapatero que lo que es de todos no es de nadie, y que en fin, todo es bueno para el convento. Hablo con mi mujer y  acordamos los dos que con un simple euro, o dos, el acto hubiera sido mucho más racional y sólo hubiéramos ido las personas interesadas, y no la turba de gritonas (y algún gritón) a la que el acto les importaba una higa pero es que así echo la tarde….

No hay mejor regulador que el precio. En todo, en general.

Me siguen asustando, tantos años después, las muchedumbres. Las personas de una en una, a partir de ahí, no sólo no aportan sino que dan hasta miedo. Y cuando forman una caterva son, directamente,  inaprensibles. 

5.9.12

Las fuerzas de la cultura, o el resentimiento como emoción para la revolución


Pasaba Orbita y aún no llegaba el puerto. Seguía escuchando los audios de la Fundación March. Llegó el turno a la conferencia del profesor Lucena. Sobre un tema del que ya me había comentado alguna cosa en alguna cena veraniega: la importancia de las emociones en la historia política. Y en concreto, la importancia del resentimiento cuando el orden del mundo deja de ser eterno, a caballo entre el barroco y la Ilustración. En la tragedia griega, el asombro lo causan situaciones que se salen de un orden estable, por eso el resentimiento juega un papel tan diferente al que jugará con la modernidad. 
La conferencia es una absoluta delicia. Y el resentimiento es, en efecto, una emoción revolucionaria. Si no se la quieren bajar, pueden escucharla pinchando aquí. Y aquí pueden ver la presentación que hizo el profesor Lucena durante la exposición

Cultura para todos. La generosidad de quien no dedica su esfuerzo a clubes de futbol o a irse de putas, sino a expandir conocimiento. 

Algo raro pasa en este país cuando la gente más normal parece extranjera.

4.9.12

Las fuerzas de la tecnología, viniendo por la A6


Magníficos trabajos, que pueden consultarse ahora gracias a la tecnología. Ahí está la Fundación March, capitaneada por Javier Gomá. Han colgado en Itunes los podcast de las conferencias que se han celebrado en la Fundación desde 1975. Un auténtico festival para los sentidos: casi todos los temas y casi todos los ponentes. Como soy hombre descentrado y no encuentro mejores formas de aliviarme en los viajes, cuando la meseta se hace interminable y empieza a adivinarse aun el puerto, me bajé varios y los vine escuchando de vuelta a la capital. El placer de oír a los maestros, el placer de conversar con Jon Juaristi mientras él nos habla de Unamuno, de oír a Luis Alberto de Cuenca hablando de cine clásico, o disfrutar de la obra poética de Joan Margarit.
Cuando uno viaja solo, no puede hacerlo en mejor compañía.

PD: podcast, a falta de otra cosa.

31.7.12

(Más) sociedad civil


Tanto cuento y tanta bobada. Se pueden hacer cosas. Pero para eso se necesita gente dispuesta a dar parte de su tiempo a algo más que a la televisión, al alcohol o a las putas. Ahí está la mi tierra, para corroborarlo.

Una conferencia magnífica en un marco inmejorable. A coste cero para el erario.
Una biblioteca abierta en verano, con la colaboración de los vecinos, que se encargan de abrirla, de vigilarla y de cuidarla. 
Una conferencia deliciosa, de la que ya les hablaré, sobre el enigmático Krüger y su viaje en el invierno de 1921 a la tierra senabresa…
A nosotros, que nunca llegamos a disfrutar de los servicios, nos van a hablar de recortes…


No nos quitaremos toda esta herrumbre de encima, no saldremos de aquí sólo con los recortes que hagan las Administraciones. Saldremos con la implicación de todos en lo que es nuestro: el desarrollo de una sociedad más vigilante ante los excesos del poder. Porque todo poder tiende, por su propia naturaleza, a la corrupción. Y cuando digo todo poder, digo todo poder: político, económico, cultural…


PS: y se anuncia también una conferencia del maestro Lauru para agosto... habrá que estar pendiente.

22.2.11

Un par de cosas para mañana (y para pasado...)

Se cuenta que Ortega decía: “En Madrid, a partir de las ocho de la tarde, es más fácil encontrar gente dispuesta a impartir una conferencia que a escucharla”. Un par de eventos para lo que queda de semana, antes de que el viernes vuelva por el dentista a decir adiós a mi última muela del juicio…

La primera tendrá lugar mañana miércoles día 23, a las 19.30, en el Museo de la Ciudad (en Príncipe de Vergara, metro Cruz del Rayo) tendrá lugar la Mesa Redonda "Idearios de la Independencia. Utopías y realidades", que será moderada por Carmen Iglesias que fue profesora mía en la Facultad y autora del libro "No siempre lo peor es cierto", un fantástico conjunto de ensayos sobre historia de España y en ella participarán mi amigo Manuel Lucena, además del profesor Carlos Rodríguez Braun (el que da las noticias económicas con Carlos Herrera) y el profesor Carlos Malamud.

El jueves día 24, también a las 19.30, en la sede del Colegio (Ferraz 100) mi amigo John presenta su “Encuentro de civilizaciones y libertad de expresión”, una muy interesante (la he leído) recopilación de ensayos a vueltas con la polémica que hubo, en Dinamarca, en relación a las viñetas de Mahoma. Muy recomendable, no deje de acudir. El autor, incluso, firmará libros y probablemente estemos entre amigos.

Un placer, poder asistir a estas cosas

PD: qué divertida la polémica entre Espada y Cercas de estos días.


Ps: 22 de febrero. Qué cosas

5.7.10

Finde rayano

Estuvimos en La Raya. Se me va haciendo familiar el camino, mire por dónde, desocupado lector. Llegamos tarde el viernes, aunque el viaje fue placentero; viajar hacia el oeste siempre lo es. En Vila Nova nos esperaban los amigos. Cena obispal, a base de bacalao, claro, y de vino de la tierra. Larga conversación y buen sobremesa. Al acabar, unos puritos, pero fuera, que Portugal es un país civilizado y no se puede fumar en los restaurantes. En ninguno. Y además, un poco de aguardiente casero, menos mal que entre Paco y Mi Coronel se trasegaron el mío y pude no quedar mal con los anfitriones.

Escúchalos a todos, todos tienen algo que contar, me dijo hace años Max Ehrmann. Claudia, que hizo magisterio y no se atreve a presentarse a unas oposiciones porque en Portugal la demarcación es nacional, y no quiere irse al Alentejo ni al Algarve. Su padre, que estuvo en Suiza; una infancia dura, casi en soledad con su hermano. Pero sin perder la sonrisa. Un amigo de su padre, que fumaba tres paquetes al día pero que ya lo ha dejado. Un perro asustado. El calor.

Nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente, viaje hasta la Torre de Moncorvo. Hermoso pueblo, enclavado “puntacima” de donde el Sabor se une con el Duero. Un centro cultural ubicado en un edificio histórico. Un paseo por su biblioteca; libros sobre los territorios que formaban parte del Portugal multicontinental. La guerra de Angola, la terrible guerra de Angola. Llegan las autoridades. Nos falta Hannah. Esta vez predicamos Mi Coronel y yo. Mi Coronel está brillante y me sorprende en lo positivo, un buen discurso, bien articulado. Yo cuento el rollo de siempre mientras me fijo en las caras de quienes me escuchan. Ataco a España y a Portugal (“han sido un mal negocio para los pueblos de La Raya, eso está claro”), a los políticos (“o la sociedad civil en el mundo rural se organiza o los políticos nunca dejarán de ser caciques”) y les lanzo un reto (“tenéis que disolver la frontera”): la gente me escucha con respeto. La segunda parte de la mañana se va en una reunión de trabajo, bastante productiva, por cierto. Resulta que Europa, la Europa de los burócratas, no permite constituir asociaciones juveniles binacionales, tal y como desean aquí los jóvenes de ambos lados de La Raya.

Bajamos a almorzar a la Hoz, donde ambos ríos se juntan. El paisaje es, sencillamente, espectacular. Los jóvenes de ambos países acaban más o menos mezclados, hablando en castellano unos y en portuñol otros.

Hay que marcharse ya. Los portugueses nos desean suerte para el partido contra el Paraguay. Conseguimos llegar a tiempo a Salamanca para verlo y finalmente el Tran nos acoge en su casa. Por fin conozco a su hija. Una buena charla en el descanso, desde la terraza de su piso, dominando casi toda la ciudad.


PS: [los insultos] "que Julio Camba recibió durante su estancia en Cataluña, en el verano de 1917, por haberse atrevido a escribir que el hecho diferencial catalán no era el idioma en sí, dado que a los catalanes se les entendía perfectamente cuando hablaban catalán, sino el acento que tenían cuando hablaban castellano".

Pericay, Xavier: Filología catalana. Memorias de un disidente. Barataria, Barcelona, 2009. Página 274

12.4.10

Predicação

El Portuñol. Esa capacidad de la gente de frontera para comunicarse. Jóvenes rurales en el auditorio. Mi rollo sobre la necesidad de articular sociedad civil en los espacios rurales; mi reflexión, como un telepredicador, micrófono en mano, sobre el mal negocio que supuso para estas tierras, en general, la construcción de España y Portugal como naciones. El paisaje, desolador en la frontera, lleno de bancales un poco más al interior. Me fascina la Raya. Su soledad, su abandono de siglos. Dejada de la mano de dios. Los pueblos, camino del abandono, las malas carreteras. El sol, de justicia. La Raya. Figueira y su Convento. El atardecer cuando uno camina hacia el oeste y el viernes se va escapando como arena entre los dedos. La lumbre y el pulpo. Cuando llegamos, allí estaban Paco y Silvia esperándonos. Y la buena gente que fuimos conociendo. Trabanca, una muestra de que el declive no está escrito en ningún lado. Vila Nova, una joya rural en lo que aquí es el Alto Duero. Mi compañera de Mesa, brillante a la hora de hacer pensar al público. Luego, en la comida, charla. José Luis y los esfuerzos por escapar a la maldición de la frontera. Joao Paulo, orgulloso del tiempo que pasó aquí Cristiano Ronaldo. “Nuestro problema es que aquí no hay gente”, me dice con elegante tristeza, agarrándome del brazo en un aparte. Davide, presidente de la Gustavo Filipe, estudiante en Oporto y líder juvenil en su zona. Qué hacer y a dónde llegar. Cómo participar, cómo motivar, cómo evitar que todo el mundo se quede en casa. Luego un par de visitas a empresas modélicas de la zona, una almazara y una bodega. El Oporto nace aquí, aunque se venda río abajo y de allí tome el nombre. Un moscatel exquisito. La vuelta a casa, con productos de la zona con los que nos agasajaron nuestros anfitriones. Un fin de semana magnífico. Emplazados además a una visita a Fermoselle.

La vida.

Todo eso que pasa mientras haces otras cosas.

PD: "Como nos lo recuerda Marcel Detienne, la noción de autoctonía griega, que sirve de base a las nacionalidades modernas, supone que la voz del autóctono nazca de la misma tierra desde donde éste habla e implica así una identidad simbólica entre el locutor y el lugar donde se realiza el acto de enunciación".

Guerrero, Gustavo: Historia de un encargo: “La catira”, de Camilo José Cela. Barcelona, Anagrama, 2008, Página 98