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20.2.24

Citas, dioses y vidas

Esto de Luis Alberto de Cuenca en su Tercera de hoy, hablando de Stefan George: "Dejó escrita una frase de esas que te convierten en un marginado social, en un auténtico apestado para el pensamiento 'politically correct': «Ein Volk is tot, wenn seine Götter tot sind». Una frase en la que hablaba, como casi siempre a lo largo de su obra, el griego de época clásica que llevaba dentro."

10.5.22

Roma y Grecia -nosotros mismos-

Luis Alberto de Cuenca, el sábado, en una reseña en ABCultural:  "los griegos son los padres fundadores de nuestra civilización, pero los romanos somos nosotros mismos."

21.3.20

Día mundial de la poesía

Poesía también frente al COVID19, y más en un día como el de hoy. Aquí van algunos de mis poemas fetiches:

  • El de César Vallejo y el último hombre, lo pueden leer aquí
    •  Quizá sea una metáfora
  • El de Kirmen Uribe las historias que no cambian
  • El de Claudio Rodríguez, autor al que citaba hoy Andrea Levy en las redes sociales. 
  • El Spoon River, del maestro Jon Juaristi.
    • Es tiempo de pensar en estas cosas. 
  • Los generales, de Zbigniew Herbert, en estos tiempos de heroicidades calladas sin límite, como Tucídides:
    • Los generales de las últimas guerras […] / gimotean de rodillas ante la posteridad / se glorian de su heroísmo / e inocencia // inculpan a sus subordinados / a los colegas envidiosos / y los vientos hostiles // Tucídides se limita a decir / que disponía de siete naves / era invierno / y navegó con rapidez”.
  • Luis Alberto de Cuenca: en las canciones siempre es verano, qué hermoso texto


Y basta por hoy


Feliz día, pese a todo

26.5.15

Apuntes cairotas (I)

Viaje relámpago al Cairo. Una megaciudad, este mundo nuevo que abandona el campo y que va camino de refeudalizarse. La legendaria hospitalidad de los egipcios, de la que ya me advirtió el Coronel. Las mujeres, muchas occidentalizadas, aunque me dicen que hay más pañuelos que hace veinte años. ¿Y si la secularización no fuera la consecuencia lógica de la urbanización?. ¿Y si, al revés, la urbanización trajera aún más religión cuando no viene acompañada de crecimiento económico?. 

De las que veo cubiertas, casi todas llevan hiyab, aunque por la calle veo a varias con Chador y, en el hotel, algunas incluso con Niqab. Hay 37 grados y un sol de justicia. Sus maridos van en bermudas.... Y yo recuerdo a Luis Alberto de Cuenca. Ya saben, aquello de que el multiculturalismo es un nuevo fascismo / sólo que más hortera... 



26.10.13

Fotos

Hay varios álbumes de fotos encima de la mesa. Una mano las va señalando. La imagen me lleva de nuevo a Aureliano Buendía. A aquel tiempo cuando “el mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”. Hay una vida que construye lo que somos, y que nos lleva por nuestras lecturas. Quizá porque no seríamos los mismos sin las personas que nos acompañan o sin el entorno que nos rodea. Pero había, digo, varios álbumes de fotos. Y mientras esa mano delicada las va señalando yo recuerdo, qué cosas, uno de los más hermosos poemas de Luis Alberto de Cuenca, aquel que dedica a esa Alicia que se disfraza de Leia Organa y en que nos reclama que entendamos que “es que hay, además, esa mirada / con que premian tus ojos mi deseo”.

15.5.13

La melancolía (o todo es como era siempre...)

Publicaba el otro día en El País una deliciosa cuarta página John  Healy en la que citaba un párrafo de Hemingway, a cuenta de la nostalgia, ese burdo pasatiempo del que recomendaba huir Luis Alberto de Cuenca.

Disfrútelo, desocupado lector:


"...Pamplona ha cambiado, por supuesto, pero no tanto como hemos envejecido nosotros. He descubierto que, si tomas un trago, todo es como era siempre. Sé que las cosas cambian y no me importa... Que cambien. Todos estaremos muertos antes de que cambien demasiado y, si no sobreviene un diluvio cuando hayamos desaparecido, seguirá lloviendo en el norte en verano y los halcones seguirán anidando en la catedral de Santiago y en La Granja... Nunca volveremos desde Toledo en plena noche, ni nos quitaremos el polvo reseco con Fundador, ni estará esa semana con lo que ocurrió aquella noche de julio en Madrid...”.


4.9.12

Las fuerzas de la tecnología, viniendo por la A6


Magníficos trabajos, que pueden consultarse ahora gracias a la tecnología. Ahí está la Fundación March, capitaneada por Javier Gomá. Han colgado en Itunes los podcast de las conferencias que se han celebrado en la Fundación desde 1975. Un auténtico festival para los sentidos: casi todos los temas y casi todos los ponentes. Como soy hombre descentrado y no encuentro mejores formas de aliviarme en los viajes, cuando la meseta se hace interminable y empieza a adivinarse aun el puerto, me bajé varios y los vine escuchando de vuelta a la capital. El placer de oír a los maestros, el placer de conversar con Jon Juaristi mientras él nos habla de Unamuno, de oír a Luis Alberto de Cuenca hablando de cine clásico, o disfrutar de la obra poética de Joan Margarit.
Cuando uno viaja solo, no puede hacerlo en mejor compañía.

PD: podcast, a falta de otra cosa.

17.6.12

Lecturas que nos interrogan...


 Está editado en Visor, al igual que el último que compré de Luis Alberto De Cuenca. Sentarse, mientras caer la tarde, a degustarlo. Buen papel. Buen poeta. Un placer volver a leer, esta vez versos nuevos, a Jon Juaristi. Hablando de rentas antiguas. Lo abro al azar, claro: no volveré a leer poesía de otra forma. “Nostalgia de edades que no conociste”.  Los versos del poeta atraviesan la tarde conmigo. Me traen luz y han venido para quedarse. Siempre que llegan de nuevo, los poetas que me acompañan me ayudan a entender este camino tortuoso que a veces no sé hacia dónde me dirige.

Hace calor. Es junio. Un junio más relajado, pese a todo. Vuelvo a sus páginas. El poeta me interroga: “¿Qué tramas, pasajero sin billete / de la tarde serena, / confundiendo memoria y esperanza?”

Grande Juaristi

10.12.07

Un viaje, un libro, un poema

Quizá es cierto que los varones tardamos más en madurar. Un libro. Cuatro amigos, de David Trueba. Un poema de Luis Alberto de Cuenca: Cuando pienso en los viejos amigos.

Este puente nos hemos ido cinco amigos, sin parejas, a
Lanzarote. A hacer esas cosas que a las mujeres les ponen nerviosas. A saber. A ganar al mus. A perder al padel. A bañarnos. A echar el rato en el spa. A hablar de fútbol. A comer. A cenar. A vaguear. A leer el periódico. A roncar. A hablar de política. A no tener horarios. A hablar, en suma, de ese tipo de cosas de las que hablamos los varones únicamente cuando no hay mujeres cerca.
El hotel tenía un punto hortera, pero eso ya se lo contaré, desocupado lector, otro día.


Uno se va haciendo mayor y va viendo como su vida cambia. Cada vez estamos todos más ocupados. Cada vez todo va más rápido. Los amigos van desapareciendo de nuestras vidas. Algunos siguiendo de manera precisa el esquema que canta el poeta: “Cuando pienso en los viejos amigos que se han ido / de mi vida pactando con terribles mujeres / que alimentan su miedo y los cubren de hijos / para tenerlos cerca, controlados e inermes”. El último verso es magnífico: tenerlos cerca, controlados e inermes. Esa concepción de la pareja como una anulación y no como una suma. Así que la propuesta era ¿Por qué no darnos un homenaje los amigotes? Y ahí fuimos. El hijo del Carolito, compañero de victorias al mus. Carles, un toque de clase para un viaje tan desaseado. Àngel, un senabrés impasible, y Jaime, un toque italiano aderezado con ronquidos imposibles. Frases célebres del viaje: “el camarero gasta bromas”; "pero si eso no sabé a ná". Hemos vuelto reventados, a incorporarnos de nuevo a la vida diaria. Siempre es un placer volver a casa, y más cuando es Jimena la que espera, dormida, bajo el nórdico.


La semana viene apurada (mañana toca Palma y pasado Extremadura), pero a ver si tengo un rato y les cuento mi impresión de las islas. Y también de mis lecturas. He devorado el
Adiós Cataluña, de Albert Boadella. Muy recomendable para los catalanes del “aquí-no-pasa-nada-nos-comemos-la-tostada-ni-siquiera-te-levantas-del-sofá