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24.12.25

Muñoz en el Prado

Deambulé un buen rato por el Nacional del Prado, mientras el Andurlino. Un lujo. Ahora no es fácil hacerlo, y me cuesta encontrar un rato así. Una delicia. Había una exposición sobre Juan Muñoz. Un mundo fascinante de figuras y formas sobre un hombre al que no tenía ubicado, y del que desconocía su trágico y joven final... 

Qué placer tener un museo así en la ciudad...

24.4.18

Con la memoria, a las ratas las tratamos con respeto

Ahora resulta que Renau, el estalinista José Renau, el chequista José Renau, el mierda de Renau, el chulo y matón que obligó a largarse a Salazar Chapela para salvar la vida, es objeto de homenaje y la prensa nos lo pinta con un perfil blanco que asusta.

Esto es la memoria histórica.

Pandilla de analfabetos...


10.4.17

El maestro Mateo

Domingo por la mañana sin natación. Así que me acerqué al Prado, a ver la Exposición sobre el Maestro Mateo. Una muestra pequeña y delicada, bien complementada con la parte tecnológica para entender qué supuso Santiago para los reinos cristianos de la península. 

11.12.16

La Edad Media

Como era día de asueto, nos acercamos al Caixa Forum a ver la exposición sobre la Edad Media. De camino, un café entre amigos. Así da gusto.

La exposición es correcta, y está pensada para el gran público, cosa que no me parece mal (como si yo fuera otra cosa), pero aporta poco para quien conoce algo del tema.Algunos objetos de interés traídos desde Londres pero mucho continente y, creo yo, poco contenido. 

10.12.16

Renoir en la intimidad

Nos acercamos, Madrid es esto, a ver la exposición de Renoir en el Thyssen. Me gusta el formato que utiliza el museo para estos eventos. Un recorrido comisariado por Guillermo Solana sobre el Renoir más cercano, aquel que quería entrar en los cuadros. Pasan los años y me siguen fascinado los impresionistas. Luego nos dimos un paseos para revisitar la colección permanente. Un buen recorrido por el canon de la pintura occidental, con una buena presencia del XIX y del XX y un Hopper maravilloso. La cercanía al Nacional del Prado oscurece una colección que podría brillar en cualquier otra ciudad....

10.10.16

De fotos y azulejos

Hasta finales de noviembre está en el Nacional de Antropología una exposición sobre pueblos y paisajes a través de los azulejos en el Portugal de principios del XX. Como soy iberista empedernido me acerqué a verla, aprovechando la fantástica ubicación del Museo, pegada al AVE. Esa estética tan portuguesa del azulejo dibujado en azul que aún es fácil de encontrar en tanto sitios en el país vecino. Interesante diseño expositivo, con hueco también para nuestra majestuosa Domus, como puede verse en la página 4 de este documento-resumen.

Una buena metáfora de como las naciones, también la portuguesa, son una creación de esas décadas que median entre los años cincuenta del XIX y los años treinta del XX.

6.10.16

El Bosco

Casi sobre la campana, conseguimos acercarnos al Nacional del Prado a ver la exposición sobre El Bosco. En el debe, la masificación: gran parte de las obras principales del Bosco están en el museo, y cuando voy, suelen estar solas. Qué poder tiene el marquetin. En el haber, una muestra magnífica, como casi todas las de este museo. Un placer poder ver por fin el tríptico con las Tentaciones de San Antonio. Una exposición de gran nivel, ideal para acercarse a uno de los primeros modernos. A uno de los hombres que, saltando la barrera del tiempo y del espacio, así como del misterio que rodea su vida, fue capaz de entender que "dentro de cada uno nosotros habita el otro, y suyos son nuestros fantasmas más queridos".

2.10.16

Mujeres afganas

Me acerqué al Conde Duque a ver las fotos de Gervasio Sánchez sobre las mujeres afganas. Sólo hay que ver algunas fotos, y leer algunos de los textos que las acompañan, para entender que la identidad, cuando se toma muy en serio, no es más que una cárcel. Que la modernidad es admitir disidencias y que sin libertad la vida es objetivamente una basura. 

27.6.16

Qué ganas de verla

Cuento los días para acercarme a ver la exposición del Bosco en el Nacional del Prado. Decía Muñoz Molina el sábado en Babelia: 

"El Bosco, aunque trabajó a veces para grandes patronos, pertenecía a un mundo relativamente provinciano, a una ciudad próspera pero no hegemónica, a una forma de entender la vida y el oficio de la pintura muy anclada en las tradiciones tardomedievales. Ser pintor no era una elección personal, sino un destino de artesano. Igual que otros nacían en familias de tintoreros o de carpinteros, El Bosco había nacido en una familia de pintores. Su casa y probablemente su taller estaban en la misma plaza en la que se celebraban los mercados. Desde muy pronto perteneció a una de esas fraternidades a la vez cívicas y religiosas que eran uno de los ejes de la vida comunitaria. Y su imaginación y su religiosidad estaban arraigadas en rituales colectivos y sistemas de creencias populares que nos resultan mucho más exóticos porque no han quedado muchos registros de ellos en la tradición cultural: las procesiones en las que se mezclaba lo litúrgico y lo pagano, la poesía oral, las atracciones de feria, los sermones apocalípticos de los predicadores, los desfiles y las máscaras de carnaval, los refranes y dichos, las celebraciones del calendario agrícola, la imaginería de los juegos de naipes, las estampas devotas o grotescas que empezaba a difundir la imprenta."

25.5.16

Hablando de De La Tour

Un comentario de Fernando Checa en Revista de Libros sobre la exposición sobre De La Tour que puede verse hasta junio en el Nacional del Prado. Bastante más extensa y profunda que la mía, que ando siempre a matacaballo y escribiendo en cualquier esquina. No se la pierdan. 

3.5.16

Realistas de Madrid

Gratamente sorprendido en la exposición del Thyssen sobre los realistas de Madrid. 

Impresionado de manera especial por la obra de Isabel Quintanilla, a la que no conocía. Una pintura luminosa, ideal para esta primavera que no termina de llegar. No se la pierda, desocupado lector.

3.4.16

Pintores desconocidos

Me acerqué también a ver la Exposición en el Nacional del Prado sobre De La Tour. 



Lo mejor son sus obras nocturnas, desde mi punto de vista. Un pintor misterioso. Un pintor de la noche, con un toque moderno.

Hasta junio. Recomendable

2.4.16

Ingres y la vida

Casi en tiempo de descuento, me acerqué a ver la exposición sobre Ingres en el Nacional del Prado. Una exposición bien montada, como todas las que hacen allí, para darnos a conocer a un pintor para mí ignoto. 




Ingres es un pintor conocido sobre todo por su gran odalisca y que me recuerda en parte a Sorolla: un tipo feliz que vivió bien y que ganó dinero con lo que pintaba. 

Me impactó  especialmente El sueño de Ossian, poniendo imagen a las creaciones / falsificaciones de James MacPherson, tan en boga en la Europa del momento y que, por lo que vi en la exposición, tanto fascinaron a Napoleón.


23.3.16

Cervantes y las "curiosidades"

Me acerqué a la Exposición que la Nacional le dedica al hombre que hablaba difícil. A Cervantes. A los comisarios les resulta "curioso" que siendo de Alcalá, la ciudad complutense tenga tan poca presencia en su obra. Y así lo dejan por escrito al final de la exposición, cuando hacen un recorrido por los lugares del escritor. 



Y yo me pregunto. ¿Nadie de verdad sospecha el motivo por el que Miguel de Cervantes siempre quiso esconder sus orígenes?, ¿A nadie le sorprende que hasta que se "descubrió" su partida de bautismo no hubiera ningún dato que ligara al escritor con Alcalá?, ¿A nadie le resulta raro que cuando el escritor habla de sí mismo diga que nació en 1549 y no en 1547?.


Pues eso.

12.11.15

El divino Morales y el olvido

Nos acercamos a ver una exposición sobre el divino Morales en el Prado, que el tiempo pasa y no hay que descuidarse.


La exposición es un viaje a otro tiempo. A otro mundo. Morales ya no forma parte del nuestro. Sus preocupaciones, sus saberes, todo aquello que le dio fama, vive hoy arrumbado en el olvido. Morales fue hombre ilustre y rico en su tiempo. Un tiempo de piedad, de religiosidad y de honda espiritualidad. Sus cuadros nos muestran que hay algo absolutamente generacional en el arte. Uno vive en su tiempo y muere con él. Sólo los genios de verdad lo trascienden. Y Morales fue un gran pintor, pero no un genio. Llegó la modernidad y con ella la secularización. El hombre olvidó a dios. Olvidó los oratorios. Dejó de apreciar aquellos cuadros que había que mirar de cerca para que nos ayudaran en la relación con Dios. 

Buena exposición, como las que suele hacer siempre el Museo. Pero sobre un hombre hoy menor. 

10.12.14

El rostro de las letras

Caía la tarde y me acerqué a la sala de exposiciones que la Comunidad tiene en Alcalá 31. Frío de diciembre. Una magnífica exposición, desapercibida, sobre el rostro de las letras. Aquella España de la que todos somos nietos. La España moderna, que se hizo, con problemas, entre 1830 y 1930. Una instantánea magnífica de la calle Alcalá a mediados del XIX. Y los retratos de todos aquellos que, de una u otra manera fueron los nuestros. Y lo fueron porque, aunque los combatiéramos, compartían nuestros códigos. Por eso un adversario nunca es un enemigo. Una muestra deliciosa, para ver mientras uno hojea las máscaras del héroe. O las Armas y las letras. Para mirar antes de darse una vuelta por el café de chinitas...

8.12.14

Richard Ford, viajero

En la Real Academia de Bellas Artes. Aquella España en la que moría sin remedio Fernando VII. La que despachamos como la de la ominosa, de un plumazo. Por ella viajó Richard Ford, un inglés que contribuyó a generar la imagen de país oriental y en ruinas. S´ha jodío: aquí habían luchado las potencias europeas apenas quince años antes. Ahora se exponen por primera vez sus magníficos dibujos. De la España que vio y de la que venía buscando. Una España oriental y orientalizante: the most romantic and peculiar country in Europe. Y cerca de la mi tierra, el castillo-palacio que hoy es Parador en Benavente.  

Una buena exposición, para disfrutar recordando cómo nos construyeron nuestro imaginario colectivo.

26.6.14

Magia en la Mapfre

La Fundación Mapfre ha hecho una apuesta firme por la fotografía contemporánea. Ya he visto varias. Ahora especializan la sala de Bárbara de Braganza, y lo abren con Vanesa Winship. Una exposición magnífica. Los Balcanes. Un mundo cercano y lejano a la vez. Mi generación descubrió allí que la paz es una creación frágil que no hay que dar nunca por supuesta. Quien nos lo iba a haber dicho: éramos adolescentes y la felicidad era entonces una promesa de eternidad. Hasta que los Balcanes nos enseñaron que todas las conquistas en esta vida son temporales. Todas. Y que un mundo de fronteras estúpidas e identidades odiosas es capaz de comerse todo lo que le pongas por delante. La fotografía de la Winship es en el fondo un retrato de lo que el nacionalismo deja a su paso a poco que uno se fije: fábricas abandonadas, liderazgos psicópatas y la melancolía que lleva consigo todo retraso. El sueño de mirar siempre hacia atrás. El sueño de una patria de ciudadanos incultos, unidos por el narcisismo de pensar que hago algo tan falso como la identidad colectiva. 

Toda identidad es una cárcel. Y, como en la película de Scorsese, además es siempre falsa....

30.5.14

Aprendiz de Woody Allen

Nos acercamos a ver Aprendiz de Gigoló. Una película de John Turturro protagonizada no sólo por Woody Allen, sino también por las obsesiones habituales del director neoyorquino: la religión, la identidad y el sexo. Cine intrascendente, para echar el rato, en la mejor tradición de las comedias ligeras del genio de Brooklyn. Y buen papel de Turturro, por cierto

Mediada ya por cierto la mitad de The Americans. Una serie interesante, con personajes que, de momento, huyen del blanco y del negro y que retrata bien el final de un mundo...

PS: y mañana a partir de las 20:00 horas, la gran Mary inaugura exposición de pintura en la Zamorako Etxea de Madril. No se lo pierdan, si están por la Villa y Corte. 

26.2.14

La Paz de Utrech, o hablar de nosotros en pasado

Nos acercamos a la Carlos de Amberes. A ver la exposición sobre la Paz de Utrech. Utrech simboliza el ocaso de un mundo. El de la Monarquía Hispánica como actor preponderante en Europa. La exposición es correcta, y se ve con gusto. Pero lo que me dejó fascinado es la familiaridad con la que la guía hablaba de "nosotros" cuando se refería a los españoles de 1700. "Les ganamos a los ingleses", "nos obligaron los franceses". Y yo, que no tengo claro siquiera si soy el mismo que fui en 1994, por ejemplo, estoy como para sentirme responsable o solidario de un nosotros de hace trescientos años.

Ese es el éxito del relato de la nación, como demostró Anderson hace tantos años: hacer creer al ciudadano la continuidad vital, más allá de los hechos biológicos, de la comunidad de personas que nos precedieron y de los que nos sucederán. Yo pensaba que a estas alturas, esas cosas sólo se las creían en serio en torno a un millón de catalanes y menos de quinientos mil vascos...

Qué cosas.