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8.8.24

El Azogue

La iglesia de la Puebla es la de Nuestra señora del Azogue, y algo parecido pasa en Benavente, la mítica Malgrat, con Santa María del Azogue

Y ¿Qué es el azogue, además de mercurio? 




4.11.23

De la economía y la hacienda: los zamoranos

Y un par de zamoranos en Hacienda: Pío Pita Pizarro, nacido en Benavente en mayo de 1792, espía y diputado por Zamora en varias ocasiones, fue ministro en diciembre de 1838; y Santiago Alba, claro,  ministro de Hacienda en la restauración y  que se largó de España tras el asesinato de Calvo Sotelo porque se imaginó la que se venía encima...

8.12.14

Richard Ford, viajero

En la Real Academia de Bellas Artes. Aquella España en la que moría sin remedio Fernando VII. La que despachamos como la de la ominosa, de un plumazo. Por ella viajó Richard Ford, un inglés que contribuyó a generar la imagen de país oriental y en ruinas. S´ha jodío: aquí habían luchado las potencias europeas apenas quince años antes. Ahora se exponen por primera vez sus magníficos dibujos. De la España que vio y de la que venía buscando. Una España oriental y orientalizante: the most romantic and peculiar country in Europe. Y cerca de la mi tierra, el castillo-palacio que hoy es Parador en Benavente.  

Una buena exposición, para disfrutar recordando cómo nos construyeron nuestro imaginario colectivo.

30.9.12

Llovía, aquella mañana también llovía (y II)


Llueve. Aquellos Losada.

Una estirpe de traidores. De advenedizos. Enrique-cidos por un rey bastardo y felón. Enloquecidos por el dinero que el tal monarca repartió entre sus conmilitones cuando hubo acabado con el Rey Pedro y con el futuro de Castilla. Pero la suerte no dura para siempre. Pocos años después, apostaron por el perdedor. Ironías de la vida, esta vez lo hicieron por apoyar a la reina legítima, doña Juana, en la guerra contra su sobrina. Y perdieron. Supieron lo que es tener que huir por haber sido fiel a un juramento.

Llueve. La lluvia atenúa el dolor. Es un paliativo contra le melancoloía. En los papeles me habla Leonor de Melgar, la esposa de aquel Diego de Losada. La casaron cuando apenas tenía siete u ocho años. Por aquel entonces, la mitad de nuestra sierra era de los Losada y la otra mitad era de los Pimentel. Leonor relata sus penas. Era hija de Juan de Melgar y en total estuvo casada con D. Diego unos catorce o quince años. Nos habla. La escucho. Se queja. El merino de la Puebla trataba mal a los Losada. Llegaron los conflictos. Y cada uno se posicionó en un bando. Los Losada, que tenían esta tierra gracias a la donación de un rey traidor, juraron lealtad a la reina legítima. Los Pimentel, especialistas en traiciones, se aliaron con la princesa Isabel.

Nieta de reyes. Esposa de reyes, fue su tío Alfonso el que levantó su bandera, tras casarse con ella. Llegó una guerra. Larga. Dura en esta la mi tierra. Todo terminó en las campas de Peleagonzalo, en marzo de 1476La guerra la ganó Isabel. A los partidarios de Doña Juana sólo les quedó la muerte o el exilio. Un exilio a Portugal, de donde era la madre de JuanaDon Diego marchó al exilio y con él su mujer. Vivieron en Berganza, ciudad en la que Losada murió, melancólico, sin poder volver a su tierra. Exiliados, dice la Melgar, porque su marido “avía seguido el partido del Rey de Portugal.
Sigue lloviendo.

Es tarde ya

29.9.12

Llovía, aquella mañana también llovía (I)


Llueve. Uno de esos días de otoño en los que lamento no estar en la mi tierra, paseando a la sombra de las nogales. Llueve. Y sobre mi mesa hay papeles viejos. En días como hoy, si estuviera asomado a la ventana de mi habitación, me sentiría como aquel nieto de los Villanueva aragoneses, recluido en su torre, dedicado al placer de leer y meditar. Lejos del ruido. Lejos de las pasiones que oscurecen mi alma.

Llueve, y me abandono al placer de sumergirme entre legajos que me acercan a otras vidas. Uno también necesita evasiones de vez en cuando. Llueve. Los papeles, melancólicos, me llevan lejos en el tiempo. Muy lejos. En mi tierra no había nada, sólo frontera. Estamos a principios del siglo XVI. Mire donde mire, sólo veo judíos, recién llegados algunos, viejos amigos otros, escondidos todos...

Llueve. Los papeles me hablan de un pleito. Viejo. María Pacheco y su hija doña Beatriz litigan con el poderoso Conde Alonso Pimentel, hijo de María y hermano de Beatriz. Herencias. Sus riñas son antiguas como el mundo. El cielo estaba gris, como hoy.

María era una Pacheco. Nada menos. Hija del poderoso marqués de Villena. Grandes en Castilla. La habían casado con Rodrigo Alonso Pimentel, primer Duque y IV Conde de Benavente en 1466. Un buen matrimonio. El marido había muerto en 1499. Los papeles del pleito me hablan. La Pacheco asegura que después de la boda “ganaron y adquirieron, mejoraron e multiplicaron entre ellos ciertos vasallos en Sanabria y  asimismo labraron la fortaleza de Sanabria y cercaron la villa”.

Llueve. La lluvia se huele desde el pergamino. Su hijo el Conde Alonso se defiende. Aquellos vasallos no los ganaron sus padres; si llegaron a ser propiedad de los Benavente fue “por mercede que de ellos le hizo la católica reina doña Ysabel, porque estos vasallos fueron confiscados a su Real Corona, por crimen y delito de trayción, crimen Lesa Maiestatis, cometido por Diego de Losada”.

Levanto la vista y me parece estar viéndolos; aquellos Losada, aquel Diego…


PD: en recuerdo del padre del mi Maestro Lauru, que debió de llegar a la nuestra tierra con los suyos por aquellas fechas y cuyo hijo sabe, como yo, que las personas, cuando mueren, van al corazón de aquellos que los recuerdan...

2.6.07

Cometarios Locales. Mi tierra

Desocupado lector, permita que, al hablar de las locales, empezamos por mi tierra.

- Finalmente, en Zamora, el pepé perdió la mayoría absoluta. El escenario ha quedado muy entretenido. El pepé pierde un concejal, se mantiene el pesoe, sube uno izquierda unida y se mantiene adeiza, el partido del profesor Miguel Ángel Mateos. A día de hoy, nadie sabe qué va a pasar. Aunque sociológicamente Mateos y sus votantes están más cerca del pepé, adeiza le ha dado mucha caña al equipo de gobierno los últimos cuatro años, y no va a ser sencillo que ahora se desdigan para pactar con ellos. Por otro lado, la opción del tripartito configuraría un gobierno quizá poco cohesionado. Creo que en estas elecciones han pesado varios factores:

  • La ausencia de Vázquez, el alcalde saliente, muy querido y conocido en la ciudad
  • El tirón de Guarido, candidato de Izquierda Unida que ha arañado votos al resto de candidatos.
  • La presencia de Adeiza, con un caladero de votos en el que antes sólo faenaba el pepé.

En cualquier caso, por algún sitio, entrará aire fresco en el consistorio de la vieja ciudad sobre el duero, y eso es bueno.

- En Benavente y tal y como se veía venir, descalabro del candidato socialista, que no sólo pierde la mayoría absoluta sino que queda a treinta puntos del pepé. Buena noticia la entrada de izquierda unida en el consistorio de la vieja Malgrat. En Toro, Sedano, el alcalde del pepé revalida mayoría absoluta, pero con una fuerte subida del pesoe que debería ponerlo en guardia esta legislatura.

- En Sanabria, pocas novedades. En La Puebla, Pepe Fernández, alcalde socialista, revalida mayoría absoluta, de lo cual me alegro. En Galende, Susi, actual alcalde, revalida por apenas once votos la mayoría. En Lubián, Felipe Lubián, que vuelve a casa, arrasa como era previsible. En Cobreros, tres ediles para el pepé y cuatro para una escisión del pepé (Sanabria Verde). El pesoe, en este municipio, no llega al 3% de los votos.

Menuda es mi tierra.