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4.11.23

De la economía y la hacienda: los zamoranos

Y un par de zamoranos en Hacienda: Pío Pita Pizarro, nacido en Benavente en mayo de 1792, espía y diputado por Zamora en varias ocasiones, fue ministro en diciembre de 1838; y Santiago Alba, claro,  ministro de Hacienda en la restauración y  que se largó de España tras el asesinato de Calvo Sotelo porque se imaginó la que se venía encima...

1.11.23

De la Economía y de la Hacienda: los vascos

Algo de historia.  De acuerdo con el propio ministerio, el antecedente más lejano a un ministro de Hacienda es Antonio Cristóbal de Ubilla y Medina, nacido en Madrid en noviembre de 1643 y muerto en la misma  villa en 1726. Secretario de Estado y del Despacho Universal entre1697 a 1703. Muerto sin descendencia, por cierto, después de tres matrimonios.

Varios vascos y muchos navarros en la lista, demostrando el acierto de la tesis de Juaristi acerca del nacimiento de la identidad vasca en las covachuelas de los austrias y los borbones. Ahí está Juan Bautista de Orendain Azpilicueta, nacido en Segura en octubre de 1683, responsable del Despacho de Hacienda desde 1724. Diego de Gardoqui, bilbaíno de 1735 y responsable de Hacienda en 1791; el vitoriano Luis María Salazar, nacido en 1758 y que fue intendente de Ferrol en 1803; el alavés de Campezo Felipe González Vallejo, Lorenzo Calvo de Rozás, vizcaíno de Ranero y nacido en 1773; José Antonio Yandiola, de San Esteban de Galdamés, Tesorero General de la nación en 1822 y del que ya hablaremos; Juan Bautista de Erro Azpiroz, andoainense de 1774 y ministro de Hacienda en 1823; José Imaz, renteriano de 1767, varias veces ministro de Hacienda con Fernando VIII ; el lequeitiano José Ventura Aguirre, nacido en 1793, ministro de Hacienda en mayo de 1836 y destacado anticarlista; Joaquín María Ferrer, nacido en Pasajes en 1777 y muerto en Mondragón en 1861, y también destacado progresista frente a los carlistas. Un hombre al que los de pasajes deben gran parte de su puerto, por cierto... 

Tenemos también a Agustín Fernández de Gamboa, de Nanclares de Gamboa y nacido en 1789, ministro de hacienda con Espartero en octubre de 1840 y uno de tantos condenados a muerte en rebeldía en aquella centuria. Easoense fue José Manuel Collado y Parada, de 1792, ministro de Hacienda también con Espartero. Constantino Ardanaz, hijo de un capitán de caballería y nacido en Bilbao en 1820, ingerniero de caminos y nombrado por Prim ministro de Hacienda en 1869. Manuel Allendesalazar, miembro de las Juntas Generales y nacido en Guernica, en 1856 y varias veces ministro. Y en fin, Fermín Calbetón, nacido en San Sebastián en 1853, catedrático en La Habana mientras Cuba fue territorio español y ministro de Hacienda de Romanones en 1918. Senador por Guipúzcoa, por cierto, cuando en Guipúzcoa había senadores conservadores...


14.1.10

Las cosas son como son

Ya sé que no es correcto decirlo, pero creo que Rubalcaba transmite buenas vibraciones como ministro del Interior. Tranquilidad y cumplimiento de la ley. En realidad no necesitamos mucho más. Me pasa con él, en este ámbito y en parte, como me pasaba con Jaime Mayor. Gente seria que transmite seguridad en los planteamientos. Sus declaraciones tras las detenciones en la mi tierra zamorana de los terroristas son ejemplares: “Cuando vayan a un zulo se encontrarán con las fuerzas de seguridad, y cuando vayan por carretera las fuerzas de seguridad les estarán vigilando”. Toda la confianza que, por cierto, jamás ha transmitido en nada el Simplón de León.

En fin, buen almuerzo ayer con John The Minor. Buenas reflexiones conjuntas (alguna de ellas sobre el carácter a la vez premoderno y posmoderno de nuestro¿presidente? del gobierno). Y un reto: ¿seremos capaces de escribir, en esta vida devorada que llevamos, un ensayo a medias sobre la decadencia de occidente?

Se admiten apuestas.

PS: Y hablando de almuerzo, hoy uno entre amigos, con Juanantonio. Siempre alegra verlo.

PD: algunos reportajes del fancine de prisa son especialmente repugnantes. Como este. Todo destila mala fe, ya desde el título. Que le eche cojones el tal Albert este, se acerque a Santa Sofía y escriba el mismo artículo pero a la inversa, a ver si es tan listo.

4.10.09

Hoy voy a hablar bien del gobierno

Con lo que yo he sido. Hoy voy a hablarles bien no del gobierno –no parece sencillo– sino de uno de sus miembros. Ayer coincidí en un acto con el ministro Gabilondo. Un acto público para premiar y reconocer el esfuerzo y la curiosidad de estudiantes de bachillerato de toda España. Era sábado. Asistió, primer punto. Se quedó todo el acto, segundo punto. El colegio era privado, tercer punto. Religioso, cuarto punto. Y su discurso fue magnífico. Yo lo suscribo de principio a fin: el valor de la curiosidad, del esfuerzo, la importancia del conocimiento, el papel de los padres….

Cuando acabó de hablar reflexioné, apesadumbrado, ¿Qué pensará este hombre cuando, en los consejos de menestras (y de menestras) oiga las sandeces de Zapatero, los tópicos de Blanco y las naderías de la Aído?

PS: alguien me dijo una vez: casi todo lo absurdo de nuestra conducta es el resultado de intentar imitar a quienes no podemos parecernos.