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3.7.25

Ramón Menendez: orígenes y guerrilleros

Don Ramón Menéndez fue "el último liberal unitario", como subtitula su biografía intelectual Jon Juaristi, editado por FAES. Acabado el libro, algunas ideas:  “El romanticismo tuvo un aspecto ferozmente, individualista, y otro, tan radical como el primero, comunitario, centrado en la idea de comunidades indiferenciadas, donde el papel del individuo se reducía a formar parte de un cardumen, movido por inconscientes impulsos colectivos. El romanticismo fue, desde sus orígenes, un movimiento a la vez liberal y nacionalista".

Otra idea de interés: "Las naciones son históricas, pero los pueblos son eternos" como como afirmaba Francisco Pi y Margall.

En fin, y una idea -para finalizar- sobre las salidas al campo: "Desde la Restauración, el excursionismo había sido impulsado entre los jóvenes españoles por la institución libre de enseñanza. […] Milá pertenecía a una generación anterior, la de los catalanes del romanticismo, que adoraban el paisaje patrio, sobre todo el de las montañas, pero bastante distancia, (porque en su juventud del monte era todavía un espacio peligroso, fatigado de cuadrillas, de bandoleros y partidas carlistas)." 


27.12.24

Aprender

Muy interesante este Contrapunto de Cayuela, con Tomás Pérez Viejo como invitado. Son los Estados los que construyen las naciones, y no al revés. Por eso, para construir una nación, hay que disponer de estructuras estatales, como bien supo Pujol en su momento. Muy buenas las reflexiones sobre el carácter doliente del nacionalismo mejicano y su obsesión con España



18.12.23

Mirar y buscar

Al final se tradujo al castellano el mítico De  campesinos a franceses. Solstiene Eugene Weber en el prólogo que "cuando uno busca cosas diferentes, ve cosas diferentes”. Y me quedo también con esta cita del inicio: "La Francia rural posee una diversidad casi infinita, Y casi cualquier generalización sobre el campesinado, se vuelve falsa en cuanto se fórmula”, de Gordon Wright.


27.8.23

Nación como construcción (y IV)

El magnífico artículo de Tomás Pérez Viejo sobre la construcción de la nación como problema historiográfico. Más ideas interés, sobre España y en general:

  • En el caso de la España del XIX "el viejo Estado es monárquico, pero la nación, que poco o nada tenía que ver con las antiguas identidades peninsulares, hubo que construirla ex novo."
  • A todo nacionalismo le resulta difícil aceptar la idea de que a las naciones las construyen los Estados, y no viceversa. 

24.8.23

Nación como construcción (III)

El artículo de Tomás Pérez Viejo sobre la construcción de la nación como problema historiográfico. Más ideas interés:

  • Sólo a partir de las últimas décadas del siglo XX se han ido abriendo paso dos ideas: la historicidad del concepto de nación, y su carácter moderno como forma de organización social. 
  • La nación, que en el antiguo régimen había convivido con otras formas de identidad colectiva, solapándose a menudo con ellas -religiones, estamentos, grupos familiares...- y había carecido de connotaciones políticas precisas, se convierte en las nuevas sociedades burguesas, en la única forma de legitimación del ejercicio del poder.
  • La nación es "un concepto social de definición imprecisa que "ocurre" en el universo subjetivo de los individuos y no en la realidad. Una forma imaginaria de pertenencia. La nación no "es", se "hace"

18.8.23

Nación como construcción (I)

Me cae casi por azar un artículo de Tomás Pérez Viejo sobre la construcción de la nación como problema historiográfico. Algunas ideas de -mucho- interés:

  • Los recursos y los derechos son negociables, pero la identidad no.
  • La nación ha terminado por convertirse en la forma hegemónica y excluyente de identidad colectiva de la modernidad, y en la principal, si no única, fuente de legitimación del poder político.

31.7.23

Luces largas

Esto de Daniel Gascón, en la serie de Luces para la Constitución: "Existe un cierto nacionalismo cívico. A lo mejor hay gente que puede tener una relación puramente racional con el Estado, pero también hay unas tramas sentimentales que nos unen, un sentimiento de pertenencia. A mí me gusta la idea de que las identidades son mixtas, débiles y que muchas de esas sensaciones de pertenencia son azarosas. De repente uno tiene una pareja holandesa y se crea un vínculo con ese país..."

No se pierdan la entrevista entera

4.10.22

Tanto por leer

Muy interesante Roca Barea el otro día en El Mundo. Frente a la crítica de los cuñados que apenas han leído alguna reseña en El País, su visión de la historia de España: una nación joven, un imperio antiguo y ya finiquitado y la opción del “echémoslos” dirigido a los catalanes si siguen con su cansino nacionalismo.

Coda: Esos comedores de ideología no se dan cuenta de que son ellos los que han absorbido hasta el tuétano la historiografía franquista, autárquica, que se basa en la idea de la España eterna. A diferencia de ellos yo creo que el imperio es un ciclo absolutamente cerrado hace dos siglos. Como nación contemporánea España nace en el XIX. Para creer en esa idea hegeliana de que España es la misma desde Pelayo, solo que se expande o se contrae, hay que ser tonto de remate. Esa es también la idea de López Obrador (AMLO). Yo creo en el tiempo. No creo que la historia del imperio español sea la historia de España, sino del mundo...

29.7.22

Gerona capital

Repartía estopa Ramón de España en La Lectura del otro día: Gerona es mucho más capital de la Cataluña imperial que Barcelona. Y la degradación de la izquierda es la que va de Semprún a Colau. No se la pierdan... 

10.7.22

Un mundo de patriotas

El odio al otro forma parte del patrimonio cultural del nacionalismo vasco radical, recuerda Raúl López Romo en un buen artículo en la Revista de Libros. Y eso es así porque, en realidad, forma parte del patrimonio cultural del nacionalismo vasco. Nadie se siente diferente por sentirse inferior, claro que no...  

Es lo que hay 



9.7.22

Pues ya estaría

En España a Fukuyama lo hemos leído cinco y lo hemos entendido tres. Arcadi Espada es uno de ellos, como demostraba el inicio de su carta del pasado domingo en El Mundo: "La invasión rusa de Ucrania ha sido el enésimo intento de ridiculizar a Fukuyama y su célebre fin de la Historia. Cuando no es más que su confirmación enésima. Fukuyama no profetizó un mundo sin conflicto, sino que describió la realidad indiscutible de que tras la caída del comunismo la democracia se había quedado sin competencia. Eso nunca quiso decir, obviamente, que la convivencia pacífica estuviera asegurada. La paz tenía y tiene enemigos y los principales son el nacionalismo y la teocracia. El primero, como saben los británicos o los españoles, es perfectamente compatible con la democracia y no se presenta como su alternativa. Tampoco lo hacen, fuera de su enquistada zona de influencia, cualquiera de las diversas versiones teocráticas islámicas. La democracia sigue sin competencia. Pero los asesinos no han desaparecido".


Pues ya estaría...

9.3.22

El gallego que hay en ti

Brillante la carta de Arcadi Espada el domingo. Y este consejo para Alberto Núñez: "Feijóo solo debe insistir en su galleguismo para reivindicar el primer rasgo de carácter de su tribu, que es el de largarse". Y es que "una de las buenas cosas que puede pasarle a un hombre a lo largo de la vida es desprenderse de la nacionalidad."

Pues eso.

31.12.21

Los colores de antes de ayer...

Todo es de hace cuatro días. Esta semana, en uno de los magníficos Enfoques que lidera Müller en ABC, hablaban de los colores con la referencia de los pantones, y este párrafo literal: "los colores, como los conocemos hoy, tienen menos de cien años".

Todo es de hace cuatro días.  



19.10.21

Esto iba de patrias, no de naciones

Nos ha contaminado tanto el nacionalismo debate público a los españoles desde hace más de cuarenta años que hemos acabado perdiendo los matices cuando nos acercamos a lo identitario. Este pasado verano un par de personas se referían en una conversación a la gente que desde la distancia sigue ligada de manera emocional al mundo rural del que proceden como “nacionalista”, ya sean sanabreses, zamoranos o de dónde sea. Es curioso porque yo, que pertenezco a un perfil generacional de personas que están en el gozne entre unos padres nacidos en el pueblo y unos hijos ya plenamente urbanos, nunca me he sentido así, ni me he sentido cómodo con ese tipo de etiquetas. Quizá por puntilloso, o por haberme especializado en el tema en mis años universitarios, siempre me ha parecido claro que ser patriota puede acabar no teniendo nada que ver con ser nacionalista. Como quizá hubiera escrito Joseba Arregi, un vasco bueno fallecido hace pocas semanas, un patriota es un ciudadano amante de su tierra, en la mejor tradición clásica de considerar el patriotismo como una virtud cívica. Una virtud vinculada a la participación en la vida pública y en el respeto a las normas compartidas.

A poco que se analice con atención, todo esto tiene poco que ver con el nacionalismo trabucaire con el que de manera fatigosa convivimos los ciudadanos españoles desde hace décadas, y las diferencias son tan claras que causa un poco de pereza enumerarlas: un nacionalista no tiene ninguna virtud cívica en la cabeza cuando piensa en su relación con su tierra; se siente diferente al resto, y se siente diferente porque se siente superior, claro; nadie se considera diferente por ser inferior. Para alguien que busca lo mejor para su tierra sin ser nacionalista, la patria no tiene ninguna diferencia esencial con la de sus vecinos: no hay ninguna comunidad de muertos a la que escuchar ni nada esencial que descubrir o recuperar en el baile, la lengua o el vestido. No hay deudas que pagar. No hay destino que cumplir. 

Lo expresa muy bien unos versos de la poeta zamorana Maribel Andrés Llamero “Esto es Castilla, / nunca fue la mejor, sólo la nuestra. / Esto es Castilla, lo que somos”.

Pues eso 

31.7.21

A vueltas con la nación

Acabé en el tren, de camino al sureste, varios ejemplares de la Revista de Occidente que tenía mediados. El número de febrero sobre la nación es magnífico, ya lo comenté. Esta cita de Ortega, en alguno de los artículos, creo que en el del maestro Jon JuaristiUna nación no está nunca hecha. En esto se diferencia de otros tipos de Estado. La nación está siempre haciéndose o deshaciéndose.

Esa agonía que impregna siempre el nacionalismo.

6.5.21

Burgos como proceso

Hablando de ETA, me puse con un podcast de la gente de Extremo Centro sobre el Proceso de Burgos. Interesante por el nivel de los invitados, Teo Uriarte, Gaizka Fernández y Abel García. Me carga el presentador, la verdad, todo el rato con tactos como si estuviera en el bar. Interesante esa reflexión de que "al país más católico del mundo le sentó mal la modernidad"



Para ponérselo de fondo

22.4.21

Titulares con los que te tienes que reír

Que dicen en El País que hay una "pugna independentista para controlar TV3". La virginal TV3, la pura TV3, una plantilla "alarmada" por las "intromisiones de los políticos" y que no quieren ser "una consejería". Que se dejen de complejos y que la creen; ya les doy yo el nombre: Departament per la formació de l´esperit nacional a través dels mitjans.

Es que te tienes que reír...

11.3.21

Desafíos

Me puse a ratos con la historia de ETA que han hecho los de Amazon; una serie documental en la que se cuenta en el desafío que el terrorismo ultranacionalista y de extrema izquierda practicado por ETA supuso durante décadas para la sociedad española:


Algunas claves del primer episodio: una vez vencido el maquis, los servicios de información de la Guardia Civil se dedican durante años a la lucha contra la delincuencia, con muy poco conocimiento sobre lo que está pasando en el territorio. Ese descuido sería letal. Son también -y los asesinos etarras aprovecharán esta circunstancia- muchos puestos pequeños ubicados pueblos y pequeñas ciudades, puestos mal defendidos porque no estaban pensados para ser atacados de manera sistemática, como pasaría durante los años siguientes. 

Dos puntos más: muy buena la definición que da Jon Juaristi sobre el pacense Paredes Manot, el tal Txiki: un buen maketo explotado hasta la náusea por el nacionalismo de extrema izquierda. A mayores, Francisco Letamendia, el tal Ortzi, contándolo todo entre risas. Escuchándole solo me entra una duda ¿Siempre ha sido así de idiota este tío o ha sido el paso del tiempo?

 

13.1.21

Quintá (I)

Me puse con El hijo del chofer, lo de Jordi Amat publicado en Anagrama. Pudo más mi interés por el siniestro personaje que mi poco aprecio -intelectual- por el autor: ya conté aquí que no me gustó su ensayo, exquisitamente equidistante, sobre la sedición de gran parte de las élites nacionalistas catalanas en 2017. Aún así, me lancé...

A Alfons Quintá lo conozco desde hace mucho tiempo, no en personas, por supuesto. Hace veinte años, repasando la creación de la televisión (nacionalista y) pública catalana, me topé con un par de reflexiones suyas escalofriantes, publicadas con motivo del décimo aniversario de sus emisiones (TV3, 10 anys): "La base de nuestra existencia nacional es, en primer lugar, la lengua. Es lo que determina nuestra forma de ser y, a la vez, es su más importante consecuencia" -sustituya, caro lector, "lengua" por "raza" y vuélvalo a leer...

"No se es buen catalán leyendo a Bernat Metge y, a continuación, pidiendo un café en el bar de la esquina en castellano".

Buenos catalanes frente a malos catalanes. Este tipo era Quintá. De aquella basura vienen estos lodos: un ladrón encargó a un asesino psicópata construir una televisión nacionalista. ¿Qué podía salir mal? 

7.1.21

El Estado y tal

España para el tal Espinar, y para muchos de su generación. Esta izquierda sin patria, fascinada por las patrias carlistas de toda la izquierda periférica. No se pierda, caro lector, esta razonable reflexión de Juan Claudio de Ramón sobre España para la izquierda. Claro que España es una construcción artificial, como lo son todas las naciones, y claro que es una identidad antigua. El problema lo tenemos por una izquierda inconsistente en estos temas que "da en pensar España como un mera superestructura, un traje jurídico mal cortado para un número incierto de «pueblos» que, al contrario que España, serían realidades tan naturales y sólidas como el macizo de Montserrat o el monte Gorbea".