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12.3.25

Lo último de Kaplan

Hay interés, y la Tierra baldía, lo último de Kaplan ha tardado pocas semanas en estar en español. Dos ideas de las primeras páginas, "Weimar es un cuento de horror bañado en caramelo: una cuna de modernidad de donde surgió el fascismo y el totalitarismo."

Y un análisis sobre su debilidad en la que uno puede ver a Bolaños o a Pumpido justificando cualquier cosa: Hitler había intentando derrocar violentamente a un gobierno democrático, pero pasó muy poco tiempo entre rejas por ello. Esa era la marca de un sistema débil, divido por acuerdos y compromiso secretos, que no creía en sí mismo.” 

20.5.22

Sostres y Su Majestad

Estuvo brillante Sostres el otro día hablando de la vuelta del rey Emérito. Brillante y provocador, pero no le falta un punto de razón al fondo del razonamiento. Y es que a mí también "Me gustaba más aquella España gastona, esperanzada, en que los lectores leían y los oyentes escuchaban en lugar de estar todo el día dando la tabarra en las redes sociales con sus absurdas opiniones que menos no podrían interesarnos. Me gustaba más aquella España conciliadora, respetuosa, que se ponía en pie cuando el Rey entraba, que las cosas las quería mejores y no sólo más baratas".

31.7.21

A vueltas con la nación

Acabé en el tren, de camino al sureste, varios ejemplares de la Revista de Occidente que tenía mediados. El número de febrero sobre la nación es magnífico, ya lo comenté. Esta cita de Ortega, en alguno de los artículos, creo que en el del maestro Jon JuaristiUna nación no está nunca hecha. En esto se diferencia de otros tipos de Estado. La nación está siempre haciéndose o deshaciéndose.

Esa agonía que impregna siempre el nacionalismo.

7.1.21

El Estado y tal

España para el tal Espinar, y para muchos de su generación. Esta izquierda sin patria, fascinada por las patrias carlistas de toda la izquierda periférica. No se pierda, caro lector, esta razonable reflexión de Juan Claudio de Ramón sobre España para la izquierda. Claro que España es una construcción artificial, como lo son todas las naciones, y claro que es una identidad antigua. El problema lo tenemos por una izquierda inconsistente en estos temas que "da en pensar España como un mera superestructura, un traje jurídico mal cortado para un número incierto de «pueblos» que, al contrario que España, serían realidades tan naturales y sólidas como el macizo de Montserrat o el monte Gorbea". 



6.4.17

Las encuestas

Juan Díaz Nicolás recuerda su etapa en el Instituto de la Opinión Pública y habla de dos encuestas que no se publicaron en los años sesenta. Esta anécdota tan reveladora de una de aquellas dos encuestas. 



Y lo malo es que así seguimos...

9.5.16

Pocentajes

El 40% de los españoles no ha leído un libro en el último año, según el último CIS.

Poco más que añadir, Señoría.

3.3.16

Este mundo, el nuestro

Esta España, el sábado en El Mundo, por Enric González. Frente a la tentación jeremiaca: "La sociedad española es más liberal y tolerante que nunca, aunque el tono airado de las redes sociales y de la prensa sugiera lo contrario. La Justicia ha sentado en el banquillo de los acusados a una hermana del Rey, cosa que no han logrado los tribunales británicos con el presuntamente multicorrupto duque de York. La seguridad ciudadana se mantiene en niveles razonables. La televisión está llena de basura, sí, y el nivel educativo medio es muy bajo, sí: son daños colaterales de la democracia, agudizados por la alergia colectiva a la responsabilidad personal. Con todas sus imperfecciones, que son muchas, y pese a la creciente marginación de amplios sectores de la sociedad, el sistema que aborrecemos o soportamos con hastío cuenta con sus virtudes".

No se pierdan el artículo entero. Quizá lo peor, en efecto, esté por llegar...


17.4.15

A vueltas con el AVE (II)

El sistema ferroviario español de hace veinticinco años era tremendo. Ahora ya no nos acordamos. Un sistema que no se sostenía y que no garantizaba la movilidad de los ciudadanos a lo largo del territorio. El gobierno hizo una apuesta por la alta velocidad que, en aquel momento tenía todo el sentido. Y lo hizo con ese plus español de que (Fernández Ordóñez dixit) "llegar tarde a todo, pero llegar a lo bestia".

Aquella apuesta partía de la consideración de que la historia nos ha enseñado que los ferrocarriles no son rentables, y por eso son públicos. Y no son rentables, entre otras cosas, por el alto coste de funcionamiento y mantenimiento de la infraestructura (entre 100 y 200 mil euros por quilómetro y año), tal y como apuntan desde FEDEA.

Es una cosa de teoría económica tan básica que da pereza repetirla: el Estado asume cosas que consideramos buenas para todos (la sanidad, la defensa...) y que no pueden ser sostenidas por los mercados. La clave es quién considera que esas cosas son buenas. Y ese quién, no es desde luego ni un nacionalista catalán al que le importa una higa que en Mérida haya tren, ni un economista con sus hojas de cálculo delante. Son los ciudadanos, y lo son a través de sus representantes, los que deciden qué cosas deben ser consideras públicas y cuáles no. Y lo deben ser asumiendo, claro está, que el presupuesto es una manta corta y que se si dedicas mucho dinero a cubrirte los pies, te dejarás la cabeza al descubierto... 

12.3.15

Hay datos que son para llorar

Piratas. Un país de piratas. No me extraña que Podemos esté tan alto en las encuestas. El español bizarro: el mundo me ha hecho así y yo no tengo la culpa de nada

Lo mío no es robar, es que lo cobran muy caro... 

Y luego a hacernos los ofendidos cuando (algunos) políticos roban...

Anda que...


28.2.15

La deslealtad era esto..

Me equivoqué. Yo también pensé que Zapatero iba a haber sido un buen ex presidente. Pero supongo que la vida es larga y uno tiene que comer. Y para ello, de vez en cuando ha de presumir ante posibles clientes de que sigue teniendo una buena agenda de contactos.

Así que cuando busquen deslealtad en el diccionario, recuerden siempre esta foto:


No sólo le quedaba grande el puesto de presidente. También el de ex presidente...

16.5.14

La roca de Tarik

A la vuelta del ferry enfilamos Gibraltar de manera directa. Entramos a pie y sin patriotismos, que no soy hombre dado al histrionismo identitario. Y aunque entro a paso firme y con intención de escuchar, razonar y entender, es verdad que hay algo humillante en la presencia de una colonia de un país amigo aquí. Y lo digo yo, que soy anglófilo desde que empecé a andar. Un país amigo de otro no tiene una economía parasitaria en casa de su vecino. En fin, no sé que pensarían los británicos si tuviéramos una colonia dedicada a actividades dudosas en la isla de Wight

El panorama es desolador, así que espero que sea verdad lo que dijo Margallo de que "se acabó el recreo con el Peñón". Los llanitos han ido ganando terreno, no sólo a la tierra de nadie, sino también al mar. La pista del aeropuerto es una vergüenza. Como lo es el campo de fútbol, ubicados ambos en territorio español. O el incremento de terreno por el lado de la playa de los catalanes. Los llanitos son colonos, no son otra cosa, y aunque es evidente que sus derechos han de ser salvaguardados, y nadie en su sano juicio puede plantear su expulsión, lo que no pueden pretender ser es un interlocutor ante un Estado como España, por más que a Moratinos se le pasara por la cabeza. 

Patemos la ciudad. Un mundo británico con sol y playa. El sueño de los british. Subimos por el teleférico hasta lo alto del peñón. Impresionan las vistas de la bahía y quizá ahí esté una clave de porqué nunca España lo conquistó: alterar la situación podía llevar, es cierto, a echar a los británicos, pero también a que ellos salieran del mismo y se hicieran con la bahía. Cervezas en un par de bares. Un par de iglesias y algunas tiendas típicas. Nos topamos con una procesión, católica, al abandonar la colonia. 

27.4.14

Es difícil expresarlo mejor: el sueño de diversidad deviene en la pesadilla de la homogeneidad

Hace muchos años que pienso lo que contaba el otro día Ruiz Soroa en una magnífica tribuna en El País titulada "Una, grande y libre", a vueltas con las palabras tan henchidas como vacías del lehendakari Urkullu en el Día Nacionalista de la Patria . El sueño de acabar con una España supuestamente homogeneizadora y negadora de la diversidad esconde, en realidad, la pesadilla de construir pequeñas patrias asfixiantes en las que la ciudadanía sea sustituida por la identidad étnica excluyente.

Un texto magnífico. 

Disfrútelo, desocupado lector, que para esto estamos en domingo...

22.4.14

Matonismo jatorra.

Un artículo luminoso el de Manuel Cruz en El País del otro día. El matonismo de buen rollo al que lo sometieron en la televisión nacionalista de Cataluña. Estos transgresores que son incapaces de reírse de la tribu que los amamanta; tan rápidos para cagarse en España y tan recatados cuando se habla de Cataluña. Esta es la batalla que hay que dar: denunciar el matonismo de quienes creen que la única idea válida (como si hubiera alguna que lo fuera) de Cataluña es la suya. De quienes creen que pueden dividir, en base a sus creencias identitarias, a los ciudadanos de Cataluña en buenos catalanes y malos catalanes

Una Cataluña independiente sería un espacio mucho más opresivo para sus ciudadanos de lo que es la España actual para los independentistas. Y eso es algo que deberíamos haber aprendido todos del malvado siglo XX

28.1.14

Diferencias, al final y en democracia, entre los unos y los otros

Un tipo interesante este Guy Sorman. Lo leía de manera habitual en ABC, y más ahora que empieza a publicar en el diario de Vocento con periodicidad semanal. 

El domingo pasado, cerraba su columna con una interesante reflexión sobre la diferencia entre la derecha y la izquierda.  Es un debate interesante, que mantengo además de manera recurrente y feliz con mi amigo el Batera.

Ahí les dejo la cita de manera textual, para solaz de este martes mientras enero se nos escurre de entre las manos:

"Ser de izquierdas siempre consistirá en considerar que se puede cambiar la naturaleza humana, mediante la educación, como pensaba Jean-Jacques Rousseau, o mediante la obligación, como lo hacía Mao Zedong, para construir una sociedad nueva y necesariamente mejor. Mientras que ser de derechas, como lo expresaron los liberales de España y Francia ya en el siglo XVIII, es intentar mejorar la sociedad aceptando al hombre tal y como es. La historia contemporánea da la razón a estos liberales; el milagro liberal en Europa, porque Europa es una construcción esencialmente liberal, es haber instaurado la paz en el continente, una relativa prosperidad y una relativa igualdad, aceptando a los hombres tal y como son, buenos y malos, y todos diferentes."

Es lo que en el fondo expresaba Isaiah Berlin cuando hablaba del "fuste torcido de la humanidad".

Las cosas son como son. 

24.1.14

A propósito de una presentación (I)

Era una tarde noche fría en Madrid. Quizá la única ciudad que hay en la península ibérica. Me acerco dando un paseo a la Real Academia de Ingeniería. Se presentaba un Informe de COTEC, pero no cualquier informe. Uno firmado por Víctor Pérez Díaz. Palabras mayores; es decir, palabras suficientes para vencer la pereza de un jueves de invierno y rematar el día en la otra punta de la ciudad. No exagero si digo que posiblemente era la presentación de la semana. O del mes. O quizá del trimestre. No creo que haya habido ningún otro acontecimiento más relevante en la ciudad en los últimos meses. Víctor Pérez relacionando el capital social con lainnovación tanto en España como en Europa. Confirmé asistencia. Me imaginaba un salón de actos de unas quinientas plazas, lleno a reventar. Llego pronto a la Academia. La Sala Villar Mir es una sala coqueta, quizá recién rehabilitada. Supongo que se nota el dinero del titular de la misma. Pero es una sala pequeña. No entran en ella, a ojo, más de sesenta personas. La sala no se llenó, apenas medio aforo. Poco más de cuarenta personas para asistir a la única presentación relevante que ha habido en Madrid en meses. Causa cierto rubor. Vergüenza ajena. Las bobadas insustanciales de Zapatero o las vaguerías de Solbes llenan la sala cuando se publican. Incluso el segundo tomo de Aznar y sus sacrificios patrios revientan salones. Y aquí hay apenas cuarenta personas. No sé qué tipo de sociedad estamos construyendo. 

No sé bien cuáles son los modelos a imitar, pero el panorama, visto desde fuera, es desolador.

22.1.14

Libros que envejecen mal (II) y abnegados servidores públicos

Hay otro elemento en el libro que ayuda a explicar cómo hemos llegado hasta aquí en el tema catalán.  Quien domina el lenguaje es quien fija las reglas del juego. Y en el lenguaje común de la España democrática, especialmente para la socialdemocracia, Cataluña es la civilización y el resto es barbarie. Todos han jugado a eso durante años. Los terribles complejos de la izquierda española. A lo que vamos, para el autor del libro, el PSOE es una organización “implantada en todo el Estado”. Leyéndolo uno cree al principio que el autor opina que el partido está en todos los ministerios, en ltodas las diputaciones y en los ayuntamientos. No, se refiere al país, a España, haciéndolo sinónimo de Estado, con esta manía tan cara a los nacionalistas de no citar nunca España y confundir la nación, sea lo que esta sea, con la estructura jurídica. 

Todo está en el lenguaje. En esta línea, claro, a lo largo del libro el gobierno central es el “gobierno español”, Cataluña un oasis político y (de verdad lo pensaban) Joan Clos estaba construyendo “la mejor ciudad del mundo” (¿?).

La verdad es que lo de Clos merece trato aparte. Hay un párrafo del autor tan jabonoso que causa algo de rubor leerlo, pero no me resisto a reproducirlo (en la página 170): “De cerca no parece, mejor dicho, no ejercer de alcalde de una gran urbe. Más bien se muestra como un ciudaano más al que le gustaría que su ciudad funcionase como su hogar. Es un hombre tranquilo, pero al mismo tiempo irradia vitalidad. Es un personaje público, pero resulta evidente su deseo de ser un ciudadano normal. En las pausas del rodaje, tomando un café en la barra de cualquier bar cercano, más de un vecino cuchicheaba, cerca de nosotros: “no parece que sea el alcalde”. 

¡Oh que hermosa conjunción socialdemócrata!. Conseguir soplar y sorber a la vez ha sido el gran éxito de esta gente. Sólo ellos son capaces de presentarnos a un hombre que a la vez es "tranquilo y vital", "ciudadano normal y hombre publico" además de "hogareño y cosmopolita". Por cierto que al pobre Clos no le han concedido el deseo de ser un "ciudadano normal". Tras ser ministro en Madrid lo nombraron embajador y desde 2010 dirige el programa ONU-Habitat. Si fuera un siniestro personaje del pepé diríamos que no se ha bajado del coche oficial, pero como es un abnegado servidor de los demás, agradeceremos de manera sincera su compromiso... 

19.1.14

Un par de exposiciones...

Madrid es entrar en una exposición y descubrir cosas por las que no habías preguntado. El otro día en la Fundación Mapfre, sin ir más lejos. La exposición sobre Macchiaioli. Ni idea de quienes eran. Ni siquiera había oído hablar de ellos. Nunca. Y yo que me tengo por una persona culta. Realismo impresionista en la convulsa Italia de los años centrales del XIX. La pintura que abandona el estudio y sale a la vida. Y a la política. Un fascinante conjunto de pintores adelantados en cierta medida al impresionismo.

Me acerqué también a ver la exposición sobre la España contemporánea: fotografía, pintura y moda. Un retrato fascinante de lo que fuimos. Esas fotos. Aquella España. Y, también, esas voces (Azaña, Largo Caballero, Franco…) por la radio. Mapas, vestidos, modas. La finitud de lo que somos. La necesidad de aprovechar el tiempo que tenemos.  


Buenas exposiciones, las de la Mapfre…

18.7.13

Tiempos de mentira y de infamia

Qué cosas. Poemas escritos hace casi un siglo por Antonio Machado que parecen redactados esta misma mañana:

"Fue un tiempo de mentira, de infamia. A España toda, / la malherida España, de Carnaval vestida / nos la pusieron, pobre y escuálida y beoda, / para que no acertara la mano con la herida"


No quiero caer en la melancolía, en el tópico de la decadencia, de la España diferente. No quiero leer a los regeneracionistas. No quiero un cirujano de hierro. No quiero populismos.

Pero es verdad que a veces es difícil no dejarse arrastrar por esta vorágine de mierda y decepción que todo lo invade. 

PS: con lo que os habéis reído todos de la España de la Restauración...

25.5.13

Cierra El Adelanto

Cierra El Adelanto. Un periódico de referencia en Salamanca y con una edición local en Zamora.

Cierra un periódico y, como dijo un clásico, una parte de nuestra vida queda ahora en la oscuridad; y cada vez es todo más oscuro, sobre todo en provincias... 

Si yo fuera charro, compartiría con ustedes un estado de ánimo a medio camino entre el miedo al futuro y la vergüenza por no haber evitado el cierre.

Es un mal día para Salamanca, para Castilla y León y para España en general. 

Sin prensa local no hay sociedad civil.

Y no es sociedad civil lo que nos sobra.