Hoy, que empieza el verano, mi
mente vuela hacia el mi pueblo. Allí veo una escalera que mezcla la piedra con
cerámica. La primera de las piedras estaba en la ferretería del mi abuelo, las
otras estaban en la casa original, levantada en los años cincuenta del siglo XX
por mi padre. El resto es cerámica moderna…
Laurico nunca llegó a verla, pero la mesa de la bodega estaba en la casa de mi
madre y se usaba para realizar los patrones de las prendas de punto que se
hacían en las máquinas de tejer.
Algunos de los armarios los compraron los
abuelos paternos a los maternos, otros vinieron de allí.
Donde está hoy la cocina era la
habitación de papá y donde hoy está la habitación del Andurlino era la cocina,
porque la ventana de la escalera era la que está donde está hora el baño.




No hay comentarios:
Publicar un comentario