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6.3.13

Cortesías domingueras

Interesantes reflexiones, las de esta joven promesa de la ciencia política española. Publicadas en La Opinión del domingo, puede accederse a ellas pinchando aquí.
De nada.

4.2.13

Ambiente tóxico


Toda esta podredumbre. Toda esa lujuria por el dinero. Todo este afán desmedido, esa necesidad inacabable de acumular  dinero. Ese Bárcenas, este Pujol, aquel Mulas…
Esas respuestas, a medio camino entre el desdén y el desprecio a la prensa canallesaca.

Es una lucha de clases, me decía mi respetado y admirado Batera, pero ya no es entre obreros, sino entre los que están en la casta y los que no. Se conocen entre ellos. Se defienden entre ellos. Y los demás pagamos. Y miramos.
Donde hay obras, las palabras sobran.

El problema es que el bajísimo nivel de ejemplaridad de toda nuestra vida pública, desde la  tonadillera hasta el torero pasando, claro, por el que piensa, es sólo un reflejo del bajísimo nivel de ejemplaridad de nuestras vidas privadas. 

Nuestro drama es darnos cuenta de en qué medida todos consideramos que el modelo gorrón (que otro haga, que yo me aprovecho) es socialmente licito para los casos en los que los gorrones somos nosotros...

Así nos va.

10.1.13

L'exemplaritat pública


Es la ejemplaridad lo que nos falla. Siempre. El caso de la tal Unió es de libro: hace unos meses se indultó al tal Servitge y a sus amigos. Ayer el partido admite que se financió de manera ilegal. El tal Durán dijo hace años que dimitiría si aquello se probaba. Se probó. No dimitirá.

Recuerdo a Gomá. Hay que volver a Gomá y a sus sabias palabras: “La responsabilidad del ejemplo concierne a todos los hombres por igual, pues vivimos en una red de influencias mutuas de la que no podemos escapar. Pero es indudable que esa responsabilidad pesa especialmente en las personas públicas”.

Toda esta gentuza que vive del (y en el) nacionalismo catalán, empiezan a recordarme  a los curas vascos del XIX; aquellos que no querían que los parroquianos aprendieran castellano porque “era la lengua del liberalismo y del socialismo”. Y los parroquianos, tan felices en su ignorancia..

Está claro que quieren separarse de España, y es que parece que les moleste del resto del país son sus jueces y sus periodistas.  

9.12.12

La ejemplaridad era esto...

Escribía sobre la ejemplaridad el otro día y me venía a la memoria la historia que Amin Maalouf cuenta en sus deliciosos Orígenes y que tiene como protagonista a Nazeera, su abuela paterna:

"En otra ocasión, los niños encontraron un almendro cargado de frutos verdes de aterciopelada piel. Un primo les explicó que los dueños estaban en América y que todo el mundo podía, pues, servirse sin mayores remordimientos. A los hijos de Nazeera los convenció ese razonamiento y se llenaron los bolsillos de puñados de almendras, aunque no se comieron ni una antes de consultárselo a su madre.
-Oyó nuestras razones imperturbable, pero frunciendo un poco el ceño. Luego, preguntó: "¿Ese almendro es nuestro?". Le contestamos: "Los dueños están en América". El ceño se frunció algo más. "No os he preguntado dónde estaban los dueños, sólo os he preguntado si el almendro era nuestro". Tuvimos que admitir que no, que el árbol no nos pertenecía. Entonces nuestra madre nos obligó a vaciarnos en el acto los bolsillos en el cubo de la basura. Nunca sabré a qué sabían esas almendras"

Maalouf, Amin: Orígenes. Alianza editorial, Madrid, 2010. Página 484 


¿Qué les enseñaban sus abuelas a Matas, a Blanco, a López Viejo,  a Bono, a la Munar, ....?

¿Qué les enseñamos a nuestros hijos?

7.12.12

Experimentos holandeses...


El tal Díaz Ferrán. Bajo toda esta crisis, bajo toda esta depresión, lo que hay es un vacío moral aterrador en nuestra sociedad. Un vacío que se acrecienta cada vez más. Cada vez que reímos una gracia en forma de fraude, cada vez que miramos comprensivos hacia otro lado cuando alguien roba, no paga, sablea, no devuelve. Cada vez que los un sindicalista utiliza sus horas de liberación en beneficio de su sindicato y no de los trabajadores de su empresa, cada vez que un empresario defrauda el pago de algún impuesto.

No puede ser que tal Ferrán fuera un delincuente y nadie responda por ello. No puede ser que quien lo aupó, y quien lo consistió, mire ahora hacia otro lado. ¿De verdad llegó sin ayuda de nadie a presidir primero CEIM y luego la CEOE?

El magistrado piadoso es la receta.

Y la ejemplaridad el único camino. Pero con estos mimbres, vamos daos...


PS: “En una serie de experimentos más recientes se comprobó ese efecto de la epidemia del desorden en varias comunidades de Holanda. Por ejemplo, se pusieron cinco euros a la vista en un buzón en buenas condiciones. El 13% de quienes pasaban por allí se lo quedó. Si el buzón estaba pintado con un grafiti, la tasa de robo se duplicaba, hasta llegar al 27%. “Observamos, -cuentan los científicos- que cuando alguien veía que otros violaban una norma social o legal, la gente era más propensa a violar otras normas, lo que fomentaba la propagación del desorden”.

Arroyo, Luis: El poder político en escena. RBA, Barcelona, 2012. Página 137

10.6.12

Al rescate...


Hoy que nos rescatan. Pensar en las causas. Múltiples. Difíciles de entender. Ir pensando en ellas. Por ejemplo, en los sueldos. No creo en las regulaciones. Soy un ingenuo. Lo sé. Creo en la ética personal. Creo que cuando uno trabaja en una empresa privada y genera ingresos, ha de llevarse su parte. Nada que añadir. Me alegra que el CEO de Apple sea rico. O que lo sea el de Amazon. Es su negocio. Pero cuando uno está en lo público, o en sector hiperregulados, hay que ser cuidadosos. No por la ley, qué va, esa se incumple sin problemas. Por vergüenza. Cuando uno no es capaz de explicar en pocas palabras de dónde sale el dinero que gana, no debería ganarlo. No sé qué hacía un tal Escribano, de la minúscula Caja Segovia, llevándose seis millones de euros, más de lo que la caja destinaba a obra social. ¿Le había generado tanto valor a su entidad? Se le debería caer la cara de vergüenza. Y sus  vecinos deberían señalarlo con el dedo. El tal Serra, hecho rico en un puesto al que llegó por ser político, no por su capacidad de gestión. El tal Pedroche, el tal Zapatero. Tan listo.  El tal Izquierdo, de Bancaja: no es la ley la que debe prohibir que alguien se lleve quince millones de un banco arruinado precisamente por la mala gestión. 
Debería ser su ética.
Pero de eso andamos escasos.
Todos.
Soy algo naif.
Lo sé.

6.6.12

Explicaciones y ejemplaridades


La ejemplaridad. Llegué al concepto, y no me importa reconocerlo, de la mano de Javier Gomá. Y sigo con lo mismo, en parte, gracias a sus reflexiones, algunas especialmente atinadas. La necesidad, como el magistrado piadoso, de ser ejemplares. No sólo en la vida pública, que también, sino en la privada. Al menos, para determinados personajes claves en una democracia: el Rey, el Presidente del Gobierno, el Presidente del Tribunal Supremo. Lo son las veinticuatro horas del día. Y ahí está el tal Divar. Tan pío, tan benéfico. Con fines de semana de cuatro días. Fines de semana muy importantes. Tan importantes que Divar consideró necesario que los contribuyentes pagaran parte de sus cenas o de sus estancias. No sé si eran viajes necesarios o no. Si él lo dice, yo me lo creo. Pero lo que no soporto es ese tono de “yo-no-tengo-que-dar-explicaciones”. ¿Cómo que no? Claro que sí, y más por el puesto que ocupa. Una cosa es la discreción, necesaria, con la que determinadas instituciones han de trabajar… y otra es pensar que las instituciones son un cortijo. No lo son. O no deberían serlo.

Cuando un funcionario piensa que no ha de dar explicaciones, es que entonces los demás hemos debido explicarle muy mal en qué consiste su trabajo

17.4.12

Ejemplaridades públicas, y privadas...

Ejemplaridad. Es exigible a cualquier ciudadano cuando ejerce su condición de tal. Pero desde luego es condición necesaria para ejercer un cargo público. El alcalde de una capital de Comunidad Autónoma no puede dejar de pagar el IVA. Ningún ciudadano debe, pero es que él, además, no puede. Parece que el alcalde de Santiago dimite. Ya tardaba. Pero se necesita más. No apareció en la lista por azar. No. Santiago es una ciudad importante para los grandes partidos. Alguien lo puso ahí. Alguien lo avaló para que los vecinos lo votaran. Alguien debería ofrecer una disculpa pública, no sólo a los votantes del pepé, sino en general a la ciudadanía. No pido más. Sólo eso. Una disculpa.

Tampoco es muy ejemplar irse de caza mientras el país se hunde. Sin una imagen impoluta, la monarquía deviene en una antigualla. No sé cómo no se dan cuenta...

15.3.12

¿Y si todos fuéramos una ciudad sobre la colina?

La ejemplaridad. Poder decir, mirando de frente, “yo, no”. Abre uno el BOE y no tiene más que ganas de llorar. Antes y ahora. Antes, el gobierno indulta sin rubor, y sin explicación, a un banquero, condenado por acusación falsa en una sentencia demoledora y con poco margen para la lírica. Profesión para la que en algún momento se exigía ser honorable...

El otro día, un tal Servitge. Había sido Secretario General de la Consejería de Trabajo en el gobierno catalán. Para el que no lo sepa, el Secretario General en un gobierno autonómico equivale a un subsecretario en la AGE. El hombre que todo lo ve. El hombre que todo lo decide. El guardián de la caja. La consejería era de Unión, el partido dizque bueno en la coalición de chapapote que dirige Cataluña. A su lado, un tal Lorenzo, uno de sus conmilitones, militante del partido. La justicia los condenó por ladrones. Se les indulta. Sin más explicaciones. Habían malversado caudales, en un país en el que la corrupción es siempre cosa de charnegos. Pero no nos dan explicaciones y yo me pregunto ¿Acaso está orgulloso el gobierno del comportamiento de estos dos delincuentes?

¿Explicaciones?, para qué, no las merecemos. Nuestros gobiernos piensan que somos súbditos a los que no hay nada que aclarar. Lo pensaba el de antes y lo piensa el de ahora. Siempre he creído que cuando un gobierno indulta a alguien tiene que explicar con mucha claridad porqué lo hace. Iluso de mí.

Mi corolario es que Telecinco no es la causa de toda esta podredumbre moral que nos corroe. No. Telecinco es la consecuencia.



PS: Sobre el magnífico libro de Javier Gomá alguien escribió: “La responsabilidad del ejemplo concierne a todos los hombres por igual, pues vivimos en una red de influencias mutuas de la que no podemos escapar. Pero es indudable que esa responsabilidad pesa especialmente en las personas públicas”.

31.5.10

La crisis de verdad...

La crisis más profunda que padecemos no es tanto una crisis económica como una crisis moral. No creo que sea algo exclusivo de España; el mundo occidental va declinando y no sabemos bien a qué agarrarnos ya. Hace tiempo que olvidamos (si es que alguna vez lo supimos) que las personas que están en la vida pública han de ser ejemplos de transparencia y de determinadas virtudes (honradez, esfuerzo, integridad, inteligencia) para que, con su conducta, ayuden a crear ciudadanía entre los individuos. Nada de eso ocurre hoy en España. Nadie en su sano juicio considera que el tal Bono sea un ejemplo de virtud, o que el tal Camps sea ejemplo en general de algo positivo. A la cosa pública se va a servir y a ayudar a construir ciudadanía. Nada más. Tampoco nada menos. A lo que está claro que no se va (o no se debería ir) es a descalificar sistemáticamente al adversario, a negar la realidad por sistema o a considerar bobos a los votantes, propios o ajenos.

Todo se perdió hace tiempo, y lo perdieron todos, la verdad, los tirios y los troyanos. Los políticos son en esto una casta, especialmente repugnante, que vive de privilegios que están vetados al resto. No tiene ningún sentido, ni ninguna lógica, el régimen de pensiones de un miembro de las Cortes Generales. No tiene ningún sentido que a un presidente autonómico no se le multe cuando se le caza cometiendo un delito contra la seguridad vial. Nada de esto tiene en general sentido. Tanto ruido, ruido negro además, de la gente que debería darnos ejemplo.

Así no vamos a ningún sitio. Mientras la gente virtuosa no se dedique a la cosa pública, estamos bastante jodidos. Triunfa la mediocridad y, como decía Azaña, las leyes son cosa de juego y el fabricarlas una diversión. Y en esto Zapatero es sólo una consecuencia. Sólo un sistema de selección de élites tan podrido como este permite que un petimetre como él llegue a dónde ha llegado.

PS: [Describiendo el final de la Iª República] Ángel Ossorio y Gallardo […] apostilló: “Pavía hizo disparar unos tiros al aire y aquellos ministros y diputados que habían jurado morir en el recinto, echaron a correr. Ni una muerte, ni una herida, ni un rasguño, ni una contusión, ni un cardenal. La República, que había podido morir en la tragedia o en la anarquía, prefiero morir en el ridículo.”

Citado por Borràs Betriu, Rafael: La guerra de los Planetas. Memorias de un editor. Ediciones B, Barcelona, 2005. Página 531

PS: de camino a Mérida

14.4.10

Ética por los suelos

Es triste, pero es lo que hay. Tenemos una ciudadanía idiotizada, como corresponde a un país ya posmoderno. A ver si algún día tengo un rato y reflexiono delante del portátil sobre ello, desocupado lector. Alguien puso a Matas ahí, pero nadie asume la responsabilidad; como alquien puso a Tamayo y tampoco asumió su responsabilidad. No pasa nada. Los electores, fieles a lo suyo.

Ahora llega el turno de la izquierda guerracivilista que padecemos, como una plaga, en este país. No sólo tenemos la izquierda más analfabeta de Europa, sino también la más sectaria. Ahora resulta que en España hay algo que estos mierdas llaman fascismo sólo porque alguien intenta aplicar la ley. Su gente es intocable. La voluntad de la historia por encima del derecho. Todo esto nos suena demasiado. Banderas preconstitucionales. La obsesión por el pasado. No sé si Garzón es culpable o no, pero el auto del juez no me parece un disparate. Que lo juzguen y, si es inocente que lo absuelvan, y si es culpable, que lo condenen. Nada más, y tampoco nada menos. Pero la izquierda esto no lo acepta. Es uno de los suyos. Y para ellos el Estado de Derecho nunca ha significado gran cosa. Son lo que son, y se les ve el pelo de la dehesa en cuanto se ven un poco sueltos. Menudos gañanes, callados contra el dictador y rebeldes cuando lleva treinta y cinco años muerto. Bienvenidos a la ética socialdemócrata.

En fin, y como Bono es amigo de Pedro Jota, pues ahí no pasa nada y a este no me lo toquéis que no es un corrupto. Qué patético.Como si los lectores de El Mundo fuéramos subnormales.

Qué país, por dios. Años luchando contra la excepcionalidad de lo español y a veces uno mira el periódico y es para echarse a llorar.

A ver si algún día tenemos, por fin, una izquierda europea y la gente como Rudols, Antuan u Osquitar son mayoría entre su grey. Una izquierda demócrata. ¿es mucho pedir?

PS: [A finales de los años setenta] en Padua, los izquierdistas habían logrado que existiera la Universidad de sus sueños. Los “profesores antiproletarios”, muchos de ellos comunistas o socialistas fueron físicamente atacados, y dos en concreto se llevaron una tremenda paliza por negarse a dar un aprobado automático. Incluso los profesores que tenían un impecable origen de clase obrera fueron acusados de cultivar “tendencias aburguesadas” y recibieron por teléfono amenazas de muerte […].

Burleigh, Michael: Sangre y Rabia. Una historia cultural de terrorismo. Madrid, Taurus, 2008. Pág. 285.

7.5.09

Imputación y responsabilidad

Ya han imputado a algunos parlamentarios del pepé. No sé cómo ni en qué medida, pero es evidente que el partido debe alguna disculpa a sus votantes. Al menos a los que, como yo, no somos gente del partido y nos limitamos a confiar en sus listas. Yo no los puse. Alguien los puso y ese alguien, en el mejor de los casos, se equivocó. ¿Para cuándo una disculpa? En fin, supongo que tampoco estaría de más obligarles a renunciar a sus escaños, si es que los imputados no tienen gallardía para hacerlo.

Creo que en estos casos es importante separar el grano de la paja. Una cosa es la delictiva campaña de filtraciones de Garzón al diario oficial, acompañada por la sarta de noticias irrelevantes que se presentan como punibles para hacer daño al partido y extender cortinas de humo en plena crisis,  y otra la existencia de personas corruptas en un partido político. Y creo que el pepé haría bien en no confundir ambas cosas.

En fin, en general creo que el nivel ético de nuestros políticos está, cada vez más, por los suelos. No sé bien si es porque los políticos se parecen mucho a la sociedad de la que salen o por haber inundado la política de vividores, dispuestos a sacrificar la moral y los principios por satisfacer a hordas de votantes embrutecidos por el consumo inmoderado de televisión. País

 

 

PS: [En la Rusia zarista] la intelligentsia era un subconjunto de la clase media-alta, provista de buena educación, que abarcaba a quienes hablaban de libros que nunca habían leído y que se distinguían tanto por una negación de clase  y de ocupación, ya fuera la burocracia o el ejército, como por su aceptación conformista de ideas tan presuntamente progresistas como el ateismo, el socialismo y la revolución. Se mantuvieron a flote como si fueran un fraude puramente especulativo […] pues entre la generación anterior, corrompida por el liberalismo, no era de recibo desafiar a la juventud ni poner en duda las causas del progresismo […]

Burleigh, Michael: Sangre y Rabia. Una historia cultural de terrorismo. Madrid, Taurus, 2008. Página 57.