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30.10.24

Migrantes

La historia universal del la emigración. De los riojanos en Chile, por ejemplo. No en vano, como cuenta el simpar Emilio, el fundador del Mercurio  fue un riojano, nada menos. Venía el otro día en ABC un reportaje hermoso y duro sobre Ventrosa, un pueblo chileno en la provincia de Logroño, ¿o era al revés? 

2.7.24

Los que se fueron

Decisiones tomadas por personas que no conocimos y de las que lo ignoramos todo, nos trajeron hasta aquí. Como ejemplo, esta historia de los españoles y de lo que pudo haber sido la cultura española en los EEUU, el otro día también en El Semanal.



6.5.24

El tiempo: es que hacía frío

Esto de Ricardo Cayuela sobre la vuelta al pueblo de sus orígenes, en la despoblada y fría Soria de las tierras de Berlanga: nadie habla del frío, y mucha gente se fue porque hacía frío y se podían ir. 

El cambio real fue irse a la ciudad, más que emigrar: "Y pese a ello, hoy creo, tras recorrer Cabreriza con un nudo en el estómago, que el verdadero viaje que definió la vida de mi abuelo no fue el exilio, sino dejar su pueblo natal para convertirse en maestro de escuela. Es decir, salir de las disputas por las lindes y los rumores de aldea, a la educación de aires krausistas de la excelente escuela magisterial de Soria. De los mismos vecinos a la pluralidad de gentes y de ideas." 

24.7.23

Círculos y no flechas

La movilidad, el nomadismo, no como flecha, sino como círculo; Suketu Mehta, el otro día en El País Semanal: Como adolescente, estando en Jackson Heights quería estar en Bombay. Y en Bombay también quería huir. Pasé a ser un ciudadano del país de la nostalgia. Pero a medida que me asenté, pasé a sentirme de dos ciudades. Debemos pensar en la inmigración como un círculo, no como una flecha.


5.10.21

Isleños canarios

En un sitio tan lejano como el Misisipí. La huella de los canarios en aquel mar español que fue el Caribe en el XVIII. Se puede ver aquí. No se lo pierda, lector


8.9.21

La gran emigración, en datos

Unas notas de una presentación de Partir de hace años, tomadas de las investigaciones que dirigió el profesor Juan Andrés Blanco durante su época al frente de la UNED de Zamora. Entre 1911 y 1929 emigraron de manera legal 40.800 zamoranos a América. Eso, la parte legal, porque se sospecha que un buen número de quintos se largó para no tener que ir a África. Gran parte de estos zamoranos, unos 13.000, fueron a Cuba, siendo la minoría más importante de los españoles que llegaron a la isla (poco más de 200 segovianos, por ejemplo).

Cuba era, frente a las postales de decrepitud que ofrece hoy la dictadura, un país avanzado, alfabetizado, y en el que en 1926 el 10% de la población era española, lo que acabó generando medidas proteccionistas a partir de los años treinta. 

Más datos, entre 1911 y 1913, 19 de cada mil zamoranos se fueron a América. 

16.3.21

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos (III)

Algunos elementos más del magnífico libro sobre el jinete pálido, de Laura Spinney. Elementos sobre China, sobre la mi Zamora y sobre Nueva York

Los modernizadores chinos de las primeras décadas del siglo XX lucharon con denuedo contra toda la bobada de la medicina tradicional. El diagnóstico fue, en medio de la pandemia, demoledor: "nuestros médicos no entienden de ciencia" escribió en 1915 uno de los líderes de la Nueva Cultura, un movimiento fascinante de jóvenes turcos a la china y que tuvieron claro que la modernización era la occidentalización.

La mi Zamora, con un obispo moderno llamado Antonio Álvaro y Ballano. Senador del Reino y hombre culto, no dejó de ser un hombre de su tiempo, responsable en parte de que la gripe se llevara por delante al 3% de la población de la ciudad, el doble de la media española. Las misas y las procesiones no era, ahora lo sabemos, la mejor manera de luchas contra el virus. Pero hay que entender, está claro, que para muchos españoles -y europeos- aquello que no se podía ver era un castigo de Dios. Y no olvidemos que los primeros antivirales -como recuerda la autora- no llegaron hasta los años sesenta.

En fin, los problemas para entender lo que pasa cuando la gente no ve la enfermedad. Ahí juegan un papel muy importante los líderes. El ejemplo del comisario de sanidad de Nuova York Royal S Copeland, se dio cuenta de que los que vivían hacinados eran los que peor lo pasaban. Hay que tener en cuenta, a mayores, que cuatro millones y medio de italianos llegaron a Estados Unidos entre 1880 y 1920. Fue clave en aquella época el papel que los periódicos jugaron en las comunidades pobres, alguien alfabetizado se lo leía a la comunidad, como pasó con los italianos con  Il progreso Ítalo-americano.


8.7.19

Lucia y la emigración...

Cada semana se iba alguien hermanu, no sabes lo que es eso, me contaba mi maestro Lauru, hace unos años, a la sombra de la su nogal en Ruxinos. Se refería a la gran emigración de los años setenta. Por eso, leo a Lucía y se me atenaza el corazón. Su mundo, que es en parte el mío, ya no existe...

6.5.19

Cambios

Las migraciones no se detendrán. Y las de la era digital no han hecho más que empezar: los talentos concentrándose en (pocas) ciudades. Muy interesante esto del otro día con Carl Benedikt Frey en La Vanguardia. No se lo pierdan. 

4.4.19

Despoblación, más allá del océano

Muy interesante esto que sacaba La Vanguardia el otro día: los problemas de despoblación, también en los Estados Unidos. Y los territorios que luchan por no desaparecer. Y el gran JD Vance que vuelve a casa para devolver a la comunidad lo que un día esta no le dio. Pero su mamaw lo merece. Claro que sí. 

13.3.17

Los mitos

Una hermosa (re) elaboración sobre las pelis del oeste, o de vaqueros, de nuestra niñez, a cargo de Jesús Fuentes, el otro día en El hombre de palo. El relato de la conquista de la libertad para todos los emigrantes que iban llegando a América. Un relato, por cierto, construido en parte por los judíos. No se lo pierda, desocupado lector.

21.11.16

Indianos

Son muchos los que se fueron de la mi tierra, y solo algunos triunfaron. Y de los que lo hicieron, algunos no olvidaron de donde venían. La filantrópica relación de Antonino Fernández con su aldea natal. El otro día, en El País

23.5.16

Talento que se mueve

Escribía el pasado 16 de mayo en Expansión Javier Santiso sobre la fuerza de las diásporas, una buena reflexión sobre los migrantes y su potencia para construir bienestar. Algunos datos de los que aporta el autor: a día de hoy hay 87 empresas tecnológicas de reciente creación con un valor de más de mil millones de dólares. Pues bien, el 51% de ellas tiene un cofundador extranjero, emigrante de primera o segunda generación.

Más aún, no hay prácticamente, señala de manera literal Santiso en su artículo, ninguna empresa de base tecnológica americana ahora cotizada que no tenga algún co-creador extranjero o hijo de emigrantes: Google, Amazon o Facebook tienen fundadores hijos de extranjeros; rusos, cubanos o brasileños. 

Muy interesante, desde luego

24.1.16

Zamoranos que se iban

Hace ya casi ciento cuarenta años. Publicado el otro día, en La Opi. A cargo de Jesús Martín Ramón. Se iban a América. Y a Portugal. Y a las Minas. Con un jamón al hombro. Como aquel Manuel Fernández. Casado en 1883 y que debió de morir por una explosión en Río Tinto en 1886 ó 1887, dejando a su mujer Petra viuda y con tres hijos. 

Aquella vida.


4.8.15

Ausentes

Las historias (universales) de la emigración. Los que se fueron. Los huecos que dejaron. Como en un espejo, la ausencia aquí era presencia allí. Una hermosa, y evocadora, reflexión de Claudia Piñeiro el otro día en El País hablando de todos los mares. Se refiere a Galicia, pero podría hablar perfectamente de la nuestra tierra, ¿verdad Laurico? Aquellas casas que se iban quedando vacías. Aquello setiembres en Mombuey. Aquellas promesas de Volver después de Partir. Aquellas sombras que aún nos persiguen cuando a la tarde, en el serano, alguien con voz quebrada nos recuerda a los jóvenes que aquella casa es del tí Meloto, que marchó a Buenos Aires en el 49...


PS: Ausente. Alguien que no está. Alguien que puede volver. O no. Personas censadas en ausencia. Aunque la casa estuviera vacía. Un vecino daba sus nombres. O estaban apuntados de años anteriores. Pero ellos se habían ido. El libro no decía dónde. Ni si seguían vivos o no. Entendí, por primera vez, la otra cara de la diáspora. Los gallegos que me rodearon toda mi vida eran los presentes, los que estaban, los que trasladaron sus vidas al otro lado del océano, los que ocuparon nuevas casas en las que también yo habité. Pero aquí, frente al mar que mi padre no volvió a mirar, ellos eran sólo sus nombres en una casa vacía."

27.5.14

Canillas, en fotos

Que hermoso es conservar la memoria de lo que otros fueron antes que nosotros. O incluso de lo que fuimos de jóvenes. El otro día leía en El Mundo una noticia acerca de una iniciativa de vecinos de Canillas para recopilar fotos. Canillas fue un pueblo al noreste de la ciudad de Madrid que fue absorbido por la Villa a finales de los años cuarenta. Hoy es un barrio más de la ciudad, con vecinos de aluvión y ha cambiado mucho desde entonces: donde en su día se levantaba el campo de fútbol donde Luis Aragonés jugó sus primeros partidos hoy hay un centro comercial. Donde había un cementerio rodeado de campo, hoy hay un camposanto encajonado entre calles. Canillas, por muchos motivos, forma parte de mi memoria: de la de niño, de la de adolescente, de la joven, de la de adulto. Un barrio cercano, aquel al que íbamos en el 73 y en el que se han consumido, como la cera de una vela, tantos momentos de mi vida...

8.3.14

Un cabo, en el fin del mundo...

El Cabo da Roca. El auténtico fin del mundo europeo. Llovía y el viento nos recordaba el temor de los romanos a las tierras del occidente ibérico. Aunque mi Portugal es el rayano, uno ha de venir hasta aquí para entender lo que el mar, y la emigración, ha supuesto desde hace siglos para este país. Portugal, imagino mientras los barcos cruzaban el estuario para dirigirse al océano, es un lugar del que la gente se va. Como la mi tierra...

PS: empiezan las celebraciones.

10.12.13

Esas cosas que pasan...

Entra uno al bar. Un bar con nombre leonés. Entra a comer. Hay lotería de navidad al fondo. Uno se fija. Es de Asurviale. Un pueblo mágico en una tierra de leyenda. Uno pregunta. Y uno acaba conversando mientras almuerza. La historia de tantos emigrantes, que se van con su tierra metida en la cabeza. Recuperar su memoria. Tratándonos de usted, como las personas educadas. Mi abuelo, al que conoció y trató. Era la primera ferretería según entrábamos en el Mercado.  Al final, un libro de regalo. Sobre la vida de otro emigrante, Fidel, que marchó a al Argentina en los años veinte y que volvió puntualmente al pueblo en el que estaban enterrados todos los suyos. 

Nos despedimos, emplazándonos para volver a vernos. Y mientras lo hacía, yo me acordaba de las muchas conversaciones que he tenido sobre lo que somos. Y sobre lo que fuimos. Con mi hermanu Lauricu. O con el nieto del tí Fernando. 

Madrid es esta ciudad...

6.3.13

Cortesías domingueras

Interesantes reflexiones, las de esta joven promesa de la ciencia política española. Publicadas en La Opinión del domingo, puede accederse a ellas pinchando aquí.
De nada.

5.3.13

Desde Casablanca...


Es ya medianoche cuando salgo de la estación. Atocha es un entorno solitario. Triste. Todo este Madrid, al sur de Goya, es un arcano para mí. El taxista me ayuda con la maleta. Me siento. La ciudad duerme. A mi conductor el acento lo delata. Le pregunto. Es de Casablanca. Vino hace veintidós años. Allí no había futuro. En televisión veíamos a Europa como la tierra del dinero, de la felicidad. Tiene dos hijos. Le pregunto si les han enseñado árabe. Al mayor no, me pilló trabajando y yo llegaba muy tarde a casa. Con la niña sí que lo he intentado. El niño estudia informática, es muy bueno, pero aquí no lo van a contratar, con ese apellido que tiene, él se quiere ir fuera a Estados Unidos o a Inglaterra. Él vuelve de vez en cuando a su ciudad. Le inquiero por los cambios que ve: va a más, se ve que hay dinero, construcción y todo, pero yo estoy bien aquí ahora.
Un Madrid dormido no escucha nuestra conversación. Nunca llegará a entenderla. Al final, llegamos a nuestra destino. Pago. Lo despido con un apretón de manos.
Y recuerdo aquella sentencia de Borges cuando hablaba de “las migraciones que el historiador, guiado por las azarosas reliquias de la cerámica y el bronce, trata de fijar en el mapa y que no comprendieron los pueblos que las ejecutaron.”