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11.12.25

Nuestras madres, nuestro destino

Lucía Méndez, el otro día en el diario. A la mesa el sábado, sin haberlo leído, el Coronel y  yo hablábamos de llegar a esa edad en la que tu padre ya estaba muerto. Y un deseo: no hacer daño a nadie, y no olvidar de dónde viene uno.

Nada más. 

Y nada menos

18.9.25

La España que (no) arde (II)

Lucía Méndez, el sábado pasado en su columna: el Lago sigue intacto. No dejen de visitarlo, es el mejor favor que le pueden hacer a la gente de la zona.

14.5.25

Lucía y el pueblo

Lucía Méndez el otro día en el Mundo, con una sensación que tenemos muchos de nosotros: La educación en Humanidades, tan intensa y exigente en aquellos colegios religiosos, me hizo mejor persona y me enseñó a disfrutar del Arte y la Historia. Las generaciones actuales no saben la grandeza de lo que se pierden.

Aunque dejé de ir a misa, nunca perdí la espiritualidad y supongo que tampoco abandoné del todo la fe en Dios. Intento llevar a rajatabla los principales mandamientos y las obras de misericordia.

17.10.24

Los abuelos y la su memoria

Al hilo del libro de Pedro Simón, esto de Lucía, el otro día en El Mundo, sobre los abuelos y lo que supusieron para muchos de nosotros. Y sobre esa bobada de no asumir la edad que uno tiene...

26.3.24

Morir solo

Lucía Méndez, también el sábado en El Mundo, sobre su infancia premoderna en Palacios: “En mi pueblo, las familias eran extensas y vivían como tales. Abuelos, padres, madres, nietos, tíos y tías solterones -que se decía entonces-, todos juntos. Si un vecino enfermaba, al minuto lo sabía todo el pueblo. Era inconcebible de todo punto que un vecino muriera y los limítrofes tardaran cuatro días en echarle de menos. Por entonces, casi nadie vivía ni moría solo”.

Aquel mundo…

5.2.23

Era una fe...

 El periodismo era una fe y su ejercicio, un sacerdocio. Eso valía para cuando cualquier redactor bueno de un diario nacional ganaba el equivalente actual a100.000 euros. Más propinas. Pero eso se ha terminado. No podemos pedir la misma dedicación por la mitad del sueldo... Mi reflexión sobre lo de Lucía, el otro día en El Mundo...

13.3.22

Vox, para el PP que llega

Muy interesante la entrevista de Lucía Méndez el domingo pasado con el candidato Alberto Núñez. Me quedo con este párrafo, a vueltas con las diferencias entre el PP y VOX:  

Esto es un partido nacional que tiene un proyecto nacional, que es la defensa de la Constitución. En ese campo de juego vamos a jugar. España es un Estado autonómico. Hay pocas dudas, y en eso discrepamos de Vox. Somos profundamente europeístas, por eso también discrepamos de Vox. Nuestro objetivo es que los votantes de Vox nos vuelvan a ver como un partido que puede desbancar a la coalición que gobierna. Nosotros no somos Vox. Eran una sigla más, y empezaron a crecer a partir del conflicto independentista catalán. Tendremos que ver qué cosas debemos mejorar, porque estoy convencido de que el PP puede hacerlo. El que no respete a los votantes de Vox, se equivoca. Un votante de Vox es alguien que tiene una idea de España, y que coge esa papeleta por entender que es el partido que mejor le representa. Entiendo que debemos de convencer a esos votantes para luego vencer.

Bien

31.3.21

Lo que eres. Y de dónde vienes

Lucía Méndez el otro día en El Mundo. Una entrevista dura, entre lo personal y lo profesional. Entre los orígenes y el destino. Y este párrafo, que lo explica todo: Después llega un momento, básicamente cuando tienes hijos, que te das cuenta de que tú no serías nada sin aquello, que la forma que tú tienes de encarar las dificultades y los problemas que te salen al camino, sean personales o sean profesionales, es una forma que tiene que ver con donde naciste y con tu infancia.

Somos lo que fueron...

25.2.21

Lucía y la infancia

Esta maravillosa pieza con la que Lucía Méndez nos premió a los lectores el sábado sobre la familia, la paternidad / maternidad y la infancia. Este párrafo: "El arrepentimiento de la soberbia llega el día que nacen los hijos y, de la noche a la mañana, se pasa de hijo a padre. Ya no pides la mano de tus padres. Ahora eres tú quien tiene que dar la mano y cuidar a la nueva familia. La orfandad es lo peor"

Y léanselo entero, porque la última frase es (para muchos) una verdad tan incómoda como lapidaria... 

13.4.20

Esas muertes

Para nuestra cultura sólo hay una cosa peor que la muerte:  no poder despedir de manera adecuada a los tuyos. Somos familiares y despedimos a los nuestros en comunidad, con velatorios, con entierros y con funerales. Quizá las cosas cambien, pero todavía nosotros venimos de esa España rural  que rememoraba mi paisana Lucía Méndez el otro pasado en El Mundo: "Abandonamos los pueblos, llenamos las ciudades, nos hicimos modernos, con posibles, cambiamos de vida y las residencias pasaron de ser mal vistas a resultar imprescindibles para la vida de las familias".

En frente, muy lejos, esa otra Europa, nórdica, en la que, como recordaba Vicente Lozano también en El Mundo, una cuarta parte de los ancianos muere en la más completa soledad.

8.7.19

Lucia y la emigración...

Cada semana se iba alguien hermanu, no sabes lo que es eso, me contaba mi maestro Lauru, hace unos años, a la sombra de la su nogal en Ruxinos. Se refería a la gran emigración de los años setenta. Por eso, leo a Lucía y se me atenaza el corazón. Su mundo, que es en parte el mío, ya no existe...

11.7.17

Aquellas mujeres

Aquellas mujeres de las que hablaba el otro día Lucía Méndez

Aquellas mujeres que lucharon para que sus hijas vivieran en otro mundo. Que entendieron que el futuro no pasaba por la trilla sino por los libros. 

Aquellas mujeres, digo...

28.2.17

Reflexiones de largo alcance

La edición del Mundo del domingo es un festival. Fantástica la reflexión de largo alcance de Lucía Méndez sobre la Corona, ahora que empieza a quedar atrás "lo" de Urdangarín. La opción de recuperar la solemnidad de los ritos vinculado a la Monarquía. No se la pierda, desocupado lector.

3.3.16

Habrá o no habrá

Hay un ambiente en todo Madrid que se escucha a poco que uno preste atención: habrá gobierno y no habrá elecciones. Pero la verdad es que ahora mismo ninguno sabemos nada de lo que va a pasar. 

Lo que sí que sabemos es que las formas están contribuyendo a banalizar el Parlamento, por usar él término de Peter Mair que el otro día recordaba Lucía Méndez en El Mundo