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22.10.23

El maestro Allen

Una gran entrevista de Allen en El Mundo y un titular bastante tonto. Me quedo con dos ideas; la importancia de la formación -No soy de esas personas que digan eso de que no se arrepienten de nada. Me arrepiento de muchas cosas. Me arrepiento de no haber terminado la universidad. Con una mejor educación habría sido un artista más serio, más profundo y habría hecho mejores películas-; y la idiotez de la corrección política: “Para un artista la corrección política es estúpida. No quieres ser políticamente correcto. Quieres ser justo, que es distinto. Piense que una vez fue políticamente correcto en EEUU odiar a los japoneses”.


13.10.20

Cine de finde

Terminamos el confinamiento con más cine. Nos pusimos con A Roma con amor. El Allen más flojo, una película hecha con poco esfuerzo, con un gran Baldwin y poco más -la crítica a las estrellas en la sociedad de consumo, pero bueno, aún así merece la penar verlo y disfrutarlo. No pasa nada. Las peores películas de Allen son cine de nivel medio, así que nunca es una pérdida de tiempo:



Nos pusimos también con Kon-Tiki, la historia de la loca expedición en una balsa que lideró Thor Heyerdhal a la polinesia desde Perú para comprobar/demostrar que los primeros pobladores de aquellas islas habían llegado del este y no del oeste. 



La película está bien hecha y se sigue con interés, pero no puedo evitar pensar, ahora que soy padre, en la inmadurez que hay detrás de estos personajes, Heyedhal, Amundsen, que se lanzan a vivir aventuras teniendo niños pequeños -niños que nadie le obligó a tener-. Pienso en la responsabilidad que supone eso, y cómo nada sustituye a un padre o a una madre durante los años en los que los hijos son pequeños. 

¿De verdad merece la pena poner tu nombre en wikipedia a cambio de que tus hijos se críen sin ti? Madurar es entender que respondes de tus actos ante tus hijos, no ante la historia ni ante tus colegas...

En fin, que como decía el clásico: todo lo que no es paternidad, es adolescencia. Me estoy haciendo mayor, a Dios gracias. 

20.6.20

Cines y tal

Nos pusimos con la última de Woody Allen, Un día de lluvia en Nueva York, otra comedia marca de la casa: ligera, agradable y hermosa: grandes vistas sobre Central Park, el azar de la vida, la lluvia y la ciudad. Buen cine, con guiños a Gatsby y actores que no tenía en el radar, como la tejana Selena Gómez.



Nos pusimos también con un thriller español, El silencio de la ciudad blanca, de Daniel Calparsoro. Bien rodado, con un guion algo confuso pero en general notable. Y muy bueno Sito Miñanco en el papel de Unai:



Empezamos también la británica Line of duty, un par de capítulos, muy buena de momento. Aroma a The Wire en Birmingham, veremos cómo evoluciona...


Me puse también con Hermanos y Enemigos, un documental sobre la amistad y posterior enfrentamiento entre dos mitos, dos colosos de mi juventud, Drazen y Vlade. Tan hermoso como triste, cómo la política a través de los poetas, envenena a los hombres.
 

5.6.20

La tradición oral, en Nueva York y en la mi tierra

Empecé A propósito de nada, las memorias del genio neoyorquino por excelencia. Este párrafo maravilloso: "Muy bien: de modo que soy un niño pequeño, al que le encantan las películas, le encantan las mujeres, le encantan los deportes, odia la escuela y desea beberse un Dry Martini. Oh, si bien admito que fui un alumno terrible, una cosa que siempre supe fue escribir. Escribía antes de que supiera leer. No aprendí a leer hasta primer grado, pero en el jardín de infancia ya escribía cuando volvía a casa, es decir, inventaba ficciones. Escribía sin la capacidad de volcarlo en palabras. La tradición oral. Como las baladas."

Lo leo y no dejo de pensar en la mi gente y en la mi tierra. Emboscados, como dice siempre el mi hermanu Lauru

9.2.17

Cines del sur y de la nada

Cines varios. Nos pusimos con Bienvenidos al sur, varios años después de haber visto Bienvenidos al norte. Una buena adaptación que demuestra, con humor, que todas las comunidades nacionales son imaginadas. Esas tierras en las que uno llora dos veces: cuando llega y cuando se va. 



Nos acercamos a ver La La Land. Me la habían vendido como una especie de Birdman dos. Cine sobre el cine. Nada eso. Bastante floja, y con una moralina de Paulo Coelho que tira para atrás. Solo lo salva el buen papel de Emma Stone, que en alguno momento te hace pensar que quizá estés en una película de Woody Allen y que todo va a cambiar. Pero no...


7.10.16

Café con Gatsby

Allen vuelve a llevarnos a los años veinte en su última película, en este caso al Café Society.


Amores imposibles, vidas cruzadas, destinos crueles. Buen Allen con aquel mundo de fondo en el que uno cree que de un momento a otro van a aparecer Scott Fitzgerald y Zelda. Un final áspero: ya lo cantaba Fito dos de azúcar en el café / la vida ya es bastante amarga

Buen papel de Eisenberg, al que recordaba de La red social y de la enigmática Kristen Stewart. Buen cine. No es el mejor Allen, pero es buen cine.

26.10.15

Series y cine

Nos acercamos a ver Irrational Man, la última de Allen. Un poco en la línea de Match Point. El Allen más europeo, el de Dostoyevski. Buenos actores, con una magnífica interpretación de Joaquín Rafael Bottom, más conocido como Joaquín Phoenix, en el papel del atormentado y depresivo profesor Abe. Cine sobre el destino, sobre el azar. Sobre lo que somos. Sobre lo que nos conviene frente a lo que nos interesa (muy buena la interpretación de Emma Stone a este respecto) Sobre nuestros miedos. Sobre las traiciones ante la falta de expectativas (el personaje de Parker Posey). Un buen Allen.

Empecé también Outlander. Vamos a ver, de momento no consigue engancharme. 

5.3.15

Francotiradores

Estuvimos viendo el Francotirador. Me pasa con Clint Eastwood lo que me pasa con Woody Allen: me interesa todo lo que hace. No es su mejor película, qué duda cabe. El único problema es Bradley Cooper. No me resulta creíble después de haberlo visto en los diferentes resacones. Creo que es una película de consumo interno, con muchas claves culturales muy norteamericanas que a los europeos nos quedan ya lejos. Supongo que para mal. 

En cualquier caso, buen cine y bien resuelto; con un inicio portentoso y marca de la casa: ese francotirador que observa mientras la madre que le da una granada al niño... 

Así que no se lo pierda, desocupado lector

16.12.14

Hasta cuando le salen flojas...

La última de Woody Allen: Magia a al luz de la luna

Lo malo es que es una película sólo correcta. Buena música y bueno guion, pero un resultado final muy justito. Lejos de Medianoche en París. Y poco aprovechado, creo yo, el potencial de un grande como Colin Firth.

Lo bueno es que cuando eres Woody Allen, hasta tus películas flojas tienen encanto. Y esta, que lo es, lo tiene. Ventajas de ser un genio...

30.5.14

Aprendiz de Woody Allen

Nos acercamos a ver Aprendiz de Gigoló. Una película de John Turturro protagonizada no sólo por Woody Allen, sino también por las obsesiones habituales del director neoyorquino: la religión, la identidad y el sexo. Cine intrascendente, para echar el rato, en la mejor tradición de las comedias ligeras del genio de Brooklyn. Y buen papel de Turturro, por cierto

Mediada ya por cierto la mitad de The Americans. Una serie interesante, con personajes que, de momento, huyen del blanco y del negro y que retrata bien el final de un mundo...

PS: y mañana a partir de las 20:00 horas, la gran Mary inaugura exposición de pintura en la Zamorako Etxea de Madril. No se lo pierdan, si están por la Villa y Corte. 

6.12.13

Dos desgraciadas

Nos acercamos a ver Blue Jasmine. La última de Allen. Es grande Allen. Quizá porque nos recuerda nuestros miedos. Y nuestros fracasos. En esta ocasión, a la costa este se le suma la oeste. Dos desgraciadas buscando su lugar en el mundo. En un mundo confuso por culpa de la crisis financiera. Magníficos actores y un magnífico guión. Diálogos que captan la atención desde que uno se sienta. Cómo conseguir que en el fondo uno sienta pena por el personaje de la Blanche. Al fondo, el azar que rige nuestras vidas, retratado con precisión, como en Match Point y aquel maldito anillo. 
Buen cine. Marca de la casa.

10.10.12

La música de Django, tantos años después...


Volver a ver una película al cabo de varios años. Esta vez en versión original. La historia, ficticia, de Ray Emmett, el segundo mejor guitarrista del mundo después de Django Reinghardt, que Allen nos contó en 1999 en forma de acordes y descuerdos. La vi en el cine y la recordaba. No ha envejecido mal, porque Allen es bueno y sabe dotar de un halo de intemporalidad a algunas de sus historias.  La soledad del poder creador. La maldición de la genialidad. O cómo la calidad de producir arte no está relacionada de manera directa con la calidad humana de quien lo produce, según declara Allen en una entrevista que viene en el cedé (ventajas de consumir sólo contenidos digitales originales). Una buena historia de perdedores, en aquel mundo al que me enganchó para siempre la historia de ese alter ego parcial que seré alguna vez llamado Gatsby. Magnífica, por cierto, Samantha Morton, y muy bueno Penn en su atormentado papel, un Penn, al que, lo que son las cosas, un biógrafo atribuye orígenes sefardíes, siendo un Piñón expulso de la península.

Cine para una tarde de octubre o para asumir, son tantos los ejemplos, que se puede ser un magnífico artista y un gilipollas a la vez.


PS: Pacheco escribió: “Dices que solo valgo cuando empaño / la blancura insondable de una página”.

10.11.11

Cine doble...

Va de cine. Últimamente me ha dado por el cine a medio camino entre lo romántico y lo cómico, con las mujeres siempre de fondo. Vi, por fin, los sueños de un seductor, de Allen. La había visto en teatro, hace muchos años. Buena película, que no ha envejecido mal con los años. Enamorarse sin darse uno ni cuenta y hacerlo, claro, de la persona equivocada. Un día te levantas y descubres, como le pasa al protagonista con una deliciosa Keaton, que sólo te apetece compartir cosas con una determinada persona: buscar su aprobación, su consejo, su mirada. Bogart al fondo y todas nuestras inseguridades puestas al día. Un final amargo, claro, porque la vida es áspera, como es áspero este noviembre frío y triste que se nos ha caído de repente encima.

Estuve viendo también amor con preaviso, una cosa menor de Grant y la Bullock. Me gusta Grant, con su Queen´s English. Otro amor inesperado, de cuando uno no se lo espera y le llega de manera furtiva, ese amor que llega como si tal cosa, por decirlo a la manera de los Urquijo. La complicada relación entre el éxito profesional y la capacidad de vivir cuando eres mujer y acabas sospechando de todo y de todos. Cine agradable, sin mayores complicaciones, un final hermoso pero predecible.

Quizá por eso el cine nos fascina: lo que nunca acaba bien en la vida real, en la pantalla tiene un final redondo.

1.7.11

El cine y la vida como dos caras de la misma moneda...

Salir del cine feliz. Con un estado de euforia cercano a la embriaguez. Casi dos horas de buen cine. El cine como contador de historias. Como pasaje a otros mundos. A otras vidas. ¿quién no ha tenido alguna vez el síndrome de la edad de oro? Ya saben, pensar que hubo una época en la que las cosas eran hermosas e interesantes, y no como en el tiempo que a uno le ha tocado vivir. El París posterior a la Gran Guerra. El París de la generación perdida. Ese París que tampoco acaba nunca. Aquellos personajes que marcaron una parte del XX: tomar una copa con Zelda y Scott Fitzgerald, charlar de literatura con Hemingway, luchar con Juan Belmonte, matador de toros por el amor de una dama. Conseguir que Gertrude Stein repase tu manuscrito mientras tomas café en su casa y charlas con Matisse. Tomar un vino con Dalí y ver partir a Monet a Giverny mientras le tomas el pelo a Buñuel.

Entre medias, la habitual historia de enredos amorosos, de decepciones cuando uno comprueba que no ha elegido bien a su pareja, y de humor que sólo un maestro como él sabe hacer.

Fantástica forma de de descubrir otras vidas a partir de la medianoche en París. Películas como esta convierten una tarde de cine en una aventura inolvidable. Adoro a Woody Allen.

No se la pierda. Un anticipo, pinchando aquí.


PS: Gil Pender, hablando de su prometida Inez, dice: “Aunque ella quiere vivir en California y yo en París, en las cosas importantes estamos de acuerdo: a los dos nos gusta la comida hindú, aunque no toda, buen en el pan de pita sí que estamos de acuerdo.”

20.11.05

Allen

Ayer vi Match Point. La última de Woody Allen. Soy algo más escéptico que la crítica, que la pone por las nubes. Me parece una película correcta, pero más en clave Dostoievski que en clave de Allen. Los mismos temas. Creo que a la película la salva el final, muy bien logrado.

Lo de las Cajas, igual. Todos los partidos las ocupan y las utilizan sin rubor. Me dice un lector que Blesa era compañero de pupitre de Aznar, bien, si está sólo por eso es patético. Alonso, de Interior, también fue compañero de pupitre del tal Zapatero. La ocupación es interminable: el de Caixa Nova es presidente de los empresarios de Pontevedra y lo supongo ligado al pepé. Narcís Serra preside la Caixa de Cataluña. Aunque es cierto que los organos presidenciales no suelen tener poder ejecutivo, es más cierto aún que tienen mucho poder "moral" para influir en las decisiones. Además, ¿Quién de los que tienen poder ejecutivo va a querer ponerse a mal con el partidito de turno? E insisto, creo que en este tema todos los partidos tienen poco que echarse en cara.
Hace frío