Descubrió Sara Búho en La Lectura de el periódico.
Este verso: "Mi corazón es quien es / por sus mayores"
Pues eso
Visión más o menos liberal de lo que pasa. Reflexión sobre la cultura, la sociedad y la vida. En general. Se admite debate.
Descubrió Sara Búho en La Lectura de el periódico.
Este verso: "Mi corazón es quien es / por sus mayores"
Pues eso
Lo leo el otro día en algún sitio: Mis manos tocan demasiado a menudo la belleza, de la -turbadora- poeta rumana Angela Marinescu.
Feliz viernes
Estos versos de J. Vinyoli, que descubro en El Cultural: "“En verdad las palabras / no están para entendernos por lo que significan / solamente, sino para descubrir / aquello que, transparentes, ocultan”."
Como decía, rematé los Árboles portátiles. Alguna cosa más:
La función que Mallarmé atribuye al auténtico poeta: dar un sentido más alto a las palabras de la tribu, renovar la lengua.
Esto sobre Víctor Serge, que nunca imaginé. Resulta que no pudo ser enterrado como apátrida, y su hijo dijo que, de elegir, hubiera elegido la nacionalidad española Por eso, "está enterrado en Méjico, en el Panteón francés con nacionalidad española."
La obsesión de los comunistas por los poetas. Esto sobre Ana Blandiana, en ABCultural: Un poema escrito con 17 años le costó una prohibición, por parte del gobierno comunista, de acudir a la universidad. Y esta reflexión: "En 1985, cuatro de sus poemas aparecidos en la revista 'Amfiteatru' fueron considerados subversivos. Uno de ellos, 'Todo' (Totul), que era un inventario de cosas que resumían la miseria del país (las cajas de cerillas, las colas para la harina, los escarabajos de la patata), se convirtió en un símbolo de la resistencia, y fue saltando de disidente en disidente en forma de samizdat. Era un tiempo en el que los poetas, cuenta Blandiana, eran famosos como estrellas del rock, porque la gente buscaba en las metáforas los últimos resquicios de libertad. Por eso se consideraban tan peligrosas."
Un hermoso verso de Yannis Ritsos: "La cometa se rompió / pero mantengo la cuerda."
Leo esto en algún sitio: "La evocación perdura, no la vida" de José Agustín Goytisolo
Vamos a por el lunes.
Estos versos del poeta alemán Michael Krüger que rescata Juan Cruz en una entrevista, en La Opinión, a Cees Nooteboom: “A veces la infancia me envía una postal, / ¿Te acuerdas?”
Es la infancia la que nos hacer ser lo que somos. Esa infancia feliz, que fue la mía, o desgraciada, que de todo hay. Contaba Antonio Colinas el otro día en La Opi que "Siempre para el escritor la infancia y la adolescencia suponen una referencia. Mis veranos en Vidriales me han marcado mucho. El origen para un escritor es como un manantial que no cesa de manar."
Una provincia por ti amada es la infancia...
El estremecedor poema póstumo de Lope de Vega a su hijito Carlos Félix, muerto con apenas seis años a principios de junio de 1612, cuando su padre contaba ya con cincuenta años, un hombre anciano para la época. En el poema le dice: "Yo os di la mejor patria que pude para nacer."
Todo el poema estremece, también cuando termina pidiendo a Dios que "a pesar de la sangre que procura / cubrir de noche escura / la luz de esta memoria, / viváis vos en la mía; / que espero que algún día / la que me da dolor me dará gloria"
Al año siguiente muere su esposa Juana de Guardo y, en medio de una crisis vital y espiritual monumental, el fénix de los ingenios se ordenó sacerdote en mayo de 1614. Y no lo culpo
Hoy hace ciento treinta años que nació, en Santiago de Chuco, César Abraham Vallejo Mendoza, nieto de dos sacerdotes gallegos y de dos mujeres indígenas. Poeta grande de vida triste. Uno de los mejores en lengua española. No hay mejor homenaje que leer a aquel que supo que moriría en París con Aguacero...
A Milosz los lituanos lo consideran polaco, aunque nació en la localidad lituana de Szetejnie y vivió gran parte de su juventud en Vilna. Él, en correspondencia, siempre se sintió hijo del Gran Ducado, y es que nació en un momento -inicios del XX- y en un territorio que casaba mal con la idead el Estado nación: se hablaban de manera habitual cuatro o cinco lenguas. Hace frío y me entretengo con sus textos, que siempre me han recordado tanto a la mi tierra: “Te damos las gracias en nuestro nombre y en el de nuestros antepasados / por los robles y por la áspera piel de su dignidad”.
También me interesa su relación con Vilna, su ciudad - no ciudad. La vuelta a los lugares que ya no son tuyos: “Vivir no es decoroso / así lo dice quien vuelve después de muchos años / a la ciudad de su juventud. No queda nadie / de lo que antes paseaban por estas calles…”
Vilna, la Jerusalén del Norte, que salió de la guerra con apenas una sinagoga en pie y sin judíos para habitarla.
No queda nadie
Aquella Europa en el horizonte. La mi tierra en la memoria.
Me puse con Herbert, el poeta de Leópolis. Era ya de noche, hacía frío y el mi rapaz dormía. La mi zagala no había llegado. Me gustar leerlos al azar, a los poetas. Un poema titulado “Madurez” y cuyos primeros cuatro versos transmiten toda la paz de esta hora de la noche: “Buenos es lo que que pasó / bueno lo que se avecina / e incluso bueno es / el presente.”
Leí el otro día en el Metro el poema Anquises de Olga Novo. Un texto duro y hermoso. Un padre que sigue pero que ya se ha ido, en realidad (No sé hasta cuándo recordarás mi nombre / y sabrás aún que soy tu hija.) Y la sensación de la hija ante lo inevitable (y te llevo a la espalda / hasta el final de la vida.)
El poema entero, traducido del gallego por la autora, aquí mismo, cortesía de Jesús Jiménez.
Descubro en la Revista a la baracaldesa Itziar Mínguez y varios poemas inéditos suyos. Me la anoto. Algún ejemplo, aquí.
Lo de Maribel Andrés Llamero. Algunos versos memorables, subido en el Autobús de Fermoselle, que me llevan a otro mundo. A los años ochenta, cuando la vida era infinita, los veranos duraban tres meses y la única obligación era estar en casa a al hora de comer. Aquel mundo en el que "En nosotros estaban creciendo / también los bosques". Allí aprendimos, por cierto, que "Las despedidas son para nosotros / demoradas, cuesta alcanzar los confines".
Nacimos en una tierra, en fin, en la que "Cuesta crecer, Castilla, aplastada por el cielo".
Así aprendimos a ver la tierra...
Veo con asombro que no he consignado aquí del magnífico poemario Autobús de Fermoselle, de la poeta rayana Maribel Andrés Llamero. Ganador del Hiperión, un poemario sobre la nuestra tierra que te deja sin aliento. Pasé por la ciudad del alma y pregunté enseguida si había sacado nuevo libro. Ya vamos Castilla, ya vamos...