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13.12.25

Irnos y no volver

No sé donde leí los versos de Agustín de Foxa. La melancolía de irse. La rabia de que el mundo siga girando igual cuando uno se ha ido, ya que "sobre mis huesos danzará la vida."


El poema completo:

Y pensar que después de que yo me muera,
aún surgirán mañanas luminosas,
que bajo un cielo azul, la primavera,
indiferente a mi mansión postrera,
encarnará en la seda de las rosas.

Y pensar que, desnuda, azul, lasciva,
sobre mis huesos danzará la vida,
y que habrá nuevos cielos de escarlata,
bañados por la luz del sol poniente
y noches llenas de esa luz de plata,
que inundaban mi vieja serenata,
cuando aún cantaba Dios, bajo mi frente.

Y pensar que no puedo en mi egoísmo
llevarme al sol ni al cielo en mi mortaja,
que he de marchar yo solo hacia el abismo
y que la luna brillará lo mismo
y  ya no la veré desde mi caja.




15.12.24

Las palabras

Estos versos de J. Vinyoli, que descubro en El Cultural: "En verdad las palabras / no están para entendernos por lo que significan / solamente, sino para descubrir / aquello que, transparentes, ocultan”."

5.5.24

Ciudades

Ando con José Carlos Llop. Estos versos: "Soy el escriba de una ciudad que no existe". 

Y esta reflexión de un pasado que no volverá:




25.5.23

Más sobre el padre

Leído el poema completo de Mariluz Escribano "Los ojos de mi padre". 

Estos versos "porque mi padre vuelve del silencio / y pasea conmigo / el callado silencio de las calles, / y los campos sembrados / y las constelaciones, / y su voz de madera me acompaña, me mira cómo crezco"

Papá.

23.5.23

El padre ausente

Mariluz Escribano, hija de un maestro asesinado en septiembre de 1936 en Granada por el siniestro falangista José Valdés Guzmán. Ella era apenas un bebé. Este verso que rescato de La Lectura: “Mi padre es un silencio / que observa cómo crezco.”

Papá

2.2.23

En la muerte

Esa sensación de desamparo que queda tras la muerte del padre. Esa sensación, decía Cormán el otro día en El Diario Vasco, de "no haberlo hecho bien". Y estos versos, a su padre: "Afuera, llueve con rabia, / como si no fuese a escampar nunca. / Tu voz es, en cambio, una llovizna suave / que acabará cesando". Y este otro, sobre el final de su madre: "Entorna un momento los ojos. / Su última mirada extraviada dice / "Ama, llévame a casa." Y entonces se va...."

La paternidad, la orfandad y la muerte...

 

4.11.21

Palabras

Leí el otro día en el Metro el poema Anquises de Olga Novo. Un texto duro y hermoso. Un padre que sigue pero que ya se ha ido, en realidad (No sé hasta cuándo recordarás mi nombre / y sabrás aún que soy tu hija.) Y la sensación de la hija ante lo inevitable (y te llevo a la espalda / hasta el final de la vida.)

El poema entero, traducido del gallego por la autora, aquí mismo, cortesía de Jesús Jiménez



1.12.15

Tributos

Todos llevamos una ciudad dentro, escribió una vez Claudio. No hay otro igual. No necesita apellidos. Ahora su ciudad le rinde homenaje. Otro más. Siempre serán pocos. El callejero de Claudio.

Otra excusa más para visitar a la imperial vigía sobre el río duradero.

29.1.14

Ochenta años

Mañana hubiera cumplido ochenta años. 

Claudio Rodríguez, uno de los poetas más luminosos del siglo XX. Uno de los grandes. 

Para celebrarlo, el Seminario Permanente que lleva su nombre ha organizado un acto mañana en la Biblioteca Pública del Estado en Zamora. A partir de las 19.00 horas.

Si andan por la ciudad del alma, no se lo pierdan. Verán, con sus palabras, cómo baja la claridad (del cielo, claro9. Y estoy seguro que no se arrepentirán. 

11.12.13

La eternidad es larga...

Murió Joana Raspall. Una demostración más de que el periódico es ese instrumento que te informa de cosas por las que no habías preguntado. Una magnífica poeta (no soporto la palabra poetisa, ya lo siento) catalana en lengua catalana. 

Aún recuerdo alguno de sus versos. Escritos en catalán. Ese catalán que siempre ha sido, más allá de sus políticos, más allá de los comunitaristas que se masturban con él, un vaso de agua clara. Una lengua hermosa, por romance y por mediterránea. 

Murió Joana Raspall. La mujer que una vez nos susurró a todos, desde la lumbre del hogar: "Marxaré sola; / deixeu-me que ara sigui / tant amb vosaltres. / Tindré temps d´enyorar-vos; / l´eternitat és llarga"

Que la tierra le sea leve...

16.2.13

Dos versos para comerse una tarde entera....

Ando de poeta en poeta como el infiel que tarda en volver a casa cuando cae la noche, pero siempre acabo de nuevo en Claudio Rodríguez. Mi lectura poética se asemeja cada vez más a un bucle del que no quiero salir porque siempre hay un verso diferente, un nuevo matiz, una claridad imprevista. 

Es difícil concebir una poesía mas hermosa, más entera, más sugerente. Tengo el libro ajado ya, de tanto subrayarlo, de tanto comentarlo. Fue un regalo de 2004, pero no empecé a leerlo de verdad hasta el otoño de 2009. Un par de versos  no se me van de la cabeza. Están en el Libro III del Don de la ebriedad, el poemario con el que un desconocido poeta zamorano de apenas diecinueve años  ganaba el Premio Adonais en diciembre de 1953.

Están en el extraordinario Poema VII. No hay nada más. No hay otra lectura para un sábado como este, en espera de que llegue el domingo. Uno de ellos dice: "La belleza anterior a toda forma / nos va haciendo a su misma semejanza." No me quedan palabras para reflexionar sobre dos versos que darían para un tratado de estética. La relación entre belleza y forma. La duda eterna de quién construye a quién. 

El otro sentencia: "La luz nace entre piedras y las gasta." Hay que haber visto amanecer en Castilla para entender que era ese, y no otro, el matiz que hace diferente los atardeceres y los seranos en la nuestra tierra.

No está mal para ser sábado. 
Disfrute de este regalo, desocupado lector. Hoy me ha pillado con la guardia baja.

25.1.13

Spoon (y II) de camino a "Labacete"


El Spoon River de Juaristi. La respuesta, como casi todo, estaba en la prensa. En alguno de los culturales que devoro cada sábado. 
Reseñaban una obra de Edgar Lee Masters, un poeta estadounidense del Midwest muerto a mitad del siglo XX. La obra lleva por título Spoon River Anthology y acaba de ser editada de nuevo en castellano. Una construcción poética que gira en torno a un lugar imaginario, Spoon River, y articulada en forma de epitafios sobre los vecinos del pueblo. Una obra certera y desoladora. La conexión estaba clara y entendí, al fin, el título del magnífico poema de Juaristi.

Leer nos engrandece.

Pero también nos acerca a la muerte. 


PS: Es bueno Gomá. E inquietante su reflexión sobre las mayorías selectas.

24.1.13

Spoon (I)


A veces tengo la sensación de que la vida es un enorme tablero que voy complementando con esfuerzo. Sospecho que el día que esté completo yo estaré ya muerto, o quizá el día que muera me daré cuenta de que el tablero era infinito.

Voy rellenando casillas.

El otro día me tocó terminar de encontrarle sentido al Spoon River Euskadi. Uno de los poemas más hermosos y más ásperos de Jon Juaristi Linacero, un poema al que llegué a través de su antología Poesía reunida, editada por Visor en 2001. El poema es antiguo, de 1987. Un poema breve, apenas tres versos, certero hasta la desolación: 

¿Te preguntas, viajero, por qué hemos muerto jóvenes, / y por qué hemos matado tan estúpidamente? / Nuestros padres mintieron: eso es todo”.

Aún me emociona leerlo. Encierra muchas claves generacionales. Para todos nosotros. Para mí, desde luego, pero también para gente como Zapatero, o cualquiera de los desocupados lectores de esta bitácora. Fue el poema que me enseñó a mirar con prevención al pasado: ese pasado que es siempre un país extranjero y que, idealizado, nos impide entender el presente y afrontar el futuro.

El caso es que, aun fascinado por el poema, nunca comprendí fue sentido del título. ¿A qué venía aquel Spoon River?

18.1.13

Hoy sólo unos versos

El poeta viaja hasta donde nosotros no llegaremos nunca. Son viajes de ida y vuelta. A su regreso, el poeta nos trae, comprimidas en forma de palabras, sensaciones que no olvidaremos y recuerdos que quizá nunca vivimos.

Ese poeta, llamado Luis Alberto de Cuenca
Ese libro, llamado Necrofilia y publicado en 1983.
Ese poema, titulado "La vela".

Ese principio: 
"Una vela es el deseo. / Está encendida. Ilumina / la habitación"

Eso es el deseo. 
Nada menos.
Nada más.



13.10.12

Mirando, era otoño...


Mirar. Ver. Los ocres. Los tonos de Castilla. Es Castilla, miradla… Sonaba Barricada en el Iphone, esa canción fetiche para un mes hermoso: Acabé quemando mi nariz  / Sólo en octubre me siento así / Y ese viento que pega de frente / No deja a los ojos descansar. Las castañas. Que en la mi tierra se apañan, no se recogen. Pasear por el Barreiro, bajar hasta Llagona. Los versos de Claudio. Dejad de respirar y que os respire la tierra, nos conjuró un día. El sol empieza a irse pronto. Quedan las sombras. Queda el caldeiro, junto al fuego, con la berza encima de los frutos que crepitan. Siempre fue esta una tierra de magia, en el serano, al caer la tarde, o ya en la noche. “Contar historias y viejas baladas” hubiera dicho Yosi...

La paz que da reconocer las derrotas. Todas las derrotas, sin que quede ninguna por asumir. Y hacerlo mientras uno pasea en compañía de viejos amigos. Ese es el primer paso para empezar de nuevo:  la libertad del “[…] corazón cuando late sin tiranía, cuando / resucita y se limpia”.

Son las castañas. Es el otoño. Una estación que sólo se disfruta en la madurez. Ya lo escribió el bardo zamorano: “Estas castañas, de ocre amarillento, / seguras, entreabiertas, dándome libertad / junto al temblor en sombra de su cáscara”.

4.9.12

Las fuerzas de la tecnología, viniendo por la A6


Magníficos trabajos, que pueden consultarse ahora gracias a la tecnología. Ahí está la Fundación March, capitaneada por Javier Gomá. Han colgado en Itunes los podcast de las conferencias que se han celebrado en la Fundación desde 1975. Un auténtico festival para los sentidos: casi todos los temas y casi todos los ponentes. Como soy hombre descentrado y no encuentro mejores formas de aliviarme en los viajes, cuando la meseta se hace interminable y empieza a adivinarse aun el puerto, me bajé varios y los vine escuchando de vuelta a la capital. El placer de oír a los maestros, el placer de conversar con Jon Juaristi mientras él nos habla de Unamuno, de oír a Luis Alberto de Cuenca hablando de cine clásico, o disfrutar de la obra poética de Joan Margarit.
Cuando uno viaja solo, no puede hacerlo en mejor compañía.

PD: podcast, a falta de otra cosa.

4.8.12

Las viejas amistades, de nuevo


Llegado a la Senabria. Siempre me acuerdo de este poema del profesor Juaristi cuando empieza el verano. Y hoy no quiero dejar de compartirlo. Un poema titulado, qué cosas, Las viejas amistades. Los ritmos de nuestra vida se acompasan, cada vez más, a los ritmos de nuestros versos más cercanos.

Disfrútelo, desocupado lector


Has subido al desván la ropa de entretiempo
y presagias jornadas
de fastidiosa corrección de exámenes
y eventuales disturbios neurasténicos
cuando te quedes solo en este quinto piso
de una calle con nombre liberal.

Mirando al sesgo los escaparates
compruebas que regresa el rancio estilo
de los años cincuenta (en bañadores)
y alguien te dice que se marcha al Turco
o al balneario castrista.

Entonces te preguntas
cómo será el verano de Rafael Ubierna
en su risueño cementerio cántabro,
sobre el mar que lo arrulla con dolientes peanes;
cómo, el verano de Perico Urquiza,
capitán de mercantes por heladas derrotas;
cómo, el de Antón Eguía, monje en Silos,
que fuera diestro cazador de chochas,
o el de Pepe Lecanda,
asidua carne de hospital psiquiátrico,
de cuyos diez intentos de suicidio
fue cada cual peor
que el anterior.

Sin transición pasasteis, hace un cuarto de siglo,
de Karl May a Karl Marx. De marzo a mayo,
vuestras primeras novias buscaron el arrimo
de discretos garzones unidimensionales.

Y acertaron, sin duda, pues vosotros,
ajenos a los usos de la vida,
confundíais aquello
que aliviaros podía del tiempo y sus estragos
(es decir, esa suerte de rutina apacible,
muro de hábitos nimios que los sabios erigen
frente a las embestidas del impulso tanático)
con cierto desarreglo vagamente romántico.

A quién pedirás cuentas de tus años inútiles,
parte maldita que cediste al viento,
hoy, que empieza el verano
y te faltan las viejas amistades.

17.6.12

Lecturas que nos interrogan...


 Está editado en Visor, al igual que el último que compré de Luis Alberto De Cuenca. Sentarse, mientras caer la tarde, a degustarlo. Buen papel. Buen poeta. Un placer volver a leer, esta vez versos nuevos, a Jon Juaristi. Hablando de rentas antiguas. Lo abro al azar, claro: no volveré a leer poesía de otra forma. “Nostalgia de edades que no conociste”.  Los versos del poeta atraviesan la tarde conmigo. Me traen luz y han venido para quedarse. Siempre que llegan de nuevo, los poetas que me acompañan me ayudan a entender este camino tortuoso que a veces no sé hacia dónde me dirige.

Hace calor. Es junio. Un junio más relajado, pese a todo. Vuelvo a sus páginas. El poeta me interroga: “¿Qué tramas, pasajero sin billete / de la tarde serena, / confundiendo memoria y esperanza?”

Grande Juaristi

19.3.12

Dime cosas incorrectas...

Hablaba el otro día de cuando la poesía se hace música. Me hice en Itunes, pagándolo, claro, con el último disco de Loquillo. Ponerle música a un conjunto de poemas de alguien tan heterodoxo como Luis Alberto de Cuenca. El resultado es espectacular. Lo es, vaya si lo es. Llevo dos semanas escuchándolo. Impresiona. Además, decidí acercarme a él como se acerca uno a una mujer desnuda, dejándome llevar por las sensaciones, dejando que el azar guíe mis manos y que el azar me indique el camino para poder degustar olores nuevos, saborear pliegues escondidos, mirar silencios con las manos... Por eso, decidí ir oyendo canciones sin seguir ningún orden. Y aún estoy tarareando. El disco se abre con un canto a la incorrección política. Un poema delicioso que sólo alguien como De Cuenca puede escribir. Un canto a las mujeres rubias, a las que quieren con locura y para siempre, a las que no han renunciado a ser mujeres y que, además, odian el mediterráneo. Esas mujeres de tierra adentro, que son capaces de mirar de frente a las verdades más sagradas. Esas mujeres por las que, siglos atrás, hubiéramos ido de cabeza a la hoguera.

Esas mujeres que quizá sólo existen ya en mi imaginación.

PS: uno de los tipos que salen al fondo en el video clip es el propio De Cuenca. Fantástico.