La obsesión de los comunistas por los poetas. Esto sobre Ana Blandiana, en ABCultural: Un poema escrito con 17 años le costó una prohibición, por parte del gobierno comunista, de acudir a la universidad. Y esta reflexión: "En 1985, cuatro de sus poemas aparecidos en la revista 'Amfiteatru' fueron considerados subversivos. Uno de ellos, 'Todo' (Totul), que era un inventario de cosas que resumían la miseria del país (las cajas de cerillas, las colas para la harina, los escarabajos de la patata), se convirtió en un símbolo de la resistencia, y fue saltando de disidente en disidente en forma de samizdat. Era un tiempo en el que los poetas, cuenta Blandiana, eran famosos como estrellas del rock, porque la gente buscaba en las metáforas los últimos resquicios de libertad. Por eso se consideraban tan peligrosas."
25.6.24
Cometas
Un hermoso verso de Yannis Ritsos: "La cometa se rompió / pero mantengo la cuerda."
27.11.21
Milosz, la patria y los campos
A Milosz los lituanos lo consideran polaco, aunque nació en la localidad lituana de Szetejnie y vivió gran parte de su juventud en Vilna. Él, en correspondencia, siempre se sintió hijo del Gran Ducado, y es que nació en un momento -inicios del XX- y en un territorio que casaba mal con la idead el Estado nación: se hablaban de manera habitual cuatro o cinco lenguas. Hace frío y me entretengo con sus textos, que siempre me han recordado tanto a la mi tierra: “Te damos las gracias en nuestro nombre y en el de nuestros antepasados / por los robles y por la áspera piel de su dignidad”.
También me interesa su relación con Vilna, su ciudad - no ciudad. La vuelta a los lugares que ya no son tuyos: “Vivir no es decoroso / así lo dice quien vuelve después de muchos años / a la ciudad de su juventud. No queda nadie / de lo que antes paseaban por estas calles…”
Vilna, la Jerusalén del Norte, que salió de la guerra con apenas una sinagoga en pie y sin judíos para habitarla.
No queda nadie
Aquella Europa en el horizonte. La mi tierra en la memoria.
12.11.21
Madurar
Me puse con Herbert, el poeta de Leópolis. Era ya de noche, hacía frío y el mi rapaz dormía. La mi zagala no había llegado. Me gustar leerlos al azar, a los poetas. Un poema titulado “Madurez” y cuyos primeros cuatro versos transmiten toda la paz de esta hora de la noche: “Buenos es lo que que pasó / bueno lo que se avecina / e incluso bueno es / el presente.”
15.1.17
Los libros, por Milosz
Que aparecieron una vez, frescos, todavía húmedos,
Como castañas brillantes bajo el árbol en otoño,
Y empezaron a vivir, tocados, acariciados,
A pesar del resplandor en el horizonte, de castillos saltando por los aires,
De las tribus en marcha, de los planetas en movimiento.
Somos, dijeron, incluso cuando les arrancaron las hojas
O cuando la llama ardiente lamía las letras.
Mucho más duraderos que nosotros, cuyo calor frágil
Se enfría junto con la memoria, se disipa, desaparece.
Me imagino la tierra cuando yo ya no esté
Y no pasará nada, ninguna pérdida, seguirá el mismo espectáculo,
Los vestidos de las mujeres, un jazmín húmedo, una canción en el valle.
Pero los libros seguirán en los estantes, de buena estirpe,
Nacidos de la gente, aunque también de la luz, de las alturas.



