Sacó el periódico en agosto una tribuna muy interesante de Fernando Casal, a vueltas con el voto exterior. El Mundo. Todo esto ya lo inventó Orban, y le fue muy bien. Todos esos nuevos votantes le fueron agradecidos de manera masiva.
Sostiene el autor que "Aunque de manera incipiente, el artículo de Wellman y Allen también avanza una conclusión todavía más importante: la decisión de ampliar el voto de los emigrantes es más probable de ver en países no democráticos (incluyendo los sultánicos) que en los democráticos. Por eso no es sorprendente que el caso de manipulación del voto exterior más importante en nuestro continente tuviese lugar en Hungría, el único Estado no democrático de la UE."




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