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14.1.16

Bonnard: de los nabis al cine...

La ciudad es el mundo de la oferta cultural. Madrid, todo a un paso. Nos acercamos a la Mapfre a ver la exposición sobre Pierre Bonnard. Un autor desconocido para mi. Un cierto Sorolla francés, me pareció observar. Pinturas alegres. Blancos radiantes. Cuerpos desnudos. Un hombre de su tiempo: con cámara de fotos a finales del XIX y posando para filmados al final de su vida. Algún cuadro magnífico, como este, La lecture du Journal. Un lienzo pintado en 1912  que dentro de apenas treinta años será una reliquia. Y la gente que lo vea se preguntará ¿Qué hace?



Madrid era esto...

19.8.14

Buenas noticias (para frikies de la historia)

Aquella España: la del primer tercio del XIX. La última que somos incapaces de reconocer como cercana. A partir de ahí, ya somos nosotros: división provincial, guardia civil, tribunal supremo, partidos judiciales, elecciones, diputados...

Aquella España digo. Una España aún por estudiar. Un país que entraba en la modernidad y que sufrió el horror de seis años de ocupación y saqueo por parte de los invasores francesas. La dureza de una guerra que desangró al país. La España de la vuelta de un rey traidor que nunca entendió el signo de los tiempos.

Aquella España, digo, estaba desde hace unos años en el Diccionario Biográfico de Gil Novales.


Un lujo para el conocimiento. 

Grande la Mapfre...  

Gracias.

26.6.14

Magia en la Mapfre

La Fundación Mapfre ha hecho una apuesta firme por la fotografía contemporánea. Ya he visto varias. Ahora especializan la sala de Bárbara de Braganza, y lo abren con Vanesa Winship. Una exposición magnífica. Los Balcanes. Un mundo cercano y lejano a la vez. Mi generación descubrió allí que la paz es una creación frágil que no hay que dar nunca por supuesta. Quien nos lo iba a haber dicho: éramos adolescentes y la felicidad era entonces una promesa de eternidad. Hasta que los Balcanes nos enseñaron que todas las conquistas en esta vida son temporales. Todas. Y que un mundo de fronteras estúpidas e identidades odiosas es capaz de comerse todo lo que le pongas por delante. La fotografía de la Winship es en el fondo un retrato de lo que el nacionalismo deja a su paso a poco que uno se fije: fábricas abandonadas, liderazgos psicópatas y la melancolía que lleva consigo todo retraso. El sueño de mirar siempre hacia atrás. El sueño de una patria de ciudadanos incultos, unidos por el narcisismo de pensar que hago algo tan falso como la identidad colectiva. 

Toda identidad es una cárcel. Y, como en la película de Scorsese, además es siempre falsa....

19.1.14

Un par de exposiciones...

Madrid es entrar en una exposición y descubrir cosas por las que no habías preguntado. El otro día en la Fundación Mapfre, sin ir más lejos. La exposición sobre Macchiaioli. Ni idea de quienes eran. Ni siquiera había oído hablar de ellos. Nunca. Y yo que me tengo por una persona culta. Realismo impresionista en la convulsa Italia de los años centrales del XIX. La pintura que abandona el estudio y sale a la vida. Y a la política. Un fascinante conjunto de pintores adelantados en cierta medida al impresionismo.

Me acerqué también a ver la exposición sobre la España contemporánea: fotografía, pintura y moda. Un retrato fascinante de lo que fuimos. Esas fotos. Aquella España. Y, también, esas voces (Azaña, Largo Caballero, Franco…) por la radio. Mapas, vestidos, modas. La finitud de lo que somos. La necesidad de aprovechar el tiempo que tenemos.  


Buenas exposiciones, las de la Mapfre…

31.7.13

Cultura en movimiento

Cultura en Madrid, decía. A los pocos días, nos acercamos a ver la exposición sobre Giacometti que también ha organizado la Fundación Mapfre. Sensacional. Hay maneras de perder el tiempo y maneras de aprovecharlo. La vista fue, a mayores, un conjunto de azares: aquí en Madrid el azar es casi siempre provechoso: una reunión a la misma hora, un almuerzo para pergeñar el futuro y, ¡alehop! En un rato estábamos todos delante de la obra del suizo.

Mi primer acercamiento serio me lo ha revelado como un magnífico artista. Yo sólo conocía de él el hombre que camina. Es difícil ser una persona culta en estos tiempos: nos queda tanto por conocer, por leer, por celebrar, por visitar. Por compartir. Un montaje sabio e intuitivo. Un recorrido por su vida y por su obra. Hay que apreciar su evolución para ver cómo acaba y en qué momento artístico lo hace. No es casual, pienso, que su hombre y su mujer sean posteriores a 1945. Si tuviera que explicarle a alguien ese corto siglo XX en dos obras elegiría a mi bebedora favorita y a este hombre esquematizado hasta el absurdo.

Interesante tipo Giacometti. Un artista lleno de matices.


Una exposición deliciosa. La quitan el domingo. Apúrense si están por La Villa de Madrid. 

29.7.13

Cultura en las fotos

Cultura en Madrid. No hay otra ciudad igual. Hice doblete en la Fundación Mapfre. En magnífica compañía en ambas ocasiones: somos la gente que nos acompaña. 

Primero me acerqué a ver la de retrospectiva dedicada a Emmet Gowin. Salí con sentimientos encontrados. Un buen fotógrafo, no lo pongo en duda. Las tomas del monte Santa Elena tras la catástrofe de 1980 son magníficas, como lo son las del casco de Matera, en Italia. Pero no sé. Hay algo desasosegante en sus fotos. En la obsesión con Edith, su mujer. En los matices oscuros del blanco y negro. Hay algo siniestro en la cara de esa mujer que nos mira desde el pasado para explicarnos que todos nuestros sueños también fracasarán. Como fracasaron los suyos a través de los años. O quizá es que la postmodernidad  era esto y su heraldo lleva siempre nombre de mujer... 


Por si quiere saber más sobre  ambos, ahí van un par de conversaciones