Esto el otro día en el periódico, a vueltas con PISA y los padres... ¿Cómo van a leer los hijos si no ven a los padres con un libro en la mano?
El párrafo en cuestión: Pero si no somos capaces de resolver las carencias de los chavales, ¿Qué se espera de nosotros cuando se constate que estamos igual de perdidos? Al menos los estudiantes agachan la cabeza cuando les señalan que carecen de comprensión lectora, pero los adultos somos incapaces de mejorar la nuestra. Peor todavía, contamos con herramientas nuevas que nos permiten pasar por la vida sin tener siquiera que ponerla a prueba. Un adolescente en TikTok se queja de que Cumbres borrascosas tiene «mucha letra» y todos nos reímos de él a la vez, pero después volvemos a nuestras vidas y preferimos a los políticos que dicen «las cosas como son», los libros de «lectura ágil» y el cine «coherente». cEn un mundo ideal, los productos que consumimos de adultos deberían ser confusos, sofisticados y misteriosos a ojos de un adolescente. Por ley.



