Mostrando entradas con la etiqueta metahistoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta metahistoria. Mostrar todas las entradas

25.4.26

La historia, las emociones y la vida

Alain Corbin, el otro día en La Lectura: "Creo que hoy somos más conscientes de que la historia no puede reducirse a los acontecimientos políticos o económicos. Las emociones, los sentidos, las percepciones forman parte esencial de la experiencia humana [...] El historiador no debe confundir esa preocupación contemporánea con las sensibilidades del pasado. Esa es precisamente una de las dificultades de nuestro oficio: comprender emociones que ya no son exactamente las nuestras".

PS: la alegría estuvo vinculada a la religión durante siglos. Qué cosas tan lejanas... 

Un maestro.

4.3.26

Dudar del pasado

Violet Moller, en La Lectura el otro día. El pasado es otro mundo, ahí no hacemos más que asomarnos: hasta bien entrado el siglo XVI, la ciencia se mezclaba con la alquimia y la astrología era la reina de las ciencias...

27.1.24

A vueltas con la historia

Siempre me ha gustado la micro-historia. Creo que es una forma interesante de acercarse a nuestro pasado. Estos ensayos sobre la salida de los zamoranos hacia la joven Argentina de la época. En la página 234 y a cargo de Alejandro Fernández.

 


9.7.22

Pues ya estaría

En España a Fukuyama lo hemos leído cinco y lo hemos entendido tres. Arcadi Espada es uno de ellos, como demostraba el inicio de su carta del pasado domingo en El Mundo: "La invasión rusa de Ucrania ha sido el enésimo intento de ridiculizar a Fukuyama y su célebre fin de la Historia. Cuando no es más que su confirmación enésima. Fukuyama no profetizó un mundo sin conflicto, sino que describió la realidad indiscutible de que tras la caída del comunismo la democracia se había quedado sin competencia. Eso nunca quiso decir, obviamente, que la convivencia pacífica estuviera asegurada. La paz tenía y tiene enemigos y los principales son el nacionalismo y la teocracia. El primero, como saben los británicos o los españoles, es perfectamente compatible con la democracia y no se presenta como su alternativa. Tampoco lo hacen, fuera de su enquistada zona de influencia, cualquiera de las diversas versiones teocráticas islámicas. La democracia sigue sin competencia. Pero los asesinos no han desaparecido".


Pues ya estaría...

15.1.22

Ortega y la historia

Sostenía Ortega y Gasset en Ideas para una historia de la filosofía (1942) que “La misión de la historia es hacernos verosímiles los otros hombres”. 

Sus vidas, afirmaba el intelectual madrileño, eran extrañas y distintas a las nuestras. 

Y así es.

5.11.21

Flipada del año

Rematemos la semana con una ida de olla que me mandaron el otro día leída en El Confí. ¿Y si estamos viviendo en el siglo XVIII? ¿y si nunca hubo Edad Media? Escuchemos a Siniestro y sus preguntas fundamentales: ¿Se expande el universo? ¿Es cóncavo o convexo?




 

5.8.21

La Cita, con mayúsculas

Descubro este párrafo en la Revista de LibrosLa frase de la novela The go-between, de Leslie Poles Hartley (“The past is a foreign country”).

Por eso nunca seremos en él más que turistas.

16.7.21

Los lugares de la memoria antigua y su complejidad

Magnífico el monográfico sobre los comuneros de la RdO. Voy tarde con sus ejemplares, este es de abril y acabo de abrirlo. Hay un artículo magnífico sobre la memoria de las Comunidades a cargo de Fernando Bouza que se abre con una vindicación impecable: "Es sorprendente la indisimulada arrogancia con la que la sociedad contemporánea se puede llegar a ignorar no ya la contradictoria y rica densidad del pasado, sino simplemente su complejidad. Quizás se trate de un efecto de la acuciante urgencia del presente, pero el tópico de que cualquier tiempo pasado fue mejor ha venido a transformarse en otro bien sencillo: cualquier tiempo pasado fue, obviamente, más sencillo".

Descubro la Ley Perpetua de Ávila, de la que no había oído hablar. Un modelo tan fascinante como tentador para caer en el presentismo...


2.12.20

Para qué sirve la historia

Tribuna interesante hoy la de Fernando Palmero sobre Moradiellos y el papel/oficio del historiador. No tengo una opinión clara sobre el académico: hay cosas que me gustan de él y otras nada. Contradictorios que somos, como la vida. La idea de la historia que separa la verdad objetiva de los mitos derivados de las cosmovisiones ideológicas, religiosas o identitarias. Me gusta, además, esta referencia Pierre Vilar, para explicar la utilidad de la Historia en las sociedades actuales. "La Historia", afirmaba el historiador francés, "debe enseñarnos, en primer lugar, a leer un periódico."

11.2.15

Esos libros. Esos

Acabar un libro con la boca abierta. La invención del pasado, de Miguel Anxo Murado. Acabarlo, además, con el Spoon River de Juaristi en la boca. Nuestros padres mintieron. Eso es todo. También nuestros maestros. Mentiras piadosas, para entretener al niño hasta que se duerma. Esas viejas historias de nacionalistas a la lumbre, que contaba Neeson / Collins.  Acabar un libro que pone el dedo en la llaga. De fondo, más allá de España, o de Cataluña, la certeza de que la historia no puede ser una ciencia.

PS: Asegura el autor que "tan pronto como escarbamos en la superficie de lo evidente, surgen dudas como piedras. El pasado es inaprensible. La historia es como la ceniza de un incendio. No es el incendio, ni siquiera un resto del fuego sino tan sólo un vestigio de los efectos del incendio. El viento sopla constantemente, dispersándola"