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18.6.25

El fútbol y las indias orientales

Tras el 10-0 a los rapaces de Auckland, recupero un Panenka sobre Oceanía. El 146. Es fascinante, porque si la revista no se hiciera en Cataluña, o se hubiera hecho hace tiempo, el enfoque hubiera sido otro. Ni una mención en Guam a los "mataos". ¿No les llamaba la atención?  Lo del nombre de las islas Marianas del Norte, igual; como si no hubieran entrado en la historia hasta el siglo XX. Palaos, las viejas islas de San Juan, o las Indias orientales españolas, ahora las Cook. No encuentro ni una sola referencia al pasado español -incluso aunque fuera al pasado estatal- de muchos de esos territorios....

Creo que no es maldad, es solo el éxito del nacionalismo en la escuela...

22.4.21

Titulares con los que te tienes que reír

Que dicen en El País que hay una "pugna independentista para controlar TV3". La virginal TV3, la pura TV3, una plantilla "alarmada" por las "intromisiones de los políticos" y que no quieren ser "una consejería". Que se dejen de complejos y que la creen; ya les doy yo el nombre: Departament per la formació de l´esperit nacional a través dels mitjans.

Es que te tienes que reír...

2.2.21

Movilidad, roce y comunidad imaginada

No está muy estudiado en qué medida el cese de actividades transversales, esas que favorecían la movilidad en todo el territorio, ha debilitado los vínculos de lealtad entre ciudadanos. Cada vez menos funcionarios nacionales, cada vez más territorios donde "de facto" no se puede ir (Gerona, Guipúzcoa...). El espacio imaginario compartido disminuye. Y me pasa a mí, que ya leo las cosas que pasan en Munguía o en San Esteban de Guialbes como si pasaran en otro país. Interesante a este respecto lo que publicaban en Nada es gratis sobre el contacto y la identidad. No se lo pierda, lector. 


19.10.16

Algunos elementos de interés

Hace unos días el gobierno vasco hizo público el estudio postelectoral que ha realizado sobre las elecciones del pasado 25 de septiembre. Un análisis muy interesante, quizá algo corto de muestra, que enseña uno de los grandes triunfos de la brutal campaña que el terrorismo nacionalista llevó a cabo durante más de cuarenta años en el país: los votantes de los partidos constitucionalistas participan menos en la vida política pública del país que los de los votantes nacionalistas. Y hablan menos de política en casa y en el trabajo que los votantes pata negra. No se lo pierda porque tiene detalles muy interesantes.

22.2.16

Fracasos

La idea de generar naciones en el último tercio del siglo XX estaba claramente condenada al fracaso. El concepto de nación es un concepto del XIX, y quien no lo logró en aquel momento, no iba a lograrlo después. El otro día en Revista de Libros, el gran Juaristi, reseñando un texto sobre los mitos del nacionalismo que tiene muy buena pinta, escribía el obituario de la nación vasco con palabras concisas:

"La verdad es que la decadencia simultánea del campesinado y del vascuence había sido el motivo dominante en la literatura eusquérica desde comienzos del siglo XIX, pero la pérdida del eusquera fue tan fatalmente ineludible como la de otros elementos íntimamente vinculados a la civilización campesina vasca (por ejemplo, el catolicismo tradicional y su expresión política, el carlismo), y aunque el nacionalismo tratara de darles continuidad a través de versiones «normalizadas» o «modernizadas», no lo consiguió ni a medias. La secularización ha cundido en el País Vasco como en cualquier otra parte del Occidente posindustrial y el vascuence normalizado es hoy una lengua zombie, ni viva del todo ni del todo muerta, mantenida por literatos, cantantes y actores generosamente subvencionados, y por funcionarios, profesores y locutores y presentadores de la radiotelevisión autonómica. Fuera del sector público, esa jerga no tiene futuro ni presente."

La vieja que pasó llorando nos ha causado a todos mucho dolor. Pero hace tiempo ya que hay que dejarla marchar. 

23.10.15

Conversaciones sobre Tácito (II)

La Germania de Táctio, el libro más peligroso. Un libro lleno de potencia para el mal. Por muchas razones. Las ideas, como dice el autor, se parecen a los virus: se transforman y se transmiten. Y las ideas que muchos desearon leer en la obra de Tácito fueron mortales. Como lo es nacionalismo cuando no encuentra resistencia en el discurso intelectual de cada momento y de cada territorio. 

Tal y como señala Krebs en la página 21 de la edición de Crítica: 

"Una de las leyes raciales de Núremberg era  la llamada Ley para la defensa de la sangre y el honor alemanes, promulgada en el año 1936, prohibía los matrimonios entre judíos y alemanes, a semejanza de lo que, según se creía hacían los Germanen de Tácito, que también habrían limitado en las uniones con extranjeros." 

Era todo mentira. Por supuesto

5.8.15

Imaginando comunidades

Los pocos ratos que veo la tele aprovecho para ver la otra España. La que no se ve desde Madrid. Intento seguir los informativos de las autonómicas. Dan otro punto de vista. 

Hace un par de días me puse con el Teleberri de la noche. El informativo en castellano de la televisión autonómica vasca. Todo es sutil. Todo es cool. Pero los mensaje son contundentes. Las comunidades se definen de manera binaria: los míos y los que no son míos. Los de aquí y los de allí. Y ningún medio ha construido mejor desde mediados del siglo XX esa imaginación que la televisión. El tiempo desde Pamplona. A nadie se le ocurre que la Televisión Gallega diera el tiempo desde Zamora. Ahora conectamos con las fiestas de Bayona, que también son nuestras fiestas. Un reportaje sobre el turismo en los castillos de Navarra. Cuando la invasión (españolaza), el (hijoputa del) Duque de Alba se los cargó todo. Cierra el reportaje con un plano, mientras atardece, del castillo de Maya, donde los últimos patriotas resistieron la invasión (sólo le faltó decir al periodista que al grito de Gora Euskadi). 

Una televisión que es de todos los vascos (y que de manera indirecta pagamos entre todos los españoles, que para eso está el Cupo), imponiendo el imaginario nacionalista al conjunto de la población, con independencia de que sean constitucionalistas o nacionalistas 

Y mientras, en frente, no hay ningún relato. Sólo números.  

10.4.14

San Sebastián y el Kursaal

Llegamos a San Sebastián por Pasajes Ancho. Hay abrazos  casi nada más bajarnos del coche. La vida, a veces, nos permite recuperar a quienes un día se fueron. Quizá no todas las pérdidas sean para siempre. Entramos a la ciudad por el este. Y como soy preguntón, no paro de inquirir hasta que lllegamos al Kursaal, un nombre que, pese a lo que posiblemente opinen muchos españoles, no tiene nada de vasco. Damos un paseo. Un edificio imponente. Es grande Moneo: su manejo de las formas, de los volúmenes. Un navarro universal que tampoco ha sido profeta en su tierra. 

En otra vida, tantas cosas ya, yo modelaría edificios con las manos, para que mujeres con ojos tristes los levantaran mi nombre. Al frente el mar. Siempre el mar. Entramos en la Sala Kubo, para disfrutar de sus volúmenes y de una exposición de fotos de Catalá Roca, el "fotógrafo ausente". Una delicia. Aquella España que ya nos queda lejana y que imagino aún más lejano a los jóvenes que aquí han crecido lejos del nacionalismo banal español. Aquella España de pueblos de hambre y miseria que se iban vaciando a medida que la ciudad iba dándonos futuro a todos. Aquella España que se nos vació para siempre. Salgo de la exposición emocionado, casi he visto al abuelo Miguelán subido en su burra, allá en la Sanabria de los años cuarenta...

11.2.14

Apuntes (ser español)

Me prestaron Ser españoles, un estudio sobre los imaginarios nacionalistas en el siglo XX, editado por RBA y coordinador por Moreno Luzón y por Núñez Seixas. Un libro colectivo es siempre un riesgo, pero en este caso, merecía la pena correrlo, aunque sólo sea porque el estudio que lo abre es de Álvarez Junco.

Nacemos dentro de una cultura. Y a nosotros nos tocó nacer en la cultura de las naciones. Es todo pura imaginación, por supuesto. Tenemos tanto de españoles como de cristianos, de occidentales o de adolescentes. Pero es cierto que estamos tan impregnados de lo que Billig llama nacionalismo banal que acabamos dando por supuestas muchas cosas que son puras construcciones artificiales. 

El libro, a la manera de los lugares de la memoria, analiza diversos aspectos de cómo se han imaginado a sí mismos los españoles durante el pasado siglo XX. Sirve también para darnos cuenta, y nos lo recuerda en el capítulo "Historia y mitos nacionales" el maestro, que, como escribió una vez Ortega y Gasset, que "casi todas las ideas sobre el pasado nacional que hoy viven alojadas en las cabezas españolas son ineptas y, a menudo, grotescas."

4.8.05

Países Imaginados

Dos noticias.
Una, de vergüienza, el Servicio Meteorológico de Cataluña, pagado por los ciudadanos y cuyo responsable es nombrado por el gobierno de papel de Maragall, publica en su mapa del tiempo el territorio de los Países Catalanes, dando la previsión para todos ellos. Que estos países incluyan otras Comunidades Autónomas, o incluso otros países, no parece importar a nadie. Los niñatos nacionalistas, siempre tan caros a los juegos de la infancia, cuando uno juega a construir países que no existen sobre los mapas. Los nacionalistas vascos hacen lo mismo con el dinero público, y dan el tiempo en un mapa imaginario a través de la televión gubernamental, la ETB.

Es más patético que triste. Si algún día la televisión pública española diera el mapa del tiempo incluyendo el Franco Condado, el Milanesado, el Sáhara, Cuba, Puerto Rico y Filipinas nos moriríamos de risa. Nos parecería ofensivo y gratuito.
En fin, delirios de grandeza de pequeños napoleones...

PD: sobre la francofonía de Maragall. Hay nueve catalanes matriculados en filología francesa en toda la comunidad autónoma, según informa el fanzine en su número de hoy. La grandeza de unos y los delirios de otros.