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25.9.18

Novela y cine

Leí hace unos años, cortesía de John Chisum, Ha vuelto, un divertido papelillo de Timur Vermes en forma de ucronía: Hitler despierta en la plaza donde se alzaba el bunker en 2011 y no reconoce el mundo que le rodea. El otro día nos pusimos con la película, que en este caso mejora (lo que recuerdo del)  original. 



Una entretenida reflexión, y sátira, sobre el papel de los medios en la polarización de la sociedad. Está en Netflix, por cierto. 

14.7.17

¿Eran alimañas porque eran (somos) postsoberanos?

La Alemania del nazismo nos demuestra que la cultura no está reñida con el mal. Es una noticia desasosegante para los hijos de la Ilustración, pero nos pone de nuevo ante el espejo del sujeto postsoberano...  El otro día en El País.

27.10.16

Asesinos y drogadictos

El horror del nazismo, al descubierto. No fueron ningunos héroes. Eran unos mierdas. Además de drogadictos, como demostraba el otro día la noticia de El Mundo.

26.9.16

El horror de Babi Yar

Un día como hoy en 1941 se planeó la masacre de miles de ciudadanos ucranianos de identidad judía por parte de las fuerzas nazis que ocupaban Kiev. La matanza de Babi Yar. Más de treinta mil personas asesinadas en apenas dos días. El horror del siglo XX condensado en dos palabras. Y en algunas imágenes icónicas, como la de ese hombre a punto de ser asesinado que mira al vacío rendido ya como persona:

2.6.16

Otro enemigo del pueblo

Nos acercamos a ver, en VOS, El caso Fritz Bauer, una película alemana sobre la figura del juez que facilitó al Mosad información sobre el paradero del nazi Eichmann:


Un buen retrato de la Alemania de postguerra, con sus miserias y sus contradicciones, con la figura de Bauer como protagonista. Un hombre complejo, enfrentado a sus colegas de judicatura y perseguido por el fantasma de una homosexualidad que en aquella época era un delito en su país. Uno hombre que tuvo que traicionar a su país para conseguir que se hiciera justicia, en lo que fue la antesala del juicio celebrado en Jerusalén.

Recomendable.


31.12.15

Cuando la guerra llega desde el cielo, y sin esperarlo

El otro día en El País. El artículo contiene algunas inexactitudes, pero es un buen resumen de un hecho posiblemente desconocido: el bombardeo por parte de aviones nazis de pueblos lejos del frente para ensayar sus modalidades en la guerra que se avecinaba.

23.10.15

Conversaciones sobre Tácito (II)

La Germania de Táctio, el libro más peligroso. Un libro lleno de potencia para el mal. Por muchas razones. Las ideas, como dice el autor, se parecen a los virus: se transforman y se transmiten. Y las ideas que muchos desearon leer en la obra de Tácito fueron mortales. Como lo es nacionalismo cuando no encuentra resistencia en el discurso intelectual de cada momento y de cada territorio. 

Tal y como señala Krebs en la página 21 de la edición de Crítica: 

"Una de las leyes raciales de Núremberg era  la llamada Ley para la defensa de la sangre y el honor alemanes, promulgada en el año 1936, prohibía los matrimonios entre judíos y alemanes, a semejanza de lo que, según se creía hacían los Germanen de Tácito, que también habrían limitado en las uniones con extranjeros.

Era todo mentira. Por supuesto

10.10.15

Semprún, en audiovisual

Ventajas de las TIC. Acabas de leer la vida de Semprún y puedes reconstruir una parte de su historia. "He perdido mis certidumbres pero he conservado mis ilusiones".

Les recomiendo un magnífico En Portada, de 2010, sobre Semprún y la Memoria de Europa,  En Buchenwald están las raíces del proceso de construcción europea

Puede verlo también en youtube a través de cinco cortes 


Muchas reflexiones. Mucho interés. La enajenación político-religiosa, de los comunistas, como el propio Semprún reconoce que sufría al escribir una Oda a Stalin.

Le leía una vez a Felipe González que un viejo que muere es una biblioteca que arde.

Sit tibe terra levis, Semprún.

2.7.15

Recuperando tradiciones

Los buenos libros del Asteroide. Literatura de calidad, bien editada y normalmente bien traducida. Me pongo con Bajo una estrella cruel, de Helda Margolius Kovály. La memoria de aquellos que, en el terrible siglo XX, sufrieron las persecuciones de esas dos plagas bíblicas que fueron el nazismo y el comunismo.  La escritora checa de identidad judía, que fue mujer de Rudolf Margolius, recuerda su vida con la madurez que da la distancia. Intercalando su estancia en los campos de la muerte alemanes con el proceso por el que su marido fue asesinado durante las purgas que se llevaron por delante a Slansky.  

Y en la primera página, una declaración de intención sobre la memoria: 

"Llevo el pasado dentro de mí plegado como un acordeón, como uno de esos libros de postales, pequeños y elegantes, que la gente trae como recuerdo de ciudades extranjeras." 

3.2.14

Postguerras oníricas

Estuve viendo Europa, de Lars Von Trier. Me voy preparando, por si al final ese comando cinéfilo de altos vuelos que formamos Oskarnello y yo nos animamos a ver alguna de las Nimphomaniac. Una película onírica, en la que a veces tiene uno la sensación de estar leyendo la magnífica obra de Sebald, aquella que relataba la historia natural de la destrucción

Quizá sea la mejor forma de acercarnos a aquel mundo destruido por las bombas que intentaba emerger a partir de 1945 y que los europeos quisimos olvidar de inmediato. Y sin embargo...

Ahora entendemos que la deslegitimación de los derrotados no tuvo matiz alguno, quizá por la brutalidad del Holocausto. Nadie llamó fuerzas de ocupación a los vencedores, nadie llamó resistencia o activistas a los pocos nazis que quisieron seguir adelante con la werwolf. Y sin embargo... 

Había miles de alemanes que perdieron la guerra. Que quizá no era nazis pero que desde luego tampoco se oponían a un régimen aterrador y criminal. Gentes que tuvieron que empezar de nuevo. Adaptándose a un mundo que ya no era el suyo...

Un película que transcurre entre sueños. Una película que se desarrolla en varios idiomas.
Buen cine, en resumen. 

11.11.13

75 años ya, y una brillante tercera en el ABC este pasado sábado

Setenta y cinco años del pogrom de noviembre en Alemania. Cuando el Estado olvida que está para proteger a sus ciudadanos y se dedica a organizar la cacería y exclusión de muchos de ellos. La división entre bueno y malos. La maldición de las identidades. El horror de dejar de ser minoría, para convertirse en enemigos del pueblo. Y una tercera magnífica sobre la efeméride a cargo de Hermann Terstch antes de ayer (echamos de menos estos artículos suyos, señor Terstch, mucho más interesantes que cuando se enfanga en la arena política del día a día...), con un corolario magnífico recordando a Burke, que parece escrito pensando en el País Vasco de los años ochenta...

No deje de leerlo, desocupado lector.

7.1.13

Cine (acabada la guerra)


Me embarqué durante las fiestas en un ciclo personal de cine sobre la guerra mundial y la Alemania nazi. Tras haberme puesto con Good, volví a ver el libro negro, de Verhoeven, una película que ya casi no recordaba. Una producción neerlandesa que gira en torno a una trama para desvalijar a los judíos escondidos que querían salir del país. La película es buena, está soberbio Sebastian Koch, y tiene la virtud de reflejar matices que suelen pasar desapercibidos. Un poco en la línea de la hora estelar de los asesinos de Kohout en la Praga del final de la guerra: ni todos los aliados eran ángeles y no todos los militares alemanes eran nazis. Había en la resistencia holandesa, como en la de gran parte de Europa, un discurso antisemita común al pensamiento político europeo. Aquella gente que miró para otro lado asegurando que “los judíos habían llegado a tener demasiado poder”. La película es un caleidoscopio de situaciones que sucedieron al final de la guerra: el papel de aquellos que colaboraron con los nazis porque había que comer, el caos que siguió a los días de la Liberación…

En cualquier caso, un buen thriller. 

19.12.12

En nombre de todos los vuestros...


Estuve viendo Good, una interesante reflexión sobre la responsabilidad individual en el ascenso del nazismo. Un magnífico papel de Viggo Mortensen en nombre de todos aquellos que miraron para otro lado. Son la mayoría, los que siempre intentan convencer al resto de que no pasa nada, de que así son las cosas. De que los que critican son una pandilla de resentidos o unos malfollados. Franquistas en Madrid en los sesenta, del peneuve en la Vizcaya de finales de los setenta y del pesecé en la Barcelona de los ochenta... Son el mismo perfil y su mantra es siempre el mismo: haga como yo y no se meta en política.   Un escritor con una convulsa vida personal, un amigo judío y, de fondo, el desmoronamiento de una nación. El triunfo de aquellos a los que el futuro les pertenecía

Pero la película avanza y uno se da cuenta de que siempre es más importante, en cualquier aspecto de la vida, poder mirarse al espejo cada mañana cuando uno se levanta, que acostarse contándose mentiras para tranquilizar su conciencia.

La película es buena. Y es desasosegante. Me daba un aire al paradero desconocido de Kressmann Taylor.

Buen cine para un sábado cualquiera.

11.10.12

Los hermanos de sangre...


Acabé con los Hermanos de Sangre. Muy superior, desde luego, a The Pacific. La historia de la Easy Company, desde su formación en los EEUU hasta el final de la guerra en Baviera, pasando por el Desembarco, Holanda, Las Ardenas, Bastoñe y el descubrimiento de los aterradores campos nazis de exterminio. Una historia bien narrada, para hacer seguir al espectador desde dentro el horror de la Guerra mundial, y la fatalidad que persigue a los soldados en todas las contiendas. El frío, la nieve, el barro, la niebla. El último año de la guerra no fue un paseo militar para los norteamericanos, y los alemanes vendieron cara su derrota. Muchos jóvenes estadounidenses quedaron para siempre en aquellos fríos bosques europeos, como puede verse también en la magnífica búsqueda del soldado Ryan que Spielberg puso en pie unos años antes. Europa, en especial Francia, no sólo no se lo agradeció sino que, como ya comenté aquí al hilo del magnífico ensayo de Judt, se dedicó a intentar olvidar que sin ellos hubiéramos acabado bajo el yugo nazi o bajo la tiranía soviética.
Una serie para ver y, quizá, para no olvidar

5.3.12

Reflexiones al natural...

El libro de Binet desliza algunas reflexiones, pocas, sobre el carácter del nazismo y de sus dirigentes. Después de la obra de Arendt sobre la estancia de Eichmann en Jerusalen, hay poco que añadir. El mal era la esencia del nazismo. Y su banalización, la condición necesaria para su triunfo. Un motivo más para desconfiar de la democracia. Algo que debe vacunarnos contra las tonterías de las mayorías. La esencia del Estado moderno ha de ser el respeto al Estado de derecho y a las minorías. Y ninguna mayoría debe poder cambiar eso. El resto, ¡quia! En cualquier caso, la vida de algunos de estos dirigentes me hace ir más allá. Y es que hay algo siniestro en la historia de todos estos gerifaltes nazis: estibadores de puerto, pajilleros, boxeadores frustrados, pintores resentidos, hay algo siniestro, digo, en cómo pudieron hacerse con el poder en un país como Alemania. Un poco lo que ha pasado en el país vasco desde los años setenta, la gente más bruta, los más borricos del pueblo, asesinando y asegurando que con ello hacían política. Supongo que eran un reflejo de un mundo enfermo. Sociedades enfermas atravesadas por ese estúpido complejo de superioridad que todos los grupos humanos padecen en algún momento y que se agravó por el cientificismo; un poco la misma idiotez que el doctor Robert en Cataluña o Sabino en Vizcaya. En Alemania fue a mayores porque había dinero y poder, pero el esquema es el mismo: soy un superhombre. Aprendido ya desde la cuna: somos mejor que los demás y nos tienen envidia. Es curioso porque de todos ellos el único que daba el arquetipo de ario era Heydrich. Y era tan super hombre que acabó muriendo por las esquirlas de una bomba que ni siquiera lo alcanzó. Menudo payaso.


Ps: “La masa, en sentido moderno, nace con la implantación del servicio militar universal y obligatorio. En agosto de 1793, la Convención decretó la movilización general de los franceses solteros entre 18 y 25 años y a consecuencia de esta leva masiva los efectivos del ejército superaron el millón de hombres, un contingente desconocido hasta entonces”.

Gomá, Javier: Ejemplaridad pública. Taurus, Madrid, 2010. Página 66.

30.12.06

Reflexiones sobre un libro (I)

Acabado, en pleno vuelo, la Historia de un alemán, de Sebastian Haffner. Interesante y recomendable. Algunos apuntes de interés:
  • «El alma colectiva y el alma infantil reaccionan de una forma muy parecida. Los conceptos con los que se alimenta y moviliza a las masas nunca serán lo suficientemente infantiles». (Página 24)
- Me ha llamado la atención este párrafo. El alma colectiva como el alma de un ninho. El desprecio a los matices, a las oraciones subordinadas, claves para llegar a algo en el mundo moderno. Nunca mais, guerra no, non a la lou. ¿Le suena todo esto de algo, desocupado lector?.
  • «En aquélla época toda una generación aprendió -o creyó aprender- que es posible vivir sin lastres. Los años anteriores habían sido una buena escuela preparatoria para el nihilismo». (Página 58).
- El desprecio a las ensenhanzas del pasado. La sensación de que se puede crear un hombre nuevo en cada generación, de que es posible reinventar la historia. La sensación, en definitiva, de que «el futuro les pertenece». El nihilismo postmoderno como respuesta cuando no se sabe estar a la altura de los tiempos.
PS. Hace frío. Al fin y al cabo, es invierno y estamos en el mar del norte.

PS 2. No derramaré una lágrima por la muerte de un genocida que, por una vez, no ha muerto plácidamente en la cama.
PS 3. Ya lo dice tráfico. Llega la navidad y hay más accidentes de los normales. Larga vida a la inteligencia preclara de nuestro amado guía.