15.10.19
Lo que no se ve
12.9.19
Periodistas en el foco
3.8.19
Pioneros -o cuando el pueblo habla-
Un intento moderno y limpio de resumir la volcánica vida de Gil, un populista estafador que pensó que todo era posible en aquella España. Su error, se intuye en la serie, fue atacar Ceuta y Melilla. Aquello sí que acojonó a todo el mundo y la maquinaria del Estado fue a por él.
Recomendable para el estío. El problema de pensar que la voz del pueblo es la voz de Dios.
PS: papelón el de Cerezo, por cierto, como se ve en la serie.
29.4.19
El futuro del trabajo, por hablar de algo interesante
1.12.18
Sucesión
1.7.16
Acabar los Sorprano y otras desgracias
Una desgracia, se mire por donde se mire. Entiendo su fama, fue la serie que lo cambió todo: ni buenos muy buenos ni malos muy malos. Detrás vino, superándola, The Wire, pero creo que ambas forman parte de la historia de la televisión.
Por cierto que el final de la serie ni me parece tan malo ni tan polémico. Magníficamente rodado, por cierto, cierra una serie pero deja al espectador con muchas preguntas en la boca. Como debe de ser.
27.1.16
Hablando de series
El futuro ya está aquí.
25.1.16
Series
11.6.14
Los Tronos, en el juego y en la vida
Hablando de tronos, plena normalidad institucional: 299 votos a favor de la abdicación sobre un total de 350. Y un apoyo veinte puntos superior al de la forma alternativa de gobierno. Las de la Kuadra, herederos de la ETA, se han salido para no votar, cosa que agradezco de corazón, ya que así han elevado el nivel ético de la ley aprobada. Su presencia, siempre repugnante, hubiera empañado un día como este.
7.2.13
Colapso (¿En el cine?)
16.11.12
Cine ameno
11.10.12
Los hermanos de sangre...
17.9.12
Hermanos de sangre...
19.10.10
Una ciudad sobre la colina...
Terminé de ver John Adams, cortesía de James. Qué buena serie. Qué buena compañía la HBO, que todo lo que hace lo hace bien. Qué gran papel el del Paul Giamatti. De todos los padres de la nación americana, Adams era el más desconocido para mí. Ahora soy capaz de ponerles cara no sólo a él y al resto de líderes de la revolución americana, sino que además soy capaz de comprender algunos matices. La personalidad arrolladora y atractiva de Thomas Jefferson, de cuya pluma salió la esencia de la Declaración de Independencia, el respeto que inspiraba Washington, la hedonista y brillante personalidad de Franklin, el radicalismo de Hamilton…
La historia de la independencia de las colonias británicas de la costa este del norte de América es una historia fascinante, no sólo porque fue una revolución triunfante en verdad, no como la francesa, sino porque muchos de nosotros venimos intelectualmente (al menos en parte) de ahí. Porque muchas de las cosas que nos han pasado vienen de ahí. La puesta en práctica de la teoría de los gobiernos limitados, la libertad como esencia, la búsqueda personal de la felicidad como un derecho inalienable… La historia, en suma, de una ciudad sobre la colina, a la que todos miran…
Una serie muy buena, en la línea de Roma, que complementa bien cualquier lectura o conocimiento de tipo medio que tangamos sobre la época, desde los primeros motines a finales de los sesenta en Boston, hasta la consolidación del nuevo Estado en el primer tercio del siglo. Cuando la vean, pensarán cómo yo, en aquellos versos de Shakespeare en Twelfth Night: “No temáis la grandeza”.
PS: Thomas Jefferson escribió una vez: “El Dios que nos dio la vida nos dio al mismo tiempo la libertad: puede que la violencia las destruya, pero no puede separarlas”



