18.3.17
Acción
31.3.16
Cine del bueno y español
Buen cien, con un guion bien escrito (¡ahhh los guiones!, cuánto han tenido que ver en los buenos datos del cine español) y con bastante sentido del humor. Una trama bien desarrollada y con una fotografía fantástica de una Valencia gris y desdibujada. Está muy bien Tosar, como siempre, y fantástica la interpretación de Rodrigo de la Serna.
Una farsa que, para nuestra desgracia, suena creíble en algunos momentos.
13.12.15
Las crónicas diplomáticas
7.2.13
Colapso (¿En el cine?)
21.1.13
Historia (cine)
17.1.13
Político (cine)
Me llegó una película rodada hace cien años. En ella se recrea el asesinato y posterior entierro de José Canalejas, líder liberal, y presidente del gobierno en aquel momento. La historia de España es una sucesión de asesinatos inoportunos, siempre en el peor momento, como el de aquel héroe de los Castillejos, asesinado antes de conocer a la monarquía democrática. El corto dura apenas siete minutos, pero la reconstrucción del magnicidio es magnífica, teniendo en cuenta los medios con los que se trabajaba en la época. El resto del documento es muy interesante, ya que las imágenes del entierro y del duelo son auténticas. La veía y pensaba en el libro que tengo mediado, regalo de Batera, sobre el poder político y la comunicación. Ya hablaremos de él. Pensaba, digo, en el impacto que el cine tuvo en los países occidentales durante el primer tercio del XX. Los ciudadanos de provincias, que eran todos en realidad, podían ver cómo mataban a su presidente del gobierno. Debió de ser algo espectacular.
Lo imagino en la Zamora de principios del XX, con la gente comentándolo a la salida de la misa de doce: han matado a Canalejas, y lo han matado varias veces, a lo que se ve…
21.4.12
Guárdate de los idus de marzo...
Fuimos, por fin, a ver Los idus de marzo. Me pareció una película magnífica. El viaje a la madurez de un asesor político con las primarias demócratas como telón de fondo. La vida política es la vida de la lucha por el poder. Y el poder corrompe. La necesidad de entender algunas cosas, como por ejemplo la importancia de la lealtad: a la supervivencia se llega si uno es capaz de rodearse de gente leal. De gente que no te abandonará. De gente que te ayudará cuando llegue el momento. Magníficos secundarios, con un brillante Giamatti, un brillante Hoffman, y un brillante, claro Clooney. Sin lealtad no hay vida pública. Saber de quién puedes fiarte y de quién no. Quien quiere utilizarte y quien te aprecia por lo que eres. Quien es tu amigo y quien no lo es.
Las miserias de los discursos. Las miserias de la política. Las miserias de la vida.
Y una conclusión clara, que me aportó Paco hace muchos años, cuando aún éramos un país rico y yo empezaba a entender algunas claves toledanas: “No te engañes Perdidaco, de obispo para arriba, ninguno cree en Dios...”



