Mostrando entradas con la etiqueta cine político. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine político. Mostrar todas las entradas

18.3.17

Acción

Estuvimos viendo U-571, una película bélica sobre los esfuerzos aliados por hacerse con la máquina Enigma durante la segunda guerra mundial. Pasable.



Nos pusimos también con Leones por corderos, de Robert Redford. Historias sobre Afganistán y sobre la manipulación que acompaña a todas las guerras. Interesante, pero creo que no ha envejecido bien.


31.3.16

Cine del bueno y español

Nos acercamos a ver Cien años de perdón, la última película de Daniel Calparsoro



Buen cien, con un guion bien escrito (¡ahhh los guiones!, cuánto han tenido que ver en los buenos datos del cine español) y con bastante sentido del humor. Una trama bien desarrollada y con una fotografía fantástica de una Valencia gris y desdibujada. Está muy bien Tosar, como siempre, y fantástica la interpretación de Rodrigo de la Serna.

Una farsa que, para nuestra desgracia, suena creíble en algunos momentos.

13.12.15

Las crónicas diplomáticas




La veta cómica de la política. De los jefes enloquecidos. De cuando el día a día te come por completo. 

Cine inteligente. Buen cine. 




7.2.13

Colapso (¿En el cine?)


Estuve viendo Too big to fail, una producción de mi adorada HBO en la que se explica aquella semana terrible de septiembre de 2008, cuando cayó Lehman y cuando el sistema financiero norteamericano estuvo a punto de quebrar. Una recreación muy interesante de lo que debieron de ser aquellos días, con la pugna entre la FED de Bernanke, el Secretario del Tesoro Paulson y las grandes empresas de Wall Street, con AIG y la propia Lehman a la cabeza.

Quizá lo más interesante es comprobar, de nuevo, la explicación de Taleb, centrada en la inutilidad de la economía como ciencia, es la explicación más sensata a todo este desconcierto que nos inunda. Nadie sabe bien cómo se causan las crisis y nadie sabe bien como salir de ellas. 

Ese es nuestro drama: los socialistas de todos los partidos reclaman “medidas de estímulo y crecimiento” como si tuvieran alguna en la cabeza, pero en realidad nadie sabe cómo hacer que la máquina vuelva a ponerse en marcha.

Quizá sólo salgamos de esto con trabajo duro y honradez. Esa ética que nos dejamos por el camino mientras mirábamos con desprecio a la gente que ganaba dinero con el sudor de su frente.

Quizá no haya más receta que esa.

Asumir que la vida es un trayecto complejo, difícil, lleno de recovecos,  y que sólo se puede recorrer desde el esfuerzo y, siempre, con buenas compañías…

21.1.13

Historia (cine)


Cine e historia. Una noticia magnífica para rastrear la vida del país en el que crecieron nuestros abuelos y se criaron nuestros padres. El NoDo está disponible en la web de Televisión española. Una herramienta necesaria para comprender el cambio social que se produce en España entre el año cincuenta y el año setenta. Sin ese cambio no entenderíamos nada de lo que hoy es nuestro país. Quizá porque el siglo XX, en su sentido metafórico, no llegó a nuestro país hasta esa época: somos capaces de reconocer(nos) en fotos o imágenes de aquella España de 1960, pero nos cuesta reconocernos en una de 1940. Aquella España de la guerra, de los exiliados, de las fincas campesinas, de un campo repleto de habitantes, desapareció con los grandes movimientos migratorios hacia las ciudades que se producen en aquellos años. Sólo así entendemos el crecimiento de Madrid, de Barcelona o de Guipúzcoa. Solo así entendemos lo que somos y comprendemos el vacío en el que ha quedado Castilla...

Decía el otro día en el mundo César Antonio Molina que: “si no me hubiera ido de Galicia no hubiera hecho todo lo que he hecho”.

Aquella España, ya sin curas, que nos convirtió a todos en migrantes y que, a cambio de vaciar las iglesias, llenó las facultades. 

Aquella España en la que abrimos los ojos...

17.1.13

Político (cine)


Cine político, podríamos decir. 

Me llegó una película rodada hace cien años. En ella se  recrea el asesinato y posterior entierro  de José Canalejas, líder liberal, y presidente del gobierno en aquel momento. La historia de España es una sucesión de asesinatos inoportunos, siempre en el peor momento, como el de aquel héroe de los Castillejos, asesinado antes de conocer a la monarquía democrática. El corto dura apenas siete minutos, pero la reconstrucción del magnicidio es magnífica, teniendo en cuenta los medios con los que se trabajaba en la época. El resto del documento es muy interesante, ya que las imágenes del entierro y del duelo son auténticas. La veía y pensaba en el libro que tengo mediado, regalo de Batera, sobre el poder político y la comunicación. Ya hablaremos de él. Pensaba, digo, en el impacto que el cine tuvo en los países occidentales durante el primer tercio del XX. Los ciudadanos de provincias, que eran todos en realidad, podían ver cómo mataban a su presidente del gobierno. Debió de ser algo espectacular. 

Lo imagino en la Zamora de principios del XX, con la gente comentándolo a la salida de la misa de doce: han matado a Canalejas, y lo han matado varias veces, a lo que se ve… 

21.4.12

Guárdate de los idus de marzo...

Fuimos, por fin, a ver Los idus de marzo. Me pareció una película magnífica. El viaje a la madurez de un asesor político con las primarias demócratas como telón de fondo. La vida política es la vida de la lucha por el poder. Y el poder corrompe. La necesidad de entender algunas cosas, como por ejemplo la importancia de la lealtad: a la supervivencia se llega si uno es capaz de rodearse de gente leal. De gente que no te abandonará. De gente que te ayudará cuando llegue el momento. Magníficos secundarios, con un brillante Giamatti, un brillante Hoffman, y un brillante, claro Clooney. Sin lealtad no hay vida pública. Saber de quién puedes fiarte y de quién no. Quien quiere utilizarte y quien te aprecia por lo que eres. Quien es tu amigo y quien no lo es.

Las miserias de los discursos. Las miserias de la política. Las miserias de la vida.

Y una conclusión clara, que me aportó Paco hace muchos años, cuando aún éramos un país rico y yo empezaba a entender algunas claves toledanas: “No te engañes Perdidaco, de obispo para arriba, ninguno cree en Dios...”