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22.2.16

Fracasos

La idea de generar naciones en el último tercio del siglo XX estaba claramente condenada al fracaso. El concepto de nación es un concepto del XIX, y quien no lo logró en aquel momento, no iba a lograrlo después. El otro día en Revista de Libros, el gran Juaristi, reseñando un texto sobre los mitos del nacionalismo que tiene muy buena pinta, escribía el obituario de la nación vasco con palabras concisas:

"La verdad es que la decadencia simultánea del campesinado y del vascuence había sido el motivo dominante en la literatura eusquérica desde comienzos del siglo XIX, pero la pérdida del eusquera fue tan fatalmente ineludible como la de otros elementos íntimamente vinculados a la civilización campesina vasca (por ejemplo, el catolicismo tradicional y su expresión política, el carlismo), y aunque el nacionalismo tratara de darles continuidad a través de versiones «normalizadas» o «modernizadas», no lo consiguió ni a medias. La secularización ha cundido en el País Vasco como en cualquier otra parte del Occidente posindustrial y el vascuence normalizado es hoy una lengua zombie, ni viva del todo ni del todo muerta, mantenida por literatos, cantantes y actores generosamente subvencionados, y por funcionarios, profesores y locutores y presentadores de la radiotelevisión autonómica. Fuera del sector público, esa jerga no tiene futuro ni presente."

La vieja que pasó llorando nos ha causado a todos mucho dolor. Pero hace tiempo ya que hay que dejarla marchar. 

23.3.15

Un párrafo clave

Las Comunidades imaginadas, de Anderson. Ya hablamos de ello en su momento. Esa idea tan potente de la magia del nacionalismo. Aquí va el párrafo completo. Hay tanta verdad en él que hay que leerlo varias veces para entenderlo del todo...

"El siglo de la Ilustración, del secularismo racionalista, trajo consigo su propia oscuridad moderna. Con el reflujo de la creencia religiosa no desapareció el sufrimiento que formaba parte de ella. La desintegración del paraíso: nada hace a la fatalidad más arbitraria. El absurdo de la salvación: nada hace más necesario otro estilo de continuidad.[...] la magia del nacionalismo es la conversión del azar el destino."

Algo de esto se le intuye a Campagnon en su magnífico libro Los antimodernos. Y ahí está una de las vías más interesantes de investigación y de análisis que se me ocurren. Lástima no tener tiempo para todo...