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5.11.13

Ventas, y compras...

Parece que ya es definitivo. NTT, un compañía de cacharrería japonesa, va a comprar everis. Es, quizá, el final de un sueño. El de aquellos que en un taxi, hace ya casi veinte años, decidieron que había que crear una compañía diferente. Una empresa no solo para buenos profesionales, sino también y sobre todo, para profesionales buenos. Una empresa implicada en la creación de ciudadanía. Pero implicada de verdad... sin bobadas intermedias

Las empresas, cuando crecen, necesitan músculo financiero. Sin él, no hay nada que hacer. Y a la everis, la vieja DMR en la que me hice mayor, le hace falta mucho músculo para seguir creciendo. Para jugar en otras ligas, las de los contratos mundiales de setenta u ochenta millones de euros. Y para seguir asombrando con unos números y una forma de gestionar prodigiosa: líderes en Chile, creciendo a toda velocidad en Colombia... 

Suerte en esta nueva etapa. Aunque sé que, conociendo a los que por allí andan, no la van a necesitar, porque la suerte es para los perdedores...



4.5.12

Lecturas desde la sociedad civil


La sociedad civil. Un sueño quizá inalcanzable. Mis amigos, muchos y buenos, de everis me hicieron llegar el libro que resultó del proyecto Transforma España, un ensayo de la Fundación Everis para encontrar entre todos las claves que permitan cambiar la cultura de nuestro país. Detrás del proyecto, Marc Alba, quizá uno de los socios más interesantes que hay en la firma. Detrás de la compañía, un grupo de gente que, por su forma de trabajar, hacen bueno aquello de que los españoles, durante siglos, fuimos los prusianos del sur de Europa.
Una vindicación del esfuerzo y del talento, una vindicación necesaria en un país como el nuestro, una sociedad compuesta a partes iguales de franquistas clericales y sindicalistas perezosos que comparten, con la misma pasión, el odio al mercado, el odio a la libertad y el odio a la excelencia.
Léanlo despacio.