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28.12.07

Retirada

Aprovecho la vuelta de Jimena de provincias para pasar por la biblioteca mientras hago tiempo para ir a buscarla. Aunque estoy ya más entero, me fatigo enseguida. Saco tres libros, con la esperanza de leerlos lo que queda de vacaciones, si es que el trabajo me lo permite. Detrás de los dos primeros llevaba cierto tiempo:
  • Confesiones de un diplomático, de Inocencio Arias, el hombre que representaba a España en la ONU cuando comenzó la guerra de Irak. Quiero conocer su versión.
  • Corre Rocker, algo así como las memorias de Sabino Méndez, un compositor musical que en la última campaña apoyó a Ciudadanos. En fin, Loquillo forma parte de mi adolescencia, así que quiero conocer también su visión de los ochenta.
  • La España de Primo de Rivera, de González Calleja. Se trata de un periodo que conozco poco, más allá de los tópicos al uso. A ver qué tal.
En fin, mañana, y de cara a celebrar que por fin acaba este año, Jimena y yo marchamos a la provincia de Cádiz. Unos días de relax por Jerez, Barbate, Cádiz, Vejer, Arcos... Llevamos coche y gps, así que se admiten sugerencias respecto a lugares interesantes para ver, posadas para almorzar y caldos locales para degustar. Ya lo dijo Julio Camba. Como fuera de casa no se está en ningún lado.

4.7.07

Todo está en los libros

Acabado Ciudades en Marcha, de Toynbee. Las ciudades como metáfora de la modernidad. Tras hacer un repaso al papel de las ciudades en la historia, el autor reflexiona sobre las “ciudades-capitales”, para terminar con una profecía sobre el advenimiento de la “ciudad-mundo”. Vayamos por partes. Cuando el autor realiza un recorrido histórico sobre el papel de la ciudad, o sobre la evolución de la misma en diferentes zonas del mundo (porqué Tebas era una buena capital para los egipcios pero porqué en China ha sido mucho más difícil encontrar una), el lector se siente apabullado. Es un torrente de erudición que nos recuerda lo poco que sabemos, en general, de un montón de cosas. Toynbee conoció en persona el crecimiento de las ciudades (nació en 1889) y adivinó con sagacidad el paulatino declive del mundo rural. Empero, cuando profetiza la llegada de la “ciudad-mundo” comete algunos errores de interpretación que, en ningún caso, desmerecen al conjunto de la obra. Una buena lectura no sólo para curiosos impenitentes, sino también para políticos que trabajan en el ámbito local y quieren conocer un poco más sobre la fascinante historia de aquellos lugares en los que, lo decían los clásicos, “el aire hace libre al hombre”.


Finalizo también los Viajes de Jorge Juan y Santacilia del profesor Soler Pascual. La historia de Jorge Juan es fascinante; siempre vinculado a la Real Armada, con poco más de veinte años marchó a América, junto con Antonio de Ulloa, para participar en una expedición científica organizada por la Real Academia de Ciencias de París con el objetivo, entre otros, de demostrar que la tierra no era una esfera perfecta. Permaneció en América nueve años, en los que residió en Lima, Guayaquil, Quito, Chile… y allí hizo muchas otras cosas; midió latitudes, propuso planes para mejorar las defensas de los dominios americanos de la Monarquía, defendió las costas de los corsos ingleses. Vuelto a la península, la Corona lo envía de espía a Londres, con el objeto de conseguir información sobre la forma en la que los ingleses construyen sus barcos. De nuevo en España, organiza la Escuela de Guardias Marinas, y supervisa los astilleros de El Ferrol y de Cartagena hasta que la Corona lo manda de embajador a Marruecos. Aún tuvo tiempo de fundar el Real Observatorio Astronómico de Madrid y de ser nombrado, años antes de morir, Jefe de Escuadra de la Armada Real.

El libro, que está bien escrito, se basa sobre todo en los escritos de Jorge Juan, de ahí que el autor aporte poco valor añadido, más allá de ordenar cronológicamente la vida del marino. Recomendable para quienes piensen, en la izquierda, que España es un país desastroso y que siempre ha sido el “enfermo de Europa” y para quienes, en la derecha, piensen que el XVIII es un siglo de decadencia por la llegada al trono de una dinastía francesa.

Principio la Suite Francesa, de Irène Némirovski, y tengo ya mediada La maleta, de Sergei Dovlatov. Ya les iré contando

Cita

Una ciudad es una agrupación humana cuyos habitantes no pueden producir, dentro de sus límites, todo el alimento que necesitan para subsistir. Este rasgo es común a las ciudades de todas clases.

Toynbee, Arnold: Ciudades en marcha. Alianza editorial, Madrid, 1971. Pág. 16