Uno vino a España, un país plural, serio, digno y solidario. Fue a hablar a
El otro dictador fue a los Estados Unidos. Como todo el mundo sabe, un país fascista, analfabeto y gobernado por un zafio. También fue a una Universidad. Lejos de ser condecorado, el presentador le espetó que “Usted tiene todos los signos de un dictador cruel y mezquino, y cuando viene a un sitio como éste se le ve simplemente más ridículo”. El público lo abucheó y se partió de risa oyéndole explicar que en su país no hay ni un solo homosexual. Al acabar, el presidente de la institución académica le retó a que permitiera en su país “la misma libertad de expresión que nosotros le hemos concedido hoy aquí", y le propuso, obviamente sin éxito, que una delegación de la universidad recorriera Irán explicando el modelo de democracia occidental.
PS: Juan de Mairena es el prototipo de los profesores de la institución […] un rebelde como lo fue Giner. Un rebelde a sueldo del Estado liberal.
Marco, José María: Francisco Giner de los Ríos: pedagogía y poder. Península, Barcelona, 2002. Página 335.
PD: noticias para lectores catalanes, porque supongo que estas cosas no las da tevestrés: a una periodista la han echado de la cadena pública por expresarse en castellano, una de las dos lenguas oficiales de



