Llegué de adolescente a Jordi Sierra i Fabra. Algunos de sus libros fueron lecturas cercanas en aquella época. Le perdí la pista. Como a tantos otros. Un buen autor, de pluma fácil y de temáticas interesantes. Hace poco me hablaron de su Fundación "Taller de Letras" una iniciativa con una pinta magnífica, para acercar la lectura a los niños del Medellín colombiano.
Personas que ayudan a personas: eso es una magnífica definición de "compromiso"; más allá de vividores que no hacen ni el huevo por otras personas y luego van de comprometidos, poniendo el rostro crispado ante la cámara, por la vida...
Un niño que lee puede acabar siendo un adulto con futuro. Lo demás son bobadas...



