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27.3.10

La literatura, el cine y la vida

Acabé Adiós Camaradas, préstamo de Mrs Snow. Un poco en la línea de Si Sabino viviría, pero algo más flojo, en realidad. Simple divertimento para echar el rato, si tienen algo mejor a mano no lo lean. Fuimos al cine y esta vez nos equivocamos de medio a medio. El libro de Eli es un rollo de película, con una mística religiosa que deviene insustancial. Nunca me han gustado las películas postapocalípticas tipo MadMax. Con waterworld no me salí del cine porque estaba en ciudad ajena y es de mala educación. Un rollo, en fin, casi me quedo dormido.
Leí también El baile, una deliciosa pieza de Nemirovksy, el paso complicado de la niñez a la adolescencia, con la sociedad francesa de fondo. Breve y hermosa.
Y para cosas hermosas, Maite y Elena, los dos vástagos de Mi General, nacidos el 25 de marzo, como su bisabuela paterna. Enhorabuena a la madre y felicidad al padre, a Andoni y a las niñas.

PD: en un rato, en cuanto acabe de ofertar, a la Sanabria a echar la semana.

12.1.09

Estopa para todos

De vez en cuando se me cuela un divertimento entre tanto ensayo y tanto libro de historia. Oí hablar de Si Sabino viviría cuando lengua de trapo lo publicó hace tres o cuatro años. El otro día, saliendo del metro, lo vi en el Bibliometro y lo cogí. Lo he ventilado en apenas cuatro días. Un poco en la línea de El novio del mundo, que Belenguer me regaló hace años. La parte más interesante de este libro del guipuzcoano Zaldua es que es de verdad un libro ácido e irónico. Y lo es con todos, lo cual es muy de agradecer en estos tiempos de corrección política. En un futuro muy lejano, con cada país ocupando un planeta de la galaxia, Nueva Euskadi encarga a un detective maqueto que se haga con los restos de Sabino, porque necesitan su ADN para mantener el país. Los malvados españoles intentan también hacerse con los huesos del padre de la patria vasca. Y en medio, la lucha del detective a través de la galaxia. Ya digo que el libro reparte estopa a diestro y siniestro; riéndose principalmente de la mitomanía vasca y de la mitomanía española, lo cual, qué quiere que le diga, desocupado lector, me parece muy sano.
Para pasar el rato, entretenido. Empiezo ahora, contra los consejos del amic Roger, Sangre y Rabia, de Burleigh. Ya les contaré.

PS: “Posiblemente, el nacionalismo vasco no fue, en sus orígenes, sino un desquite personal de Sabino Arana contra Bilbao”.
Juaristi, Jon: “Bilbao, la metamorfosis de la ciudad” en Juaristi, Jon: Sermo Humilis (Poesía y poética). Diputación de Granada, Granada, 1999.  Página 29.

PD: en el pogromo antijudío de ayer domingo en Madrid, el manifiesto final lo han leído un ex procurador de las Cortes franquistas y la tal Aída. La intelectualidad española, faro de occidente