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13.4.14

The Americans

Empezada The Americans, regalo de cumple de los amigos. El mundo de los espías en los Estados Unidos de Ronald Reagan, al final de la guerra fría. La idea es irla alternando con juego de tronos y con Los Soprano. Apenas van dos capítulos. Una serie desasosegante. Ese mundo de las falsas identidades: cuando uno pretende ser quien no es, es fácil que acabe no sabiendo quién es en realidad. Y es que el entorno nos hace, y no somos tan bobos como para no cambiar con el mundo: uno no es el mismo si ha vivido fuera, como no son iguales los catalanes que retornan a Gerona después de años en Madrid, o los madrileños que pasan unos años en Galicia. Una serie interesante, ya digo, de medias verdades y de identidades ocultas. A veces tengo la sensación de que hablan en verdad en pachuecu y que, en el frío del invierno rayanos, los protagonistas se lavan en secreto siguiendo ritos ancestrales...

25.3.13

Sostiene Juaristi...


Sostiene Jon Juaristi en la página 62 de su culta y necesaria biografía sobre Miguel de Unamuno, editada por la Fundación Juan March que “En la Europa de las naciones, disueltas las sociedades estamentales, todo el mundo se vuelve en alguna medida plurilingüe, a consecuencia del entrecruzamiento de diversas lenguas que caracteriza la vida urbana. Como mínimo, nos movemos dentro de cuatro registros lingüísticos diferentes: la lengua de relación, del vicus, de la familia y de la calle, más o menos conformada según variantes locales; la lengua cultural, que es en la que aprendemos a leer y escribir; la lengua vernácula o antigua lengua del pagus, hablada en los entornos rurales; y la lengua clásica de la civilización a la que pertenecemos que en nuestro caso y el de Unamuno es, por supuesto, el latín”.

Lo sostiene Juaristi y yo pienso en ese castellano hablado en Madrid. En ese castellano normalizado hablado en la escuela. En ese senabrés, resto del pachuecu que se oía a la lumbre casa las tardes de invierno. Y pienso, claro, en ese latín del que todos venimos.