Mostrando entradas con la etiqueta Echarri Aranaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Echarri Aranaz. Mostrar todas las entradas

22.12.16

Los resultados

Rematé Regreso a Etxarri-Aranatz, un emocionante repaso a las vidas segadas de todas las personas que el nacionalismo de extrema izquierda de ETA mató en Navarra. Un buen trabajo el de Javier Marrodán para acercarse a la política (¿?) de exterminio de los que no pensaban como ellos. El terrorismo mata a uno para asustar a mil. Y le dio resultado. Claro que se lo dio. Aquí este párrafo revelador, hablando sobre Víctor Manuel Arbeloa. Léanlo despacio. La última frase es el epitafio de la libertad. 



Para ver candidaturas y resultados en la localidad desde 1977, aquí.

19.12.16

Regresar al horror

Me puse, azares de la habitación, con Regreso a Etxarri-Aranatz, un libro coral dirigido por el periodista Javier Marrodán, y cuyas primeras páginas recogen los recuerdos de la familia Ulayar en relación con el asesinato de su padre, cometido por dos vecinos del pueblo, los hermanos Vicente  (ahora Bixente) y Juan Nazábal. Un conjunto de historias sobre el terrorismo nacionalista ejercido de manera consciente y libre contra las personas que no pensaban como sus verdugos en la Comunidad Foral de Navarra. 

Un conjunto de historias, digo, sobre un terrorismo que logró parcialmente sus objetivos, y no hay más que ver la evolución electoral de pueblos como Echarri o Leiza para darse cuenta de ello...

Así se votó en Leiza la primera vez que en cuarenta años los vecinos pudieron hacerlo en libertad...




Y así se vota hoy en Leitza después de los años de plomo y de la muerte a manos de ETA de José Javier Múgica, concejal no nacionalista en julio de 2001.



12.12.16

Exterminio

Lo cuenta Gaizka Fernández en sus libros. A la transición llegaron vivas, y nunca mejor dicho, tres culturas políticas en el País Vasco. Las tres que llevaban casi ciento años protagonizando la vida del país: las izquierdas, los nacionalistas y las derechas. La organización terrorista ETA, nacionalista y de izquierdas, puso en su punto de mira, y nunca mejor dicho, a las derechas. Una sistemática campaña de exterminio que empezó con la campaña contra alcaldes y que en pocos años barrió del mapa cualquier manifestición pública de las derechas no nacionalistas. El caso, que cuenta Iñaki Arteta en su última película, de Luis María Uriarte, alcalde de Vedia, que se negaba a utilizar la bicrucífera porque era la bandera de los nacionalistas, no la de todos los vascos. Asesinado por no ser nacionalista. 

Lo mismo que otros muchos alcaldes, tan vascos como sus asesinos, pero liquidados por pensar de otra manera. El alcalde de Oyarzun, Echeverría Albisu, el de Galdácano, Legorburu; el de Olaverría, Vivo Undabarrena; Ulayar Licega, el de Echarri Aranaz...

Claro que había ciudadanos de ascendencia vasca pata negra que pertenecían a la derecha no nacionalista; pero había que ser un héroe para hacerlo público en el País Vasco y en Navarra desde mediados de los setenta.

Claro que fue una campaña de exterminio por motivos ideológicos. Y claro que dio resultados. En Echarri Aranaz, por ejemplo, los tres partidos claramente no nacionalistas (UCD, PSOE y AFN) obtuvieron en las elecciones de 1977 casi un 40% de los votos en el municipio. En las municipales de 1987, por ejemplo, ningún partido no nacionalista pudo presentar candidatura en el pueblo. 

Completado el trabajo, en las municipales de 2015 Batasuna obtuvo el 71% de los votos.

Claro que dio resultados...