Mostrando entradas con la etiqueta Notas sobre el nacionalismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Notas sobre el nacionalismo. Mostrar todas las entradas

17.2.15

Isonomía, frente a la basura

Los candidatos de la alegre muchachada y su concepción plurinacional (¿?) del Estado. El otro día nos atizaron un artículo en Público que va contra la línea de flotación de lo que que debería de ser la socialdemocracia de un país europeo: la isonomía

Reivindicar a estas alturas derechos diferentes de los ciudadanos en función de su lugar de residencia es no haber entendido nada de los siglos XIX y XX. Pero nada de nada. 

Han visto tanto Juego de Tronos que al final quieren volver a aquel mundo.

Ya señalaba Orwell en sus Notas sobre el nacionalismo que "Los comentaristas políticos o militares, al igual que los astrólogos, son capaces de sobrevivir a cualquier error, porque sus seguidores más devotos no acuden a ellos en busca de una apreciación de los hechos"

10.2.15

Éramos todos tan jóvenes

El País del sábado caldeaba el ambiente con vistas a la manifa nacional-lingüística del domingo. Y lo hacía con la melancólica crónica de un tal Pereiro. Tan melancólica que el tono parecía sacado del año 1977 ó 1978: "se dispara el número de castellanohablanes en Galicia". Como si fuera una epidemia. 

Esa visión. Esa: la lengua se muere ya que los jóvenes falan poco galego. Esa vieja que pasó llorando, lo sabemos todos los que hemos leído a Cruise O´brian, era la patria. Nuestros niños abandonan la lengua que nosotros imaginamos ligada a la tierra. Y por ello soñamos a nuestros abuelos recriminándonos desde el más allá el abandono de lo más sagrado. El idioma se muere...

Esa visión esencialista de las lenguas. Esa visión tan dañina, que entiende que, después de cuarenta años de democracia, a los ciudadanos hay que "normalizarlos" ya que se ve que son anormales.

Esa visión tremenda que considera sujeto de derechos a una herramienta.

Esa visión de que el mundo se acaba porque nosotros nos hacemos mayores... 


PS: George Orwell escribió en sus deliciosas Notas sobre el nacionalismo que "todo nacionalista acaricia la idea de que el pasado puede alterarse. Pasa la mayor parte del tiempo en un mundo fantástico en el que las cosas suceden como deberían suceder -en el que, por ejemplo, la Armada Invencible triunfó o la Revolución Rusa fue aplastada en 1918-, Y, cuando es posible, no duda en transferir fragmentos de su mundo a los libros de historia."

23.1.15

¿Qué es el nacionalismo? (Orwell)

Acabado el delicioso y breve ensayo "Notas sobre el nacionalismo", de George Orwell. Algunas reflexiones magnificas, que espero poder ir compartiendo por aquí, desocupado lector:

¿Qué es el nacionalismo?, nos preguntamos. 

Ahí va la respuesta de Orwell.

"Cuando digo nacionalismo me refiero antes que nada al hábito de pensar que los seres humanos pueden clasificarse como si fueran insectos y que masas enteras integradas por millones o decenas de millones de personas pueden confiadamente etiquetarse como buenas o malas."


13.1.15

Orwell en Nubico

Los reyes me trajeron una suscripción a Nubico. Así que con ello estoy. Fácil lectura, catálogo razonable y acceso intuitivo. En el debe, tengo la sensación de que no permite ni copiar ni compartir citas. Y en este mundo cada vez más conectado, una parte de la lectura ha de ser social o no será. 

De momento, encontré el magnífico Notas sobre el nacionalismo, de George Orwell.  Un libro con el que intenté hacerme (en papel) muchos años ha, en aquella Fronda de leyenda. Algunas de sus reflexiones siguen siendo válidas tantos años después...


17.12.05

Otra reflexión más

Creo que también es una reflexión edificante. También andaba por una carpeta de casa. El final es brutal.

"En la biografía del licenciado Poza, converso hispanoflamenco que usurpó a los judíos españoles su genealogía y sus tradiciones para crear con ellas otro pueblo, el pueblo vasco, he encontrado una regocijante réplica del Moisés freudiano (por si fuera poco, no falta siguiera la traición final del pueblo elegido). Pero este chiste, novela o como se le quiera llamar, revela algo que inconscientemente sabemos todos, aunque ese saber se ignore a sí mismo. Algo que intuyó oscuramente Orwell cuando escribió, en sus Notes on Nationalism (1945):
Uno descubre muy a menudo que los grandes líderes nacionales, o los fundadores de movimientos nacionalistas, no pertenecen al pueblo que han enaltecido. Algunas veces son puros extranjeros o, más a menudo, vienen de áreas periféricas donde la nacionalidad es dudosa. Sobran ejemplos: Stalin, Hitler, Napoleón, De Valera, Disraelí, Poincaré, Beaverbrook. El movimiento pangermanista fue en parte la creación de un inglés, Houston Chamberlain. Durante los pasados cincuenta o cien años, el nacionalismo transferido ha sido un fenómeno común entre los intelectuales literarios.
Según Freud, tal fenómeno se remontaría por lo menos al siglo XIV a. C. Creo haberlo descubierto también en el nacimiento del particularismo vasco, pero estoy lejos de atribuir mérito alguno al hallazgo. Porque eso que todos sabemos, aunque la resistencia a admitir que lo sabemos sea a veces atroz, es que las identidades individuales o colectivas son siempre ilusorias, que toda identidad es siempre usurpadora de una identidad ajena, y que en el fondo de cada uno de nosotros habita el Otro y suyos son nuestros fantasmas más queridos.

Del final del libro Vestigios de Babel, de Jon Juaristi.