Más conceptos interesantes en Tertulianos, el libro de Villarreal. Lo que escribió Alterman y el concepto de "tertuliocracia" lo más parecido a una aristrocracia en la capital del Imperio. Estos miembros son algo así como "una casta que grita a los
estadounidenses al oído los susurros que se escuchan en los cenáculos del
poder".
El autor hace un repaso a los
orígenes del género, desde aquel Gato al agua hasta Al rojo vivo, el
programa que lo cambió todo. ¿Y el paso de los periodistas a los
politólogos?, la llegada de perfiles tóxicos por espectaculares, como el de un desconocido Pablo Iglesias, a lomos de la crisis de 2011
Salen también en el libro personajes que están a medio
camino de una cosa y otra, como Teodoro León Gross: "La opinión es uno de los beneficiados de ese abaratamiento del periodismo y el segundo es el
espectáculo". Luego está la parte de la pluralidad, cómo se asegura.
¿Cómo sabes dónde te ponen? ¿te preguntan a qué lado de la mesa quieres ir?
Y una de las claves que da el autor, no importa lo
aparentemente plural que sea una mesa de análisis, si ciertos contenidos están
vetados o ciertos enfoques se presentan de una forma tergiversada. Desde
Moncloa se sigue a los tertulianos porque se es consciente de lo que son y de
la capacidad que tienen.
Y luego está el prestigio del "todo mal". Sostiene el autor que "La prensa convencional resalta lo
que está mal en la política, sin decirnos también qué está bien", escribió
Thomas Paterson, profesor en Harvard, tras la primera victoria de trump.es, una
versión de la política que premia una rama particular. Cuando todo se presenta
como profundamente defectuoso, no tiene sentido hacer distinciones al
respecto, lo cual beneficia a aquellos que tienen más defectos.
"El accidente
automovilístico que fueron las elecciones de 2016 tuvo muchos conductores. Los
periodistas no estaban solos en el coche, pero sus huellas dactilares estaban
por todo el volante". El problema de Biden, y cómo todo El Mundo dio por
supuesto que estaba bien y los analistas progresistas consideraron que era de
mala educación hablar de su mala salud...