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18.9.15

Bajando - Batalha

Nos coge la noche ya en territorio portugués. Paramos en Aveiro. La costa de la plata. La Venecia del oeste. La legendaria amabilidad portuguesa. Al día siguiente, seguimos de camino. Vamos hacia el Monasterio de la Batalla. Ya saben. Otro Mito más de la Edad Media. En plena lucha dinástica, se enfrentan los castellanos contra los portucalenses en Aljubarrota. La victoria, de la mano de Dios para la mitología portuguesa, cayó del lado luso gracias a Nuño Álvarez (Nuno Alvares) un capitán intrépido, a uno de esos héroes joseantonianos que era mitad monje mitad solado. El monarca  y el capitán luso prometieron un monasterio si ganaban la lid y el resultado fue maravilloso. El resultado quita el aliento: Batalha es uno de los complejos monásticos más espectaculares de Iberia. No sólo su nave central. También, por ejemplo, sus misteriosas capillas inacabadas, la magia del gótico cuando es todo luz ante la ausencia de cubiertas.

Aunque sus protagonistas no lo supieran, aquella batalla marcó el inicio de la separación, para siempre, de lo que luego serían España y Portugal. Para mayor gloria del Imperio Británico, todo hay que decirlo. 

Un must, descoupado lector, si viaja usted a Portugal. 



9.9.15

Bajando, libro en mano (I)

Nuestro viaje hacia el sur. Acompañados del libro de Magalhaes, Los secretos de Portugal. Un libro irregular, ya digo: bueno en la parte histórica, un acercamiento para profanos al pasado portugués. Vivas las descripciones de tipos como Nuno Alvares Pereira, el héroe de Aljubarrota, o sobre lo que significó el sebastianismo

Pero al libro le sobran cosas. Quizá porque no respeta un pacto primario entre autor y lector. Uno compra el libro pensando que le van a hablar de Portugal y de sus secretos. Y el autor dedica un par de capítulos, y varias reflexiones, a contarnos su idea de Europa, del capitalismo y de no sé cuántas cosas más. Ideas interesantes, pero que se cuelan aquí sin mucha justificación. Yo quería aprender sobre Portugal, no conocer las ideas que sobre la religión católica tiene el doctor Magalhaes.

A mayores, hay cosas que están fuera de tiempo ya. Esas formas de hablar de las identidades colectivas (Portugal tenía una energía creadora en la Edad Media ¿?; Portugal es un país de horizontes, "en nuestra cultura existe una energía mística que genera movimiento") se vuelven ridículas cuando dejan el ámbito literario y se adentran en el ensayo. Un detalle: asegura el autor que el fútbol es un buen ejemplo del carácter portugués (¿?): individualistas feroces que no saben trabajar juntos (página 114), y por eso nunca han ganado ningún campeonato. Las mismas bobadas que se decían de España antes de 2010. Y yo me pregunto: si en 2004 hubieran ganado la final a Grecia, ¿hubiera eso cambiado el alma portuguesa?. 

En fin, un libro irregular, cuajado de tópicos (como el de que Cataluña es la auténtica entrada a Europa de la península) y que me parece un intento fallido de una idea interesante: descubrirnos mutuamente. Un libro con textos que parecen sacados del siglo XIX, como cuando asegura que la sociedad portuguesa del XIV era muy dinámica (¿también en las miserables aldeas de interior?) y que se había formado por la fusión de elementos galaico-portugueses con el mundo árabe y semita del siur (¿?) 
Gracias a eso, en esa sociedad había genialidad política. que actuaba sobre una sociedad viva.

En fin