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23.9.26

Alguien lo vio venir...

Los noventa. El mundo en el que yo crecí. Entré en la década cenando en el Mercado, siendo un chaval de instituto -la década de España, o algo así, recuerdo que decía el telediario felipista la última noche de los ochenta- y la despedí en el Alto Cobreros, abrazado a amigos ya licenciados y lanzados al mercado laboral. Pensábamos que la historia no importaba, porque nadie nos contó lo que dijo Churchill: "In 1946, Americans were weary. Weary from sixteen years of grinding depression and total global war. They were longing for a respite from challenges, and for a restoration of normality. To Americans yearning for a respite from heavy responsibilities, Churchill said, "Not yet." He said, "There will be no holiday from history."  

Todo ello, a cuenta de este (magnífico) reportaje de Gonzalo Suárez en el periódico, a vueltas con el 11S.

14.10.12

La música de Tarantino, tantos años después

Volver a ver una película al cabo de años, decía el otro día. En ello sigo. Esta vez le tocó el turno a Pulp fiction. Recuerdo perfectamente cuando la vi. Era un vídeo por aquel entonces. El sofocante junio de 1998, Hornuez se acordará. Una vida iba llegando a su fin. Vidas sin cerrar, la especialidad de la casa. 
Estábamos allí, en el sofá, aburridos ya de todo. Hubiera sonado Ismael Serrano, pero por aquel entonces aún no lo conocía. La empezamos a ver y nos quedamos dormidos. Le cogí cierta manía, la verdad (a la película, digo). Pero también los fantasmas acaban muriendo. Es una película buena, con ritmo, con ironía y con gracia. Con un guión bien trenzado y suficientemente ágil. Está espléndido  Jackson, que se come a Travolta, creo, y están muy bien la Medeiros y Keitel,  este último en su papel del señor Lobo arreglalotodo que tanto fascina al meu amic Joao. 

Una película que ha envejecido bien y que se sigue viendo con interés. Ideal para estas tardes de entretiempo, donde ni lo nuevo acaba de llegar, ni lo viejo acaba de irse…