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27.6.13

Héroes contra villanos en el Budapest de 1944

Héroes desconocidos y villanos famosos desfilan la obra de Arcadi Espada, quien no deja de recordarnos que todos ellos actuaron también en nombre de Franco. Ahí está Casimiro Florencio Granzow de La Cerda, diplomático español y autor de El drama de Varsovia. El franquista que rendía homenaje a los resistentes contra los nazis comparándolos con el sitio del Alcázar toledano al inicio de la terrible guerra civil. En frente, el tal Perlasca. El impostor Perlasca. El hombre que quiso toda la fama para él y cuyo perfil encaja mejor como héroe de la postguerra que el franquista Sanz Briz. Y es que la vida está repleta de personas cuyo éxito era incómodo, y de otros que supieron inventar que habían estado donde nunca llegaron. Al fondo, miles de personas honradas, como Casimiro, que cumplieron con su deber y a los que la historia, en cambio, no dedicó más de dos líneas. No digamos ya su país: un país avergonzado de ser lo que es.
Así os va…



PS: llegando a Badajoz, tras poner la carretera, a echar el día. A la calor. 

5.4.13

Cómo viajar para no descubrir América...


El último libro de Arcadi Espada, by My Colonel. Recordando a aquellos que actuaron en nombre de Franco. Un viaje. Siempre hay un viaje. A la búsqueda del invierno de 1944 en Hungría. Hacia Budapest. En primer plano, el fantasma de Ángel Sanz Briz y al fondo, el de aquellos como Casimiro Florencio Granzow de La Cerda que no encontraron contradicción entre ser franquistas y despreciar a los nazis. Hablaremos largo y tendido del libro, cuando tenga un rato, que se me acumula el trabajo.

Una primera reflexión que avala de alguna manera mi prejuicio de que viajar sin haber leído antes es hacer el gilipollas. A cuántos conozco que viajan descubriendo América a cada paso...

Yo, que nunca hubiera acabado en Rumanía si no hubiera sido por Robert D. Kaplan, o que jamás hubiera ido a Alemania si me hubiera faltado Claudio Magris. Que no viajé de adolescente a Cuba porque, más allá de Fidel, a lo que estaba esperando era al magnífico libro de Jorge Moreta...

Disfrútela, desocupado lector.

 “Viajar, yendo en busca de algo: nada hay mejor en la vida. Viajar sin levantar huellas es tan excitante como la gimnasia sueca. No es imprescindible esta fiebre de ahora, ni la investigación ni el enigma; bastan las huellas que dejó cualquier escritor en el paisaje, y seguirlas. Ir por un lugar que no vio nadie es un viaje ciego. El viaje, primero, se lee; y luego se hace.  Todo lo demás es descubrir América
Espada, Arcadi: En nombre de Franco. 
Los héroes de la embajada de España en el Budapest nazi.  Barcelona, Espada, 2013. Página 31