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8.8.21

Las naciones en la América española

Aprovecho la canícula y las horas muertas en la playa para ponerme al día con las revistas del invierno. El número de febrero de la Revista de Occidente es un festival. El artículo de Tomás Pérez Viejo sobre las naciones de la América española es magnífico y gira en torno a una idea: las naciones no fueron la causa de las llamadas guerras de independencia, sino su consecuencia. Idea revolucionaria para muchos, habida cuenta del nivel bajo en general...  Las fronteras de las nuevas naciones no eran más que las divisiones administrativas de la monarquía hispánica. Hablamos de un mundo el de principios del siglo XIX, en el que el poder se ejercía por la gracia de Dios, no en nombre de la nación. 

Y un ejemplo señero: en la Batalla de Ayacucho no la perdieron “los españoles”. El Ejército Real del Perú era tan peruano como el Ejército Libertador. 

Las viejas tesis de Manolo Lucena, por cierto...

11.11.16

Casi todo mentira

Remato España y la independencia de Colombia, cortesía del gran Batera. Un buen libro sobre un tema que suele pasar desapercibido en España: ¿cómo fue posible que la España devastada por la guerra del francés fuera capaz de mantener durante diez años la lucha por defender las posesiones americanas de la Monarquía? No sólo luchó, sino que en la actual Colombia llegó a reconquistar el territorio en 1816 de la mano del zamorano Morillo.
Gran parte de las historias nacionales de los países de la América española se han construido sobre medias verdades y sobre relatos interesados. Nada nuevo, por supuesto. también la nuestra se construyó así. Pero cuando uno se acerca a la realidad, observa que ni todos los criollos fueron independentistas, ni las cosas fueron tan sencillas para los secesionistas....

Muy recomendable, desocupado lector, y siguiendo la línea del gran Manolo Lucena

27.12.15

Benedict Anderson (V)

Dos magníficas ideas expuestas por Anderson en sus Comunidades imaginadas. 

Los problemas de movilidad de las élites criollas, que tenían censurada la movilidad horizontal. Un criollo nacido en Quito, hijo de quiteños, sabía que podía prestar servicios en Quito, quizá en el resto del Virreinato, pero era muy difícil que los pudiera prestar en Madrid, cercad de la Corte. Algo similar pasó un siglo y medio después en la India. Un indio educado en inglés en Bombay y con estudios superiores difícilmente haría carrera Londres....

El otro elemento es el hincapié en la radical modernidad del nacionalismo. Ejemplo tras ejemplo el nacimiento del nacionalismo húngaro es un evento tan reciente que puede datarse: 1772. Ese año se publican algunas obras ilegibles del polifacético autor húngaro Georgy Besseney (quien la sazón residía en Viena y servía en la guardia de María Teresa). Cosas similares ocurren en Noruega, en Finlandia, en los Balcanes, tal y como recuerda López Facal es un deliciosa y breve historia cultural de los nacionalismos europeos...