Mostrando entradas con la etiqueta luis alemany. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta luis alemany. Mostrar todas las entradas

7.2.26

Los cuartos

Luis Alemany, el otro día en La Lectura. ¿Por qué llamamos en España cuartos a las habitaciones?: 

Hace 170 años, las viviendas de los trabajadores industriales recién llegados a las ciudades de España consistían en un puzle de cuatro espacios cuadrados, directamente conectados entre ellos (sin pasillos ni distribuidores) y sostenidos por un pilar en medio y por muros de carga en su perímetro. Como eran cuatro espacios, aún hoy llamamos cuartos a las habitaciones. En el primero de ellos se dormía, en el segundo había un hogar, se cocinaba y se estaba; en el tercero se trabajaba y en el cuarto se guardaban las cosas del oficio y el vivir.

Pues eso

19.9.25

A vueltas con la ética

El maestro Savater el otro día en El Mundo: "La bondad y la compasión son la base de la ética y de la humanidad, pero no son la ética. Los grandes maestros de ética, empezando por Kant, escriben sobre eso: hay que defender la ética de los buenos sentimientos porque el peligro es que la ética sea sentimentalismo autosatisfactorio"



11.9.25

¿Por qué acabaron en la costa española?

La geografía costera está plagada de "playa de los alemanes" (en Cádiz, en Murcia, en Pontevedra... ¿Por qué acabaron tantos nazis en las costas españolas en los años cuarenta?

La respuesta, en un interesante reportaje a finales de agosto en El Mundo: "Alcudia, Denia, Valencia, Andalucía... ¿Preferían los exiliados nazis refugiarse en las costas de España? La respuesta también depende de su clase social. Según Castillo, los nazis pobres tuvieron que buscarse la vida en Madrid, Barcelona, Bilbao y Sevilla, las ciudades en las que tenían más posibilidades de encontrar trabajos y de salir adelante. En cambio, los que tenían dinero y buenas conexiones emprendieron el viaje hacia el mar, porque gran parte del litoral español era en los años 40 y 50 un territorio despoblado y remoto. "Era un lugar en el que desaparecer y en el que estirar al máximo los ahorros, porque todo estaba casi regalado."

13.3.18

Hasta antes de ayer, como quien dice...

Luis Alemany firmaba una crónica deliciosa el otro día en El Mundo sobre el lisboeta puente del 25 de abril. Al leerla, descubre uno cosas fascinantes: hasta 1862 no había ningún puente que cruzara el Tajo en Portugal. ¡Hasta 1862!.  Dos Portugales, dos mundos separados casi por un mar. Tuvo que ser el Estado nación el que unificó, también físicamente, el espacio geográfico portugués.