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11.9.18

Basura mediática, países pobres y totalitarismos

De momentos nos parece a todos un entretenimiento de salón: quejarnos  de las noticias falsas con el gintonic en la mano al calor de la chimenea. Pero vendrán tiempos duros con toda esta basura, como ya está pasando en las Filipinas....
Saldrán nuevos Münzenberg, pero esta vez tendrán redes sociales...


15.6.07

De la mentira concebida como una de las bellas artes

Desocupado lector, no sé si hemos hablado alguna vez de Willi Münzenberg, uno de los personajes más fascinantes del siniestro siglo XX europeo. Engaños. Un genio de la propaganda. Quizá el hombre que mejor manejó, desde la izquierda, las técnicas de la desinformación. Agentes dobles. En una época en la que hombres como Gidé denunciaban lo que sucedía en la Unión Soviética, otros como Willi atraían a la élite intelectual europea al servicio del comunismo. Convicción. La repercusión mundial del famoso caso sacco-vanzetti fue casi en exclusiva obra suya. Seducción. El montaje de Dimitrov, también fue obra suya, como el inicio de aquella enorme operación de propaganda al servicio del Comintern que fueron las Brigadas Internacionales. Nunca hubo nadie como él. Probablemente nunca vuelva a haberlo. Quizá nadie conociera mejor los entresijos de cómo y cuándo se fraguó el pacto entre Stalin y Hitler. De unas relaciones que empezaron mucho antes de agosto de 1939. Quizá por eso la bestia georgiana decidió que sobraba allá por 1938. La muerte de Willi estuvo a la altura de su vida. En octubre de 1940. En un bosque. Probablemente nunca sabremos quien lo mató. Quizá los nazis por encargo de soviéticos. Quizá los comunistas por encargo de los nazis.

Hace unos años Stephen Koch publicó un interesante libro sobre la figura de Willi. Les recomiendo el libro. Y como aquí no es sencillo de encontrar, les recomiendo que lo compren, en castellano, en Estados Unidos. Sale mucho más barato.

- Llueve. A veces, la primavera es deprimente. En general.

Por cierto, a 24 horas de la constitución e los ayuntamientos, sólo queda una capital de provincia en España en la que aún no se ha decidido quien será el alcalde y quién gobernará. ¿Adivinan cuál es?

16.1.06

La Lengua. ¿Quiénes son los neos?

Me interesan los temas relacionados con el lenguaje y la lengua. Hay un dicho en vasco cuya traducción es algo así como "lo que no tiene nombre, no existe". Desde los tiempos de Willi Münzenberg, la izquierda extrema ha manejado siempre como nadie el lenguaje. En aquel entonces era para montar, entre otras, la que montaron por el jucio a los anarquistas Sacco y Vanzetti mientras su jefe masacraba a los seguidores del anarquista Makhno en Ucrania... sólo unos años antes de que sus lacayos hicieran los mismo en Cataluña.

Todo continúa igual hoy.

Me detengo en algunos conceptos. Me hace gracia como para la izquierda todos los que no somos ellos somos "neos", prefijo que viene, además, cargado de subjetividad negativa: neoconservadores, neoliberales, neoderechistas, neocristianos...

Miro hacia atrás y recapitulo. Hace, digamos, veinte años, los liberales (si es que podemos denominarnos así) defendíamos más o menos lo mismo que hoy: iniciativa privada, limitación del gasto público, Estado de Derecho, controles a los gobiernos, limitación del déficit. Dos décadas después, podemos mirarnos con una cierta tranquilidad al espejo. Seguimos en los mismo, cada vez con más complejo de Casandra, al menos por mi parte.

Veamos ahora la izquierda. Hace veinte años, digamos, para ellos el bloque del Este era un modelo alternativo que no se podía descartar (Paco Frutos dixit), Cuba era una utopía (Guerra dixit), Pol Pot una esperanza (Chomsky dixit). El gasto público, cuanto más mejor, las nacionalizaciones, a patadas (Miterrand en Francia en 1981), la autodeterminación, para todos... Se miran al espejo y no sé bien lo que ven. Ahí está Solana, que durante varios años presidió la OTAN. En fin, nos llaman neos a nosotros, cuando no han dejado de cambiar en veinte años. Los neos son ellos, gracias a dios, sólo los neosocialistas juegan aún algún cierto papel destacado en Europa occidental.
  • PD: a quien le interese el tema de Müenzenberg, le recomiendo el algo atropellado libro de Stephen Koch editado por Tusquets: El fin de la inocencia.