8.8.19
Apocalípticos
28.9.18
Liberales frente a radicales
Liberales, claro.
13.2.18
Entrevistas que justifican el precio del diario
13.8.12
Mihail Sebastian. Las ideologías
3.11.09
Keep Walking (III). Camino del café, la copa y el puro
Siente uno, incluso estando devorao, profunda vergüenza, por primera vez en años, del espectáculo que están dando los dirigentes del Partido Popular. No hablo de la Gürtel siquiera. Que hablen los jueces y que entruyen a quien deban entruyar, empezando por los políticos y siguiendo por los jueces que filtran de manera parcial los sumarios. No, hablo de lo de Madrid. Tanta bobada con que si uno era progre y la otra liberal. Una mierda. Obsesos del poder, como todos, es lo que son en realidad. El espectáculo de Caja Madrid está siendo lamentable: ¿este no era un partido liberal?, ¿no habíamos quedado en despolitizar las Cajas?
¿No les da vergüenza el espectáculo que están dando?,
¿No se les cae, en general, la cara de vergüenza?
En fin, ¿para cuándo un Freie Demokratische Partei en España?
PD: Del grado de adhesión a las ideologías de Foxá queda constancia en una entrevista que le hizo Ruano: «Todas las revoluciones han tenido como lema una trilogía: libertad, igualdad, fraternidad lo fue de la Revolución francesa; en mis años mozos yo me adherí a la trilogía falangista que hablaba de Patria, pan y justicia. Ahora, instalado en mi madurez, proclamo otra: café, copa y puro». Foxá nunca fue ideólogo, porque el bon vivant desprecia todas las ideologías.
30.11.07
Cuando la ideología desplaza...
De un lado, una mujer albanesa. De Tirana. Habla un castellano complejo, trufado de italianismos. Un país pequeño. Aislado. “Todo el mundo está equivocado, -me cuenta que les decían en la escuela- menos nuestro lider el camarada Hoxa”. El horror de los intelectuales que buscan construir el hombre nuevo a costa del sufrimiento de miles de seres humanos anóminos.
Del otro lado, una pareja. Militantes. Jóvenes. El golpe en Chile los envió a un campo de concentración. Dos años. Fueron saliendo de allí por la presión internacional. Los expatriaron por orden alfabético. Les tocó Suecia. Fue una suerte, porque a algunos les tocó Rumanía. Una vida nueva. Hijos suecos en vez de chilenos. La nostalgia. La vuelta, pero ya nada es igual. La ideología vuelve a condicionar tu vida y gestiona el hecho de que tus nietos sean suecos. Y una enfermedad. Y unas personas buenas. Y generosas.
El horror de las ideologías. La importancia de ser capaz de distinguir entre un ser humano y lo que piensa. La posibilidad de construir relaciones humanas más allá de la consigna, de la radio y del periódico.
La importancia de haber de descubierto, cuando llega el momento clave, aquello de que ahora que han ganado los míos, ya no sé si soy de los nuestros.
Mañana, en las campas castellanas de Toro, nos juntaremos gentuza de diverso pelaje: rojos, conservadores, lanas, conversadores, liberales, fachas, socialdemócratas aburguesados, anarquistas…
La tinta de Toro, que une.
PD: físicamente agotado. Pero agotado de cojones.



