Un tal RAMON TREMOSA I BALCELLS profesor de la Universidad de Barcelona y autor de un libro titulado "El Expolio fiscal" sienta cátedra en el fanzince de prisa de hoy respecto a los límites de la solidaridad fiscal. Los argumentos son tan pobres que causa pereza explicarlos. Estos nacional socialistas que dan argumentos para defender su "nosotros" colectivo e intexistente, frente a los derechos individuales. Merece la pena leer algunos párrafos:
"El secular déficit de infraestructuras, que no responde a una conjunción astral desfavorable sino a una asfixia premeditada" (ya se sabe, todos los políticos catalanes que han estado en ministerios han participado en esta asfixia premeditada).A este analfabeto con cargo en la universidad le recomendaría yo, si me leyera, que para ver lo que es un déficit de infraestructuras que se vaya a Zamora o a Palencia. O, sin ir más lejos, a Teruel.
"Una de las causas del estancamiento es el déficit fiscal catalán con el Gobierno central: la persistente y creciente diferencia entre los impuestos que recauda anualmente en Cataluña dicho Gobierno y el gasto público que se recibe del mismo descapitaliza la economía catalana". Pues no te digo nada si en vez de tomar como marco de referencia Cataluña tomáramos Barcelona frente al conjunto de Cataluña o Sarriá frente al conjunto de Barcelona. Evidentemente, quien más tiene, más paga, o al menos de eso nos han convencido los socialdemócratas.
"las regiones menos desarrolladas acepten racionalmente permanecer subdesarrolladas mientras continúe el carácter estable de las subvenciones". Un de política social, sí señor. Luego los pobres aceptarán racionalmente seguir pobres mientras haya ayudas públicas. Ergo quitemos el seguro de desempleo a todos y cerremos los hospitales públicos. Esto lo dice uno que seguró que se dirá a sí mismo socialista.
Y si para el autor todo esto está tan claro, yo me pregunto, ¿Qué le importará que "con la actual financiación hoy la Generalitat no puede ofrecerlos a los catalanes de rentas más bajas: municipios del cinturón barcelonés de 60.000 a 150.000 habitantes apenas disponen de residencias de ancianos, guarderías, piscinas, bibliotecas o polideportivos públicos."
Total, según su argumentación son pobres, y si les das todo eso querrán seguir siendo pobres para que se lo sigan dando.
A este nivel estamos. Madre mía.