JL Arsuaga, en ABC el domingo, a vueltas con el "alma": A mucha gente le parece que hay una brecha cualitativa enorme entre tener un «yo» y no tenerlo, pero es que el cerebro produce continuamente una realidad virtual. El mundo que estás viendo no está fuera, es una construcción de tu cerebro a partir de impulsos electroquímicos. Y si el cerebro es capaz de fabricar todo un mundo virtual para que habitemos en él y tomemos decisiones, no me cuesta demasiado imaginar que también pueda fabricar un «yo».
26.5.26
30.4.25
Toda elección es moral
Sobre el suicidio de Kahneman, Arcadi Espada el otro día en El Mundo. No hay nadie capaz de escribir estas cosas en la prensa española hoy en día. Y me temo que pocos lectores entienden lo que supone: "La cuestión es si uno actúa frente al bien y el mal del mismo modo cuando lo hace motivado por exigencias morales que considera objetivas o cuando reconoce que el fundamento último de la acción depende del gusto, el estado de ánimo o la cultura. El de Kahneman no es un escepticismo grosero -sería más bien del orden cósmico-, pero cabe preguntarse hasta qué punto su convicción sobre la ausencia de sentido interfiere en su respuesta a los dramas humanos. Algo parecido puede decirse sobre el libre albedrío. Ni los que creen en su existencia, ni los que no, pueden deshacerse de la convicción de que deciden. Pero puede que dichas creencias tengan implicaciones psicológicas y morales que acaben afectando de algún modo a sus actos."
6.8.24
La depresión como lucidez
Esto de Arcadi, al hilo del Sapolsky que tengo en espera:
(El mundo tal como es) Hace meses le escribí a Sapolsky para que contestara unas preguntas, pero amablemente contestó que no podía contestar. Había una sobre la posible justificación evolutiva del libre albedrío. No sabía que en un podcast de enero de este año (Impact Theory Podcast, a cargo de un Tom Bilyeu) la había contestado. Dijo: «Ciertamente [el libre albedrío] puede ser el motor de la motivación y eso es algo altamente adaptativo en muchas circunstancias. También es increíblemente protector desde el punto de vista psicológico. Somos una especie extraña en el sentido de que somos los únicos que sabemos que inevitablemente, en algún momento, nuestros corazones dejarán de latir. Guau. Vaya. Y la única manera de seguir es haber desarrollado evolutivamente una capacidad muy singular para el autoengaño. Somos una especie que sabe que se avecinan malas noticias, que no podemos hacer nada al respecto, y eso podría desmontarnos. De modo que decidir que tenemos más albedrío [agency] del que en realidad tenemos puede ser adaptativo. Creo que la mejor manera de apreciarlo es observar la enfermedad de la depresión, que la sufren personas que no son capaces de autoengañarse ni de desracionalizar la realidad. Se trata de personas que son patológicamente propensas a ver el mundo tal y como es, y que muestran los efectos psicológicamente protectores de poder decidir que las cosas 'van a ir bien' y que 'uno es dueño de su destino', etcétera».
26.5.24
La responsabilidad
Vuelvo un rato con La vida de Arcadio, repasando una notas sobre la responsabilidad individual: "Para la mayoría de las personas esta es una situación lastimosa porque la educación, la cultura y la moral dominantes les hacen creer que escriben el guion de su vida y que el éxito y el fracaso dependen de su voluntad. Junto a la existencia de un creador, la responsabilidad individual es el mayor mito de la sociedad religiosa y el que conserva casi intacta su influencia. Las gentes han dejado de creer en Dios, pero no en sí mismos. Y sin embargo, la irresponsabilidad humana no es técnicamente difícil de comprender [...]"
14.5.24
Libertad, ¿de verdad?
La carta del domingo de Arcadi. Memorable. A nadie en la prensa española le preocupa el libre albedrío y nadie trata estos temas como él. Este párrafo: La beligerancia mayor de Sapolsky se abate -y me parece un acierto- sobre los llamados compatibilistas: filósofos y científicos (hay más entre los primeros) que consideran compatible el determinismo derivado de las leyes del universo con la libertad de elección. Como nunca he logrado entender a fondo uno solo de los argumentos compatibilistas (y los que menos los de uno de sus principales portavoces, el filósofo Daniel Dennett, que murió hace unas semanas), creo, con Sapolsky, que su postura es la consecuencia paradójica de un intento desesperado: el de compatibilizar su observación de que la libertad no existe con la convicción de que su existencia es obligatoria para evitar el derrumbe del mundo.
Algo de eso hay...
15.3.21
La libertad y tal
Fascinante la conversación de ayer entre el maestro Arcadi Espada y el biólogo Ginés Morata. Solo un apunte, dentro de esta reflexión fascinante sobre la libertad y sobre el libre albedrío: "-El tema de la autonomía moral de las personas es un asunto fascinante, claro está. Y no está resuelto porque no es resoluble. [...] Sobre la libertad conviene pensar que existe. Poco más se puede decir sobre ella."
No se la pierda, caro lector



