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31.7.25

Series y prejuicios

Fascinado con la serie Perejil, que desarrolla el incidente que tuvo lugar en 2002 en la isla homónima. Cómo vas a verla, si es de mediapro. Me pongo con ella, hay que vencer los prejuicios. Es magnífica: bien hecha, buen ritmo, buena música, ambientación perfecta y bien montada. Aparece el papelón de Francia, el oscuro majzen y una duda en el aire: ¿quisieron los servicios secretos del Sultán vengar la humillación menos de dos años después?


En fin, Perejil es una demostración más de que hay que vencer los prejuicios.

Me puse también con el Síndrome de La Habana, de nuevo en Movistar. Una historia que leí en su momento en la prensa pero que, al ser los malos los buenos para nuestra prensa, no tuvo mucho recorrido. Interesante también, y bien hecha...

4.6.21

Brindis al sol como Estrategia, y Marruecos llamando a la puerta.

La Estrategia que estamos (¿?) debatiendo sobre la acción exterior de nuestro país lo fía todo a la Unión y a Naciones Unidas. Como si el mundo funcionase así. Francia tiene unos intereses que no son los nuestros, como se ha visto con la crisis del Saharaui hospitalizado en Logroño. ABC repasaba el otro día. 

Lo que no puede ser es ver la relación con Marruecos en términos o de "cooperación al desarrollo" o  de "refuerzo al diálogo político". 

Lo que no puede ser es que, en un documento de este tipo, el acrónimo LGTBI aparezca citado seis veces, que son el doble de veces de las que aparece citado el sintagma "interés nacional", y seis veces más de las que se cita el de "intereses nacionales"

Lo que no puede ser, tampoco, es pensar que nosotros tenemos capacidad para transformar el multilateralismo para hacerlo más "eficiente, efectivo, coherente, transparente, democrático e inclusivo"

En fin. 



3.6.21

El tirano

Leer a Sorman para entender lo que pasa. Con Marruecos, en concreto. No es más que un sátrapa que utiliza a su pueblo como carnaza para no tocar el majzen y que tiene comprada a la prensa francesa al completo. No se lo pierda, lector.


19.5.19

Identidades

Solemos mirar el mundo norteafricano como un todo, y nada más lejos. Los Estados creados en el XX intentaron repetir la lógica europea de homogeneidad pero debajo hay mucho más de lo que parece. Ahí están los tatuajes identitarios de los bereberes, por ejemplo, frente a la idea Marroquí de país árabe y en árabe...

8.1.19

Multirregionalismo

Es fascinante el mundo de la paleoantropología: todas las hipótesis son siempre provisionales y falsables a los pocos años. Ahjí está ahora la teoría del multerregionalismo: ¿Y si no viniéramos del este de África sino del conjunto de África? Muy interesante esto que publicó el otro día Amado Herrero el otro día en El Mundo al hilo de los fósiles de Jebel Irhoud, Marruecos.

3.5.18

Aprender idiomas

La tele como maestra. Poder blando: así se construye el poder hoy en día en el mundo, aunque en España la gente aún no se haya dado cuenta.


14.9.17

Integración y educación

El debate sobre la integración. El pasado domingo, en el País: apenas uno de cada tres marroquíes llega al bachillerato. Y son la minoría que más se casa con otros miembros de su minoría. 

No son buenos datos para su futuro, desde luego...


5.9.17

Lo que hay bajo la espuma

Estas tribunas de los grandes diarios españoles. Esas tribunas que nos plantean preguntas que no nos habíamos hecho. El sábado pasado, en El Mundo, una magnífica reflexión sobre la integración de los ciudadanos marroquíes en España. Y una reflexión muy brillante sobre el papel de las jóvenes musulmanas en el progresivo proceso de secularización de esa minoría. 

Muy interesante Gregorio Luri. No se lo pierda, desocupado lector. 


24.7.16

Esas cosas que pasan

Una de las cosas más interesantes de la prensa es que te cuenta cosas por las que no has preguntado. La página dos del País, por ejemplo, y su Conversación global. El otro día, el intento de ir acabando con el racismo, que lo hay, en el Magreb, a través del humor

4.12.12

Volver a casa...


Los judíos expulsos

Un relato dominado por la melancolía. Su (re)descubrimiento, tras la toma de Tetuán, tiene mucho de (re) conocer la casa de la que un día salieron. De finalizar relatos que quedaron abiertos. Esa pulsión humana de no cerrar nunca las cosas. De no entender que la vida es un bucle. Al fondo, esas voces, de las que el Maestro Lauru me ha hablado alguna vez: ese romance del enamorado y la muerte en Salónica, esa calle dedicada al río Tera en el gueto de Venecia.

Es de justicia lo que recogía la prensa el otro día: el Estado les reconoce que vuelven a ser españoles. A ellos, que nunca dejaron de serlo.

Bienvenidos a casa.

23.12.10

La noche de los tiempos, o un libro para cada estado de ánimo (y II)

La noche de los tiempos, de Muñoz Molina. Ese narrador. Esa voz. Esa forma de mirar. Y de ver. Esa forma de contarnos lo que pasa, como una voz que llega del pasado para pedirnos que no cometamos los mismos errores. Llega el año maldito de 1936. La historia entre esos dos amantes furtivos se va consolidando, hasta que llega el momento de tomar una decisión. No tomarla también es tomarla, aunque uno tarde varios años en darse cuenta. Y ahí todo se mezcla, desocupado lector. Llega la sofocante segunda semana de julio de 1936 en Madrid. Se acerca el fin de semana. La radio habla de unos militares que se han sublevado en Marruecos. Él está en la sierra, con su mujer y los niños. Ella está en Madrid. Han quedado para verse el lunes. ¿Tomar ese tren?, ¿no tomarlo?. En Madrid se ha desatado la locura. La irracionalidad de una guerra. La muerte por doquier. Las relaciones familiares que se entrecruzan en estos momentos. Vivir en una ciudad asediada. Los delatores. Los delatados. Gente que muere y gente que mata. La desaparición del Estado. Cuando la diferencia entre la vida y la muerte no es más que el azar. Lo que debió ser el Beirut de mediados de los ochenta. Lo que ahora será una parte de la frontera entre Méjico y Guatemala. Cómo nuestra vida puede verse envuelta en un torbellino que uno no eligió ni para sí mismo ni para los suyos. Pero ya no le cuento mucho más, desocupada lectora. Los libros hay que leerlos, igual que el buen vino hay que beberlo.

El libro es bueno, aunque no supera el mejor que se ha escrito, en esta clave, sobre la maldita guerra de España: Las máscaras del héroe, el libro que ya no superará nunca Juanmanuel de Prada. Hay algo fascinante en la bohemia de la vida madrileña de la Restauración, que uno imagina paseando con Oscarnelo de la mano y devorando absenta en cualquier tugurio cercano al Puente Segovia mientras esperamos ansiosos los nuevos sonetos de Pedro Luis de Gálvez.

Aún así me sobran algunas cosas del libro, será que cada vez soy más maniático: supongo que el autor tiene un pasado progre que se marca en la piel indeleble, como los sacramentos. El protagonista es el ejemplar y esforzado hijo de un obrero. Su cuñado un vividor que se mete a falangista; el tío de su mujer, un cura gordo e idiota. Este ética de buenos frente a malos que late de fondo en el libro pese a que, ya digo, el autor acabe asumiendo, como algunos hicimos hace años, que en una guerra civil la bondad y la maldad se entremezcla con la lógica de un fractal entre ambos bandos. Porque en las guerras civiles los hijosdeputa están repartidos muy repartidos y las buenas personas suelen escasear por igual.
Un buen libro, para leer con la chimenea encendida.

PS: "Su punto de vista sobre la República […] será propio de un cambonista. Esta visión, exactamente: “La República fue una locura personalizada y frenética. Llegó un momento en que la densidad del odio fue tan grande que la única salida que podía tener era la de la guerra civil”.
Espada, Arcadi: Josep Pla. Ediciones Omega, Barcelona, 2004. Página 130.

27.7.09

Cien años ya...

En el barranco del lobo

hay una fuente que mana

sangre de los españoles

que murieron por la patria.

Pobrecitas madres,

cuánto llorarán

al ver que sus hijos

a la guerra van.

Ni se lava ni se peina

ni se pone la mantilla

hasta que venga su novio

de la guerra de Melilla.

Pobrecitas madres,

cuánto llorarán

al ver que sus hijos

a la guerra van.

Melilla ya no es Melilla,

Melilla es un matadero

donde van todos los hombres

a morir como corderos.

Pobrecitas madres,

cuánto llorarán

al ver que sus hijos

a la guerra van.

(A mi abuelo, que luchó en África y que, al volver, le trajo unos puros a su hermano Miguel y a mi abuela, que lo esperó porque “era muy buen mozo”)

20.9.05

Los bereberes

Recomiendo a mis improbables lectores el artículo La cuestión bereber en Argelia y Marruecos, publicado en el Instituto Elcano por Ángel Pérez. No se me asusten que son sólo seis páginas. Interesante porque a veces, desde nuestra visión, el Magreb es un todo árabe e islámico, y no es así. Ni Argelia ni Marruecos son países homogéneos, aunque sus dictaduras vendan esa imagen. La repercusión del despertar del pueblo bereber va a ser evidente para España (dice el autor que ya son una fuerza importante en Melilla, para desesperación del sátrapa marroquí). Al hilo de esto, tras haberlo leído recomiendo echar un vistazo en la página web del irredentismo canario, esos que llaman Erbani a la isla de Fuerteventura, y que, siendo descendientes de peninsulares, se sueñan a sí mismos guanches. Da la risa.