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30.4.16

¿De dónde viene la palabra cachas?

Para rematar, una interesante anécdota en el libro de Báez sobre fútbol, cine y democracia. cuenta el autor que uno de los deportes favoritos de los madrileños en aquella época era la lucha libre, una modalidad deportiva que tenía rango de categoría olímpica. Sin embargo, su integración en el mundo del espectáculo tenia más que ver con exhibiciones próximas al mundo del circo. Los combates de lucha libre, muy populares en esa época, se celebraban en circos o en plazas de toros. En los años treinta se anunciaban con los vocablos ingleses de "catch as", "catch can", que dieron lugar al término castizo cachas para referirse a una persona de abundante musculatura.

27.4.16

Ocio y masas - hipódromo

Al hilo de los deportes de masas, señala José María Baez en su Fútbol, cine y democracia que no sólo de fútbol vivía la ciudad: estaba también la hípica, con el hipódromo construido al norte de la Castellana en 1878. El rápido crecimiento de la ciudad obligó a llevarlo a las fueras, en unos terrenos que cedió el Rey al lado de la Cuesta de las perdices.

Otros deportes en aquel Madrid, como la pelota vasca, en una ciudad llena de frontones, de combates de lucha libre, de boxeo, de partidos de baloncesto. 

Una ciudad en evolución, preparándose para un ocio deportivo de masas que llegó para quedarse muchos años...

26.4.16

Ocioy masas (III)

Otro aspecto que aparece bien reflejado en el libro sobre el ocio en la época de entreguerras de Baez son los medios de comunicación. 

Los medios de masas consolidaron el cambio que se iba produciendo en España. En 1930 el 80% de los vecinos ya estaban alfabetizados, veinte puntos más que diez años antes. Eso fue cambiando la estructura del periódico, señala Báez, del viejo periódico de élites al periódico de masas. Los que sólo eran políticos se fueron quedando atrás. Otros, como ABC, fueron creciendo, hasta llegar a las 200.000 ejemplares diarios en 1930. Estaba El Debate, que tiraba 150.000 ejemplares y estaban otros como el Ahora, conservador pero republicano, el Ya, El Sol. Periódicos que informaban de espectáculos y de ocio, porque eso interesaba al lector, 

En 1922 se había creado la Casa del Libro en la Gran Vía, con un sistema novedoso. el cliente veía y hojeaba, y luego compraba si quería

Pero si algo marcó la época fue la radio. De ser una desconocida en 1923 a ser familiar para todos en 1936. Por cierto que parece que fue Julio Cervera Baviera, ingeniero militar una de las persona que estuvo detrás del ingenio.

La radio comercial llegó de la mano de grandes compañías extranjeras, y al principio intentó un modelo de negocio similar al que hoy usa la televisión de pago: que los oyentes pagaran por oír, pero pronto se vio que la radio iba destinada a la masa. en 1927 se retransmitió por radio el primer partido de fútbol, la semifinal de copa entre el Real Madrid y el Real Unión. Y también política, con Uníon Radio llenando de micros el congreso.

Una publicidad que mostraba una nueva forma de vida, de ocio y de consumo, sobe todo de automóvil: si en 1922 había en madrid 6.000 vehículos, en 1936 eran 60.000.

Aquella guerra maldita que puso fin a todo aquello.

15.4.16

Ocio y masas (II)

Otro de los aspectos clave del libro de Fútbol, cine y democracia es el del cine; un cine que también, como nos recuerda José María Báez, participó de la transformación de la ciudad. 

Entre 1923 y 1936 se inauguraron en la ciudad 132 salas de cine. Un cine que desde el principio luchó por ser reflejó la realidad, (como pasó con la muerte de Joselito, recuerda el autor). Y aunque al principio estaba por debajo del teatro, por ejemplo en el espacio dedicado en la prensa, poco a poco fue comiéndole terreno. Eran locales, reflexiona Baez, más democráticos, sin palcos, sin escenarios, con bares donde todo el mundo se mezclaba. Además, al estar ubicados en la zona centro en un momento en el que la ciudad crecía, mezclaba a la población en la misma zona, en un escenario interclasista que se estaba dando en todo occidente.

Gran parte del cine que se hacía en la época eran en realidad zarzuelas -la mitad de todas las que se rodaron en 1923-, y tenía su razón de ser: el publico era básicamente emigrante llegado de las zonas rurales a la capital (ocho de cada diez nuevos madrileños eran inmigrantes en aquella época). 

El libro recorre también las polémicas, por ejemplo a cuenta del sistema sonoro, para muchos una moda sin mucho futuro, o el predominio de las incipientes majors para vender paquetes y ejercer así una posición clara de dominio frente a las salas.  Estaba también el tema del idioma,  con un rechazo al subtítulo porque no toda la población estaba alfabetizada. Fue la Republica y no la dictadura, la que obligó al doblaje a través de una Orden ministerial de 1934.

Pero el cine fue, nos señala con acierto Baez,  mucho más: fue un vehículo para difundir un modo de vida moderno. Extranjero y moderno. Ese modelo americano, con mujeres que fumaban, que vestían de otra manera, que trabajaban y que tenían libertad.

Aquella España. 

11.4.16

Ocio y masas - fútbol

Acabé hace algunas semanas Fútbol, cine y democracia, la tesis doctoral de José María Báez, analizando la expansión del ocio de masas en Madrid entre la dictadura de Primo de Rivera y el inicio de la terrible Guerra civil. Un buen libro, con el único debe en su haber de ser quizá demasiado descriptivo y poco explicativo. Un libro lleno de cultura general, con elementos muy interesantes para entender cómo se fue constituyendo en España el ocio de masas que hoy disfrutamos y padecemos casi a partes iguales.

Algunas de las ideas de interés que no me cansaré nunca de repetir se intuyen en el libro. La España de los años veinte y treinta era un país normal. Con problemas, claro, pero nada indicaba la escabechina que se iba producir unos años después.

El repaso principia con el fútbol: a principios del siglo XX nada indicaba que el fútbol fuera a ser pocos años después el rey de los deportes. Competía en aquel momento contra dos rivales muy potentes: el automovilismo y el ciclismo, señala Báez. De hecho, el primero equipo creado en la ciudad de Madrid era de apenas 1897, el Foot-Ball Sky, fundado en 1897 en Moncloa por alumnos de la Institución Libre de Enseñanza. En 1902 un grupo de miembros decidió escindirse y crear un nuevo club el Madrid Foot Ball club, antecesor del Madrid. Ese mismo año nacería la Copa del Rey, para celebrar la subida al trono de Alfonso XIII, y durante más de veinte años sería el campeonato español por excelencia. Varios equipos surgieron en Madrid, y dieron lugar a los primeros derbis de entonces: la Real Sociedad Gimnástica, con campo en Diego de León, el Racing Club, con campo en Martínez Campos, el Unión Sporting...

Se fueron creando equipos en la ciudad y poco a poco el fútbol fue ganando espacio en la prensa. Entre 1926 y 1936 hubo todos los días noticias de fútbol en El Sol, señala Báez en el libro. Algunos datos de interés que pueden leerse en el libro: la propuesta de crear una liga nacional partió del Arenas de Vizcaya en abril de 1927. En fin, fue el Atlético el primer equipo que bajó de categoría en la primera temporada, la 29/30. Y por cierto que el Madrid CF, que hubo de suprimir lo de Real de su nombre, vivió su primera época de esplendor durante la República. Cuando en la temporada 32/33 consiga su segunda liga, será recibido en el Círculo de Bellas Artes por la élite de la sociedad madrileña con el alcalde Pedro Rico a la cabeza.

Aquel país...