- Entre una cosa y otra, consigo finalizar La España de los pingüinos, de Juliana. Me ha gustado. Aunque algunas de las cosas que dice el autor son claramente matizables (critico el "Madrid se va", no porque sea malo, sino porque quien me gustaría que se fuera es Barcelona), y algunas son directamente, topicazos; el autor es un fino analista que detecta bien algunas de las cosas que nos pasan. Hacia el final, hace un esbozo del catolicismo difuso de la sociedad española que es bien interesante. Recomendable.
- También consigo acabar La patria lejana. El nacionalismo en el siglo XX, de Fusi. Lo tenía mediado desde hace meses, y al final lo he acabado. Sus virtudes son también sus defectos. Es un libro excesivamente descriptivo, y eso bueno en algunos momentos pero malo en otros. Da el autor, bajo mi punto de vista, excesiva cancha a las delirantes teorías de Fanon, pero en conjunto es una buena explicación del fenómeno nacionalista durante el siglo pasado. Un apunte. Más de seiscientos mil vietnamitas huyeron desde la República Democrática de Vietnam (el Vietnam del norte comunista) hacia la República de Vietnam (Vietnam del Sur), entre 1955 y 1959, año en el que empezó la guerra. Es probable que los movimientos a la inversa fueran inferiores al centenar de personas. Para que luego nos cuenten que la guerra de vietnam fue una guerra del imperialismo yanqui contra el pueblo vietnamita. Ja.
- Releo, encontrado en casa de mis padres, La España de las libertades, un ameno ensayo sobre la transición de Juan Eslava Galán que me regaló hace años un amigo. Una vez releído, será convenientemente donado.
PS. Quien cumple años hoy (no podía ser en ningún otro día) es mi fraternal amigo Carles. Aún nos recuerdo, apenas dos mocosos de catorce años, debatiendo sobre la monarquía y la república. La gente que te rodea suele hacerte mejor persona. Felicidades



