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19.1.17

Márai en positivo, y en negativo (II)

Un elemento interesante que aprendo leyendo Lo que no quise decir. El almirante Horty, nacido en plena gran llanura húngara, hablaba un húngaro inseguro y con un fortísimo acento alemán. Horty ingresó con apenas catorce años en la Academia Naval de Fiume, y como allí la lengua de trabajo era el alemán, eso hizo que el almirante se sintiera más cómodo en esa lengua que en la de su país. 

No es nada nuevo, como le leí hace muchos años a Juaristi. Es muy habitual que grandes líderes nacionales tengan una relación difusa con la patria a la que dicen pertenecer: De Valera era hijo de un español, Napoleón era corso, Stalin georgiano y el pangermanismo es el invento de un inglés

Hay que ver lo que da de sí la imaginación... 

14.5.14

La ciudad portuguesa o el limes de la identidad

La historia de Ceuta tiene mucho de mito. Madrugamos para caminar con calma las murallas reales. El canal abierto por los portugueses convirtió a la ciudad en una isla. Marruecos al fondo. Es festivo y,  pese a lo que se anuncia en las puertas, están cerrados los museos; así que nos queda patear la ciudad. Ni los baños árabes ni el museo de la legión. Algunos vinos decadentes. Un vistazo por La casa de los dragones y el Palacio de la Asamblea. Una ciudad llena de recuerdos militares. Los caídos en la campaña de África, quizá la primera y última guerra que España hizo como nación moderna, son recordados en un monolito en la plaza de África. Sólo en Melilla se vive con tanta intensidad la identidad española como aquí. Las fronteras, sitios de identidad difusa, son ideales para reivindicar identidades. No es casual, se lo leí hace años a Jon Juaristi, que gran parte de los inventores de identidades nacionales vengan del limes: Si De Valera nació en Nueva York y era hijo de un asturiano, si Hitler era austriaco, Napoleón corso y si Chamberlain, por poner solo cuatro ejemplos era británico, es que nuestros padres mintieron / eso es todo.

31.5.13

Del himno nacional mexicano a un neoyorquino de origen asturiano...

El siglo de caudillos, de Enrique Krauze. Otra curiosidad, que luego se me olvida. El himno nacional mejicano, creado durante el gobierno de Santa Anna, fue obra de Francisco González Bocanegra, un criollo que había pasado su juventud en España, y de Jaime Nunó, un gerundense afincado en Cuba.  González Bocanegra se crió en nuestro país ya que su padre había sido expulsado del país en 1829, como viejo oficial realista…  

Himnos para expresar la esencia de la patria que son compuestos por metecos. La identidad como un fruto, solitario, de la imaginación. Los símbolos como impostores: el himno español es una marcha granadera prusiana. Los apóstoles como tahúres: el ¿pensador? que dio forma a lo que luego sería el nazismo alemán fue un británico llamado Chamberlain y el padre de la patria Irlandesa, De Valera, fue un matemático nacido en Nueva York hijo de un asturiano.


¡Ah la identidad! Cuántas ficciones se construyen en tu nombre…